El término “Herpetología” no debería ser utilizado para definir a nuestra actividad. Es como decir que “Ictiología” define a la acuariofilia.

Será cuestión de acostumbrarnos a utilizar nuevas definiciones, como herpetofilia o herpetocultura que son términos más acordes con la actividad de los aficionados.

Por ahora seguiremos mencionando al recipiente como Terrario aunque deberíamos denominarlo “vivario“, y lo dividiremos en 3 opciones:

  • Terrario húmedo
  • Terrario seco
  • Acuaterrario o paludario

Básicamente, el recipiente es el mismo (en la Argentina los comercios los venden como “reptileras” o “reptilario”) y no difiere mucho de un acuario (o pecera).

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Triturus alpestris – Foto propiedad de: www.club100.net

 

La diferencia fundamental está en la forma de instalarlo y los elementos que se incorporan. Si se debe alojar fauna de las zonas desérticas, obviamente deberá ser un terrario seco; por su parte los anfibios requieren agua y humedad ambiente. Por supuesto habrá que tener en cuenta si los habitantes son de zonas tropicales, subtropicales o frías para proveerles de calefacción si corresponde.

Si es la primera vez que vas a instalar un terrario, lo mejor será optar por fauna que viva en zonas de clima semejante al lugar donde tu vives. De ese modo harás tus primeras experiencias sin grandes complicaciones. Hay que tener en cuenta que en su ambiente natural, los animales emigran de un lugar a otro en busca de las mejores condiciones para subsistir.
En cautiverio eso no es posible, por lo que el responsable de crear un ambiente adecuado es el aficionado. El lugar donde se ubicará el recipiente debe ser lo más tranquilo posible. teniendo en cuenta que la mayoría de los animales son silvestres y viven atemorizados mucho tiempo antes de acostumbrarse a los movimientos y ruidos de una vivienda. Por lo general conviene tenerlos por un tiempo en un lugar solitario, para que se vayan acostumbrando a la convivencia con los humanos (a quien temen por ser el mayor depredador entre todos los animales).  El terrario debe ser lo más grande posible. Eso permitirá crear refugios donde el habitante se sienta a salvo (Recuerda el refrán: “Ojos que no ven… Corazón que no sufre”). Por el mismo motivo habrá que alertar a visitantes (y en particular los niños) que no deben golpear los vidrios. Para que la alimentación no se transforme en un problema, según la especie de que se trate, deberás prever criar algunos tipos de presas que por lo general resulta dificultoso obtener del medio natural.

Diferentes tipos de terrarios. Como en todo lo que hagas, primero que nada hay que informarse bien sobre el tema. Con los habitantes del terrario eso es fundamental para crearles el ambiente que necesiten. sin que ello desmerezca la estética. Según sea de uno de los tres grupos, su contenido será: }Terrario húmedo: puede ir desde un ambiente completamente terrestre (semihúmedo) hasta uno con agregado de charcos (húmedo). Admite una variada gama de plantas terrestres y palustres, además de decoración con troncos, ramas, rocas, lajas, etc.

El Acuaterrario o Paludario

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Foto propiedad de: lindamascota.com

Volvemos a insistir que el clima circundante (básicamente la temperatura ambiente donde se ubicará el acuaterrario) es muy importante para decidir la instalación. Si disponemos de habitantes que exigen temperaturas tropicales, en un ambiente frío en invierno o con aire acondicionado frío en verano, habrá que disponer de un acuaterrario con calefacción si sus habitantes son de climas tropicales. Por lo opuesto, un ambiente muy cálido en verano o con calefacción en invierno, exigirá habitantes de climas tropicales o un sistema de refrigeración propio si colocamos habitantes de climas fríos. En la mayoría de los casos se debe prever que el acuaterrario tenga ventilación y, al mismo tiempo, una tapa a prueba de fugas ya que algunos animales buscarán la forma de escaparse por cualquier resquicio. Los fabricantes de peceras también proveen las llamadas “reptileras” que tienen tapas herméticas y con ventilación. De ser necesario se pueden encargar con diseño especial. Con elementos y habilidad suficiente cada quien puede fabricarse su propio acuaterrario en la forma y modelo que más le plazca.

El terrario seco

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Terrario seco – Foto propiedad de: www.acuamigosperu.com

 

 

El terrario seco, al igual que el paludario, puede construirse a partir de un recipiente para peces o de una “reptilera”. Las indicaciones generales para el clima son más importantes aquí que en otros casos, ya que la mayoría de los habitantes del terrario seco son de zonas áridas con altas temperaturas durante el día. Durante la noche bastante más fresca, el el hábitat natural los animales de los desiertos suelen ocultarse en sus refugios bajo tierra o arena, o entre las rocas semienterradas que mantienen una temperatura más elevada que el ambiente. Para estos casos habrá que prever un sistema de calefacción tipo losa radiante (o las rocas calefaccionadas que venden los comercios) debajo de la arena, tierra o sustrato, o en un refugio construido con varias piedras de tamaño y forma adecuadas.

 

 

El terrario húmedo

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Terrario Húmedo – Foto propiedad de: bullfrog.hol.es

El terrario húmedo es tal vez el que cuenta con mayores valores decorativos, ya que permite utilizar variados tipos de plantas naturales, algunas con flores, rocas, ramas, arbustos, troncos, etc. Exige ventilación superior, no tanta como el terrario seco, pero siempre teniendo en cuenta que no quede espacio en la tapa para que se escapen algunos de sus habitantes (esto dependerá de las especies a mantener). En el terrario húmedo los espacios con agua son mínimos pero si los habitantes lo exigen pueden crearse utilizando platos o bandejas enterrados en el sustrato a los cuales se les adhiere con pegamento de siliconas (o epoxi) material del sustrato o trocitos de piedra molida para mimetizarlos con la decoración general. El recipiente puede ser perfectamente una pecera del tamaño adecuado, creando un sustrato de acuerdo a las plantas que se utilizarán. Lo recomendable es utilizar tierra de jardín, resaca y arena volcánica (“perlite”) o vermiculita en partes iguales. Las plantas pueden colocarse directamente en el sustrato o en macetas, las que serán enterradas y disimuladas con materiales decorativos. Sobre el sustrato puede o no colocarse césped de jardín, el cual se puede sembrar o aplicar en panes. Suele ser el más conveniente la Dichondra repens (oreja de ratón) que se puede adquirir en cualquier semillería o vivero. Este césped permanece siempre enano y no es necesario cortarlo nunca, crece por extensión y puede cubrir piedras y troncos formando un hermoso tapiz.  Para que esto sea posible necesitará buena luz, si es posible con sol directo, alrededor de 8 horas diarias. Un tubo Gro-Lux en el artefacto de iluminaciónayudará al mantenimiento y crecimiento de las plantas.

 

Autor: El Acuarista                                                                                                         Web: http://www.elacuarista.com/