Las enfermedades de la boca y los dientes son uno de los problemas de salud más frecuentes en los animales de compañía. Sin embargo, en el caso de los gatos pueden pasar desapercibidas durante mucho tiempo, ya que estos animales suelen ocultar bastante bien el dolor.
La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) acaba de actualizar sus Guías Globales de Odontología, incorporando los avances registrados en los últimos años en el diagnóstico, prevención y tratamiento de las enfermedades orales y dentales de perros y gatos.
El dolor dental puede pasar desapercibido en los gatos
Uno de los principales problemas de las enfermedades dentales felinas es que no siempre producen signos evidentes.
Un gato puede continuar comiendo, jugando o haciendo su vida aparentemente normal aunque tenga dolor en la boca. Por eso, que siga comiendo no significa necesariamente que sus dientes estén sanos.
La enfermedad periodontal, las lesiones dentales y otras patologías de la cavidad oral pueden provocar inflamación, dolor e infecciones y afectar a la calidad de vida del animal. Las nuevas recomendaciones de la WSAVA consideran precisamente la salud oral una parte importante del bienestar de los animales de compañía.

¿Qué señales pueden indicar que un gato tiene problemas en la boca?
Aunque algunos gatos apenas muestran síntomas, existen determinadas señales que pueden hacer sospechar que existe un problema dental:
- Mal aliento persistente.
- Dificultad o molestias al comer.
- Dejar caer parte de la comida de la boca.
- Masticar de forma diferente.
- Preferir alimentos blandos.
- Salivación excesiva.
- Encías inflamadas o con sangrado.
- Dientes rotos o que han cambiado de aspecto.
- Frotarse la boca con las patas.
- Mostrar irritabilidad al tocarle la cabeza.
- Perder peso sin una causa aparente.
No todos estos signos tienen que aparecer juntos. De hecho, algunos gatos pueden presentar una enfermedad oral importante con manifestaciones muy discretas.
La enfermedad periodontal, uno de los principales problemas
La enfermedad periodontal afecta a los tejidos que rodean y sujetan los dientes. Su aparición está relacionada con la acumulación de placa bacteriana y puede avanzar progresivamente si no se trata.
Los datos recogidos en estudios epidemiológicos muestran que la enfermedad periodontal es un problema frecuente en gatos atendidos en clínicas veterinarias. Una investigación realizada en Reino Unido encontró una prevalencia anual del 15,2 % en gatos bajo atención veterinaria primaria, y observó una relación especialmente importante con la edad. Esto significa que las revisiones dentales adquieren todavía mayor importancia a medida que el gato envejece.
Para conocer mejor las principales patologías que pueden afectar a la boca de perros y gatos, puedes consultar nuestro artículo sobre Enfermedades dentales en perros y gatos
Las nuevas guías dan más importancia al diagnóstico
La actualización de 2026 amplía las recomendaciones relacionadas con el diagnóstico de las enfermedades dentales y presta especial atención a la radiología.
Las radiografías dentales pueden ser necesarias para detectar lesiones que no pueden apreciarse simplemente observando la superficie de los dientes. La inflamación de las encías tampoco debe pasar desapercibida. En La gingivitis en el gato explicamos cuáles son sus principales síntomas y cómo puede afectar a la calidad de vida del felino.
Las nuevas guías también incorporan contenidos específicos sobre traumatismos dentales y maxilofaciales, patologías en animales jóvenes y una sección ampliada sobre la interpretación radiográfica.
¿Y qué ocurre con la limpieza dental sin anestesia?
Este es uno de los aspectos sobre los que las nuevas recomendaciones ponen especial énfasis.
La WSAVA advierte de los riesgos asociados a los procedimientos dentales realizados sin anestesia. Una limpieza superficial puede eliminar parte del sarro visible, pero no permite realizar adecuadamente una evaluación completa de las estructuras que están debajo de la encía.
Además, determinados procedimientos odontológicos pueden resultar dolorosos y requieren una adecuada anestesia y analgesia. Las guías señalan que las enfermedades orales pueden producir un dolor considerable y que los procedimientos más invasivos, como algunas extracciones o tratamientos periodontales avanzados, pueden generar dolor de moderado a intenso.
Por este motivo, cualquier procedimiento dental debe ser valorado y realizado por profesionales veterinarios, teniendo en cuenta las características y necesidades individuales del gato.
En Infomascota ya hemos explicado por qué los veterinarios alertan sobre la limpieza dental sin anestesia en mascotas y cuáles son sus riesgos
La prevención empieza en casa
La salud dental no debería comenzar cuando aparece un problema. Las nuevas guías también incluyen recomendaciones relacionadas con los cuidados dentales en casa y la nutrición.
En la práctica, conviene acostumbrar al gato desde joven a que le manipulen suavemente la boca y consultar con el veterinario cuál es la estrategia de higiene más adecuada para cada animal.
No todos los gatos toleran de la misma manera el cepillado y tampoco todos presentan los mismos problemas dentales. Por eso, las recomendaciones deben individualizarse.

Las revisiones veterinarias son fundamentales
Una revisión veterinaria periódica permite valorar el estado general de la boca y detectar alteraciones antes de que el problema avance.
Esto resulta especialmente importante en gatos que:
- Son mayores.
- Han tenido problemas dentales anteriormente.
- Presentan mal aliento persistente.
- Tienen dificultades para comer.
- Han perdido peso.
- Muestran cambios de comportamiento relacionados con la alimentación.
- Presentan inflamación o sangrado de las encías.
La detección temprana puede evitar que una enfermedad dental avance hasta provocar dolor intenso o la pérdida de piezas.
Cuidar los dientes también es cuidar su bienestar
La actualización de las Guías Globales de Odontología de la WSAVA recuerda algo que a menudo se olvida: la salud de la boca forma parte de la salud general y del bienestar del gato.
Un animal que aparentemente se encuentra bien puede estar sufriendo dolor dental sin que su familia sea consciente de ello. Una de las enfermedades dentales que puede provocar dolor y pasar desapercibida es la reabsorción dental felina. En La dolorosa reabsorción dental felina (FORL) explicamos sus síntomas y evolución. Por eso es importante prestar atención a pequeños cambios y no esperar a que deje de comer para consultar al veterinario.
La odontología veterinaria ha avanzado considerablemente y estas nuevas recomendaciones pretenden ayudar a mejorar tanto la prevención como el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades orales en perros y gatos.
Para ampliar información sobre cuidados y salud de los animales de compañía, también puedes consultar Infomascota.