Autor: Julio Iglesias

Testudo Graeca Graeca
Testudo Graeca Graeca

Hay mucha confusión sobre el hecho de que las tortugas necesiten beber o no. Los problemas de salud más comunes derivados de niveles de hidratación por debajo de los límites óptimos, son la acumulación de ácido úrico solidificado en el sistema renal y en la vejiga, gota y fallos en el riñón.

Todos estos problemas son muy graves, y debe anotarse que la deshidratación, aunque sea por cortos períodos de tiempo, pueden acarrear problemas en el largo plazo.
Existe la creencia de que las tortugas mediterráneas adquieren los fluidos necesarios de los alimentos que toman, y que por tanto no necesitan de forma adicional agua.
Un libro sobre tortugas mediterráneas (Mediterranean Tortoises de Brian Pursall, TFH Inc) incluso sugiere que sólo las tortugas enfermas beben voluntariamente agua. Es lamentable que ese tipo de información circule.

Esa afirmación simplemente no es correcta, como confirman observaciones en su medio natural de Testudo graeca y hermanni.
Ambas especies se muestran más activas durante o después de episodios de lluvia, y pueden ser observadas olfateando la tierra, y bebiendo de cualquier charco disponible.
Viajes a su medio natural del Tortoise Trust en España, Francia, Italia y Grecia han permitido numerosas observaciones en este sentido; las tortugas aumentan su actividad y beben después de un aguacero, especialmente durante tormentas de verano, cuando la lluvia alivia el penetrante calor y aridez del verano.

En el Norte de África y España (T.graeca), Grecia y Turquía (T.g.ibera) han sido observadas bebiendo en las orillas de corrientes o e charcos después de episodios de lluvia.

Recientemente en Marruecos, después de las lluvias más fuertes en varios años, las tortugas fueron observadas mostrando una actividad inusual y bebiendo del agua del suelo.

En muchas regiones áridas, las tortugas disminuyen su actividad durante el verano o durante épocas de prolongada sequía, y sólo la reanuda cuando vuelve la lluvia.En el sur de Turquía, España y Marruecos las tortugas se esconden y cesan la
actividad durante el verano por la poca disponibilidad de agua y alimento.

En África del Sur es común ver a la Geochelone pardalis bebiendo de corrientes y charcas, y recientemente se informó de la utilización de charcas permanentes por la Malacochersus tornieri en Tanzania.

Las tortugas mediterráneas están de hecho adaptadas a un medio semiárido. Su sistema de eliminar deshechos via urea es una evidencia de ello. El ácido úrico puede ser eliminado usando una cantidad mucho menor de agua de la que necesitan otros mamíferos y anfibios. Es también significativo que las especies que habitan hábitat húmedos como selvas, como la Geochelone denticulata, presentan una bioquímica urinaria muy diferente que las especies de clima más árido como la Testudo graeca. ¡En la
primera el ratio de ácido úrico excretado/amoníaco es de 51.9/4,1 y en la segunda de 6.7/6.0!

Las tortugas mediterráneas pueden por tanto eliminar productos de deshecho con una gran economía de agua. Su comportamiento está por tanto adaptado a la necesidad de no desperdiciar la preciosa agua.

Es de resañar que durante las últimas lluvias fuertes en Marruecos se observaron muchas señales de depósitos de ácido úrico, como evidencia de que las tortugas orinan mientras beben.

Además se han observado ejemplares adquiridos en zocos en Marruecos (mantenidos probablemente durante meses en penosas condiciones, sin agua ni alimento) bebiendo de forma copiosa (¡sobre 30 minutos!) cuando se les daba agua, a la vez que excretaban ácido úrico en forma de una pasta espesa de color blanco. En un medio donde el agua es escasa, solo se puede prescindir de los fluidos vitales para la vida a menos que se esté seguro de que se van a poder reponer.

Seguro que esta experiencia es común en muchos cuidadores y aficionados a las tortugas. Si tu tortuga bebe y excreta un líquido blanco (ácido úrico), no significa que la tortuga esté enferma; se está comportando como sus congéneres en libertad, y lo hace por una razón biológica muy importante.

Sólamente porque sean capaces de tolerar largos períodos de ausencia de agua no signficaque se las deba privar de ella de forma premeditada o permanente. El alimento no es suficiente como fuente del agua que requieren los animales que
habitan zonas semiáridas.

El consejo del Tortoise Trust en este asunto es muy claro: debe haber disponible de forma regular agua fresca para todas las clases de tortugas.
Incluso tortugas provenientes de hábitat desértico como Testudo kleinmanni, Geochelone sulcata y Gopherus agassizii beberan si se les presenta la oportunidad (nuestra pequeña colonia de Testudo Kleinmanni tienen agua disponible diariamente, y se aprovechan de ello).

Tortoise Trust