Tenemos que ser muy observadores para detectar que nuestro gato está completamente sano.

Si nos pilla de novatos, con nuestro primer gato, alucinaremos y diremos … pero ésto que és?

1- Empecemos por su mirada: debe ser penetrante, cristalina, excitante, con sus ojos no vidriosos, sus pupilas minúsculas cuanto más agusto esté. De lo contrario pensaremos en que tiene dolor o fiebre.

2- Su respiración debe ser pausada, no acelerada. De lo contrario podría indicarnos fiebre, asma, cardiopatías, etc..

3- Su andar: debe ser majestuoso, como el rey de la casa que es, andando de puntillas, un andar absolutamente silencioso. Debe restregarse por nuestras piernas, sobre su costado y con sus bigotes. Le debe gustar subirse de un salto a una altura de hasta un metro, y sin avisar.

4- Al acariciarle la espalda desde delante hacia atrás debe levantar su bandera de felicidad, su rabo. Debemos oir su ronroneo mientras lo acariciamos. Fijaos que mientras lo acariciáis es como si se hubiera hecho un palmo más alto.

5- Su territorio: debe marcarlo con sus bigotes. Si es macho y no està esterilizado, debe rociar con su orina sus límites. Si está esterilizado, su orina no debe oler fuerte. Debe rascar todo lo que sea “rascable”, si no dispone de rascador.

6- Su viaje al WC: debe ser frecuente, con su protocolo de hacer un agujero en la arena y taparlo después.  No debe quedarse leyendo el periódico: debe llegar y hacer sus deposiciones rápida y eficazmente. Debemos preocuparnos si está demasiado rato o hace demasiada fuerza.

7- Sus juegos: debe responder cuando solicitamos su juego, con pelotas, plumas y todo lo que se menea. Debe retorcerse de gusto cuando le rascamos la barriguita, e intentar arañarnos y mordernos.  Cuando le ganemos en ese juego, o se haya cabreado, sus pupilas aumentarán de tamaño y deber’a salir corriendo, a cien por hora. ¿Y …..  su dueño?, pues simplemente habrá tenido una severa bajada de tensión arterial, su corazón latirá más lento, y quizá no tenga que tomarse la pastilla para dormir o el antidepresivo, se habrá olvidado de los problemas de ese día.

8- Su voz: debe ser limpia, no afónica. Debe decirnos hola cuando llegamos a casa, con la bandera en alto, o cuando escucha el ruido de la latita cuando vamos a abrírsela.  Cuando le digamos misss misss pss psss nos deberá contestar y acudirá ipso facto.

9- Su cama. Debe mullirla con sus manos, como si estuviera amasando una pizza o dándole un masaje, mientras ronronea.

10- Su higiene personal: debe limpiarse cuidadosamente la cara después de comer como él sólo sabe hacerlo: con sus manos impregnadas de su saliva desodorizante.  Se acicalará el pelo varias veces al día, con su lengua con espinas, que parece un cepillo. No deberemos verle nudos ni el pelo sucio.

Si nuestro gato no hace algo de lo que hemos comentado, a consultarlo con el veterinario.

 

Web: Centro veterinario JG                                       Web: www.vetjg.es