Las vibrisas en los gatos no son otra cosa que esos maravillosos bigotes que presentan en su cara y otras partes del cuerpo. Se encuentran en las mejillas, encima del labio superior y la mayoría de los felinos posee entre dieciséis y veinticuatro vibrisas. También aparecen sobre los ojos y en las patas delanteras.

 

Vibrisas gatos

 

Las vibrisas son un tipo de pelos mucho más duros y rígidos que los que rodean el cuerpo y  que le sirven al felino a orientarse, protegerse, así como para comunicarse. En cierto modo es como un termómetro emocional. Estos receptores tan especiales actúan como sensores y cada uno de ellos está insertado en la dermis hasta tres veces más profundamente que un pelo normal. Una vez que nuestro gato ha recibido un determinado estímulo, la información se transmitirá en forma de impulsos eléctricos hacia su cerebro, llamada «región de barriles».

Las vibrisas son una fuente de información para el minino que le indica desde como calcular una distancia; detectar olores en las corrientes de aire, percibir obstáculos por la noche, también para saber si la presa que ha cazado está muerta. Esto último es muy importante porque si la presa está viva puede morder al felino y herirle.

Gato enfadado

Según tenga las vibrisas nuestro gato podemos determinar varios estados de ánimo:

  • Cuando está relajado, sus bigotes están de costado
  • Cuando nuestro gato se encuentre enfermo, sienta miedo, esté estresado o se encuentre amenazado los bigotes estarán echados hacia atrás.
  • Cuando está contento, sus bigotes estarán extendidos
  • Cuando los bigotes están por delante de su hocico es porque hay algo que le produce curiosidad.

Jamás debemos cortar los bigotes o vibrisas a un gato, porque les estaríamos dejando desprotegido frente a las señales de su entorno ocasionando con ello desequilibrio, desorientación y problemas de visión a corta distancia para el felino. Sí por alguna causa nuestro gato ha perdido sus vibrisas sólo podemos esperar que vuelvan a crecer.

 

Autora: Antonia Villalba