Ya han pasado las fiestas de Navidad y con ellas los gastos extras en comidas, cenas, salidas, vacaciones, regalos y todo el alarde consumista que conlleva. Ahora llega «enero» y la reorganización de todo el presupuesto familiar, lo que significa que nuestro peludo, alado o escamoso también forma parte de estas decisiones, para superar la «cuesta de enero». Hay recortes que mal planteados, lejos de suponer un ahorro real, terminan comprometiendo su salud, bienestar, calidad de vida y por ende nuestro bolsillo.
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Errores a evitar en la «cuesta de enero» en relación con nuestras mascotas
A continuación os ofrecemos una serie de consejos para evitar caer en la reducción de cuidados esenciales. en La clave no está en gastar menos a cualquier precio, sino en priorizar y planificar, apostando por la prevención.
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1. Reducir la calidad del alimento
Uno de los errores más comunes es cambiar a un pienso de menor calidad para ahorrar. Esto puede derivar en déficits nutricionales, problemas digestivos, caída del pelo o empeoramiento de patologías previas.
Alternativa responsable:
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Ajustar raciones si hay sobrepeso (siempre bajo criterio veterinario).
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Buscar marcas de pienso o comida húmeda, con buena relación calidad-precio. Recuerda que lo barato sale caro. Cuánto más económica sea una comida más gramos tendras que poner en el comedero para completar la ración diaria. Observa la calidad de los ingredientes.
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Comprar formatos grandes o aprovechar ofertas puntuales.
2. Espaciar o cancelar visitas veterinarias necesarias
Posponer vacunas, desparasitaciones o revisiones “para más adelante” puede salir caro a medio plazo, tanto en salud como en gasto veterinario.
Alternativa responsable:
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Priorizar medicina preventiva, que siempre es más económica que tratar una enfermedad avanzada.
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Consultar planes de salud en tu centro veterinario, igualas veterinarias o campañas estacionales de los ayuntamientos.
3. Suspender antiparasitarios en invierno
Existe la falsa creencia de que en invierno no hay pulgas, garrapatas o parásitos internos. Esto es incorrecto, especialmente en climas templados o en animales que viven en interiores.
Alternativa responsable:
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Mantener la pauta recomendada por el veterinario, aunque se pueda ajustar el formato (pipetas, comprimidos, collares).
4. Ahorrar en enriquecimiento y ejercicio
Reducir paseos, juegos o estímulos mentales para “ahorrar tiempo o dinero” puede generar estrés, ansiedad y problemas de conducta.
Alternativa responsable:
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Juegos caseros, juguetes comestibles y sesiones de olfato, pueden resultar buenas opciones.
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Paseos y juegos en el parque, no cuestan dinero y aportan enormes beneficios tanto físicos y mentales.
5. Automedicar o usar remedios caseros sin criterio
Intentar evitar la consulta veterinaria recurriendo a medicamentos humanos o consejos no profesionales puede ser muy peligroso. Lo que vale para ti, puedo no valer para tu mascota. No mediques por tu cuenta.
Alternativa responsable:
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Ante cualquier duda, consultar primero con un profesional, si es tu veterinario mejor porque conoce a tu mascota.
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Informarse solo en fuentes fiables y con respaldo veterinario.
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La cuesta de enero no debe traducirse en recortes que afecten a la salud y bienestar de los animales. Con planificación, prevención y buena información, es posible cuidar de tu mascota de forma responsable sin comprometer la economía familiar.