Los gatos viven junto a los humanos desde hace más de 10.000 años y nuestra relación con ellos ha ido evolucionando mucho desde entonces. En la actualidad, los gatos no sólo son excelentes mascotas, sino que también son unos independientes, juguetones, atrevidos y sorprendentes compañeros de por vida. Se trata de un verdadero felino que se comporta fiel a su especie y al que es muy importante entender y respetar para hacer nuestra convivencia mucho más fácil y plena.

 

Gato en brazos

 

Aquellos que estén pensando en adoptar un gato o que ya tengan uno deben comprender que compartimos el territorio con ellos y, por tanto, el respeto mutuo es la base de una buena relación. De hecho, los gatos no funcionan como nosotros y por eso es muy importante entender su naturaleza. Nuestros amigos felinos son animales muy limpios a los que les gusta dormir mucho, vivir en las alturas, necesitan ejercitarse, subir y bajar y controlar todo su territorio, es decir, toda la casa, dejando sus feromonas para así sentirse tranquilos.

Hay que dejar a los gatos ser gatos, proporcionarles lugares en alto, poner fuera de su alcance las plantas (sobre todo las tóxicas), permitirles entrar a todas las habitaciones a explorar y dejarles una zona de la casa poco transitada y lejos de ruidos únicamente como lugar para que hagan sus necesidades, donde colocaremos la bandeja de arena. A su vez, la arena deberá amoldarse a la personalidad y características de nuestro gato y, por norma general, la prefieren de minerales, ya que es “su trocito de naturaleza” en casa, de consistencia finas para que no se les claven en las patitas, y sin perfumes intensos. En definitiva, tenemos que permitir a nuestros gatos asegurarse de que todo está bajo su control. Lo necesitan.

 

Gato tumbado

 

Y no solo eso. Aunque a veces puedan hacer alguna que otra “trastada”, no podemos ponerles normas y coartar su esencia y personalidad propias. Los gatos viven en el entorno que nosotros les proporcionamos y también dependen de nosotros tanto su calidad de vida como nuestra relación con ellos. No pueden hacer nada más que ser ellos mismos y, por este motivo, no debemos intentar cambiarlos.

Solo respetándoles y entendiéndoles, nuestra relación con nuestro gato puede ser perfecta y al mismo tiempo estaremos haciendo del hogar un lugar seguro para él. Sabemos que los gatos pueden ser mucho más que mascotas, forman parte de nuestra vida cotidiana y de nuestras familias, por lo que debemos hacer todo lo posible para mejorar el espacio que compartimos con ellos.

 

Autor: Ignacio Duch, responsable de Desarrollo de Sanicat