Hace unas semanas os contamos a través de redes sociales el terrible caso de maltrato animal a tres galgos apaleados y arrojados a un río dentro de sacos de pienso en la provincia de Sevilla. Uno de ellos, al que pusieron de nombre Gabi, pudo sobrevivir gracias a una abertura en el saco y está recuperándose, pero los otros dos ya habían fallecido, apalizados y ahogados, cuando los encontraron.

La asociación protectora El Amparo del Sur, alertada por unos vecinos que pasaban por la zona y encontraron al galgo superviviente, acudió al lugar junto con el SEPRONA y la Policía Local. Allí encontraron y sacaron del río a los otros dos perros, todavía metidos en los sacos y con grandes heridas en la cabeza y en todo el cuerpo.

Los tres galgos tenían microchip implantado y no aparecían como perdidos ni robados. De momento, el SEPRONA investiga a un vecino de El Arahal, una de las dos localidades cercanas al río donde encontraron a los animales.

PACMA ha emprendido acciones legales para que este brutal acto se castigue como es debido.

Se van a personar en el caso y exigiran la máxima condena por un delito de maltrato animal con resultado de muerte para cada uno de los dos galgos ahogados y una condena por delito de maltrato animal para Gabi, el galgo superviviente.

Esta brutalidad no quede quedar impune ante la ley.

 

Galgos Sevilla

La dura realidad de los galgos y otros perros usados para cazar

Esta es la terrible realidad que viven los galgos y otros perros utilizados para la caza. Condenados a una vida miserable y sometidos a los intereses de una persona que disfruta matando animales, muchos terminan así: abandonados, heridos, desechados de las peores formas posibles cuando pasan de ser útiles a ser un estorbo.

Gabi, el galgo superviviente, es la prueba de este caso horrible y brutal de maltrato. Ahora se encuentra recuperándose, pero aún tiene mucho miedo, especialmente al agua.

No dejaremos que el sufrimiento de estos tres perros quede en vano y no descansaremos hasta que el o los responsables cumplan la máxima condena.

Por Gabi, por todos los perros que sufren una vida de maltrato y una muerte terrible; los maltratadores nos tienen enfrente.