Cuando adoptamos un gato, y más si es el primero que entra en nuestras vidas, generalmente tenemos muchas dudas sobre qué hay que hacer para que el proceso de adaptación sea óptimo y qué cuidados debe tener para estar sano y feliz. En los próximos días ambos experimentaréis grandes cambios, que en algunos momentos pueden suponer nervios y desorientación. Para evitar estresar más todavía al nuevo miembro de la familia, hay que resistirse al impulso de llenarlo de atenciones y dejar que empiece a familiarizarse con tantas novedades a su ritmo.

“Los gatos son unos animales muy especiales, con unas necesidades específicas e individuales que han de ser cubiertas para mantener su salud en condiciones óptimas”, afirma Ignacio Duch, I&D manager de Sanicat. Estos conservan intactos sus instintos de reproducción, caza y comunicación social. Además, son nocturnos, muy activos y territoriales, en mayor o menor medida. Para evitar problemas de salud y de comportamiento, debemos proveerles de elementos que les permitan desarrollar su comportamiento natural e instintivo. Por eso, si acabas de adoptar un gato o estás pensando en hacerlo, desde Sanicat, marca experta en arena para gatos, ofrecen una serie de consejos para que sepas lo que tienes que hacer para ayudar a tu gato a adaptarse a su nuevo entorno.

 

Gatos

 

Crea una zona segura

Antes de que llegue nuestro gatito es importante preparar una habitación tranquila para él (lo ideal es una habitación poco transitada) y colocar allí todas sus cosas: un comedero, un bebedero, una bandeja de arena, un rascador, una camita y algunos juguetes. Una vez en casa, coloca el transportín en el suelo de dicha habitación, ábrele la puerta y permítele salir a su manera y a su ritmo. Lo mejor es que el gato tenga acceso sólo a la habitación que le has preparado, al menos hasta que esté perfectamente relajado. Puede tardar pocas horas o incluso algunos días.

“Algo muy importante que debemos tener en cuenta en todos los casos es que bajo ningún concepto hay que forzar al gato a salir de un escondite durante el proceso de adaptación. Es algo muy violento para ellos, rompe su confianza en nosotros y puede desencadenar en una situación de agresión”, explica Ignacio.

Proporciónale una zona de aseo tranquila

Enseñar al gato dónde hacer sus necesidades no suele ser un gran problema, ya que desde pequeños buscan el arenero de manera instintiva. No obstante, debemos contar con los productos adecuados y disponerlos de forma correcta: la bandeja debe estar alejada de su cama y de su zona de alimentación, a ser posible en un espacio bien ventilado y poco transitado. Si la bandeja no es lo suficientemente grande, si está situada en un sitio inadecuado o si el tipo de arena le resulta molesto por algún motivo, puede ocasionar que el gato haga sus necesidades en otro lugar. También una correcta higiene del arenero es imprescindible, ya que si nota que la arena está demasiado sucia y/o desprende mucho olor, buscará otro sitio donde hacerlo. Probar y observar es la clave para la obtención de un entorno higiénico.

Respeta sus tiempos

No todos los gatos están listos para que las personas lo acaricien desde el primer momento. “Hay que respetar los tiempos del gato, esperando siempre que sea él el que dé los pasos y avance en la adaptación”, afirma Ignacio. Esto ayudará a empezar bien la relación, pero no quiere decir que no puedas intentar interactuar con él. Puedes entrar a su habitación, sentarte y esperar su reacción o utilizar un juguete para estimular su interés.

Si en la familia hubiera varias personas deseosas de conocer al recién llegado, lo ideal es hacer las cosas de forma gradual. Estas personas pueden entrar de una en una a la habitación para que el gato se vaya familiarizando con ellas, pero si lo ves muy tenso posterga esas presentaciones. Además, la adaptación del gato a su nueva vivienda puede ser algo más compleja si en la casa hay niños pequeños u otros animales de compañía.

 

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¿Y si ya tengo otro gato en casa?

Aunque algunos gatos disfrutan de la compañía de un nuevo amigo felino, otros pueden sentirse incomodados por la presencia de otro gato y lo considerarán un intruso. Descubrir cuál de las reacciones tendrá tu gato al conocer al nuevo será cuestión de tiempo y deberás hacerlo bien para garantizar la buena convivencia.

Lo mejor es introducir al nuevo gato en casa de forma gradual y manteniéndolo aislado un tiempo prudencial. “Los gatos que viven en libertad solo aceptan a un nuevo miembro en su grupo después de que éste haya pasado un tiempo rondando por la periferia del grupo. Primero deben reconocerlo como un congénere y no como un extraño”, explica Ignacio. Cuando el nuevo gato se haya acostumbrado a la habitación en la que se encuentra aislado de forma temporal, permítele salir y explorar el resto de la casa, mientras mantienes a tu gato encerrado.

Para la presentación cara a cara, procura que estén juntos durante breves periodos de tiempo, pero sin forzarlos, y no los dejes nunca sin supervisión en los primeros encuentros, ya que pueden ser cruciales para determinar si la convivencia entre ellos será buena. Asimismo, ten preparados rincones seguros para que los gatos se puedan retirar en caso de sentirse incómodos. Recuerda que por muy bien que se lleven tus gatos, son animales muy autónomos y necesitan sus espacios de soledad y tranquilidad.