Entre los reptiles más comunes que podemos encontrar como mascota figura el Gecko, un lagarto vivaz fácil de cuidar .

Sí nuestro Gecko deja de comer puede ser por muchas razones. A continuación vamos a exponer algunas de  las más frecuentes, aunque siempre recomendamos llevarlo cuanto antes a un veterinario especialista en exóticos.

¿Por qué los Geckos Leopardo dejan de comer?

Los geckos leopardo pueden perder su apetito por una variedad de razones. La mayoría se puede resolver con el cuidado adecuado o un viaje rápido al veterinario exótico. Algunos, sin embargo, son más difíciles de manejar.

 

Gecko Leopardo

Necesidades específicas de luz y calor

Una de las principales razones por las cuales un Gecko leopardo deja de comer es que está demasiado frío. ¿Y por qué puede ocurrir ésto? Puede ser que la bombilla de calor se ha estropeado o la manta térmica para reptiles ha dejado de funcionar. Es muy importante que nuestro Gecko disponga de una fuente de calor porque al ser un animal «de sangre fría», (ectotérmico) depende de ella para regular su temperatura corporal, así como para realizar la digestión. Sin la temperatura adecuada no podrá digerir los alimentos bien.

Nuestro Gecko Leopardo necesita una temperatura diurna de entre 28 y 31º C en la parte cálida y entre 24º y 27º C en la parte fresca del terrario. Durante la noche puede descender hasta los 22º C. Se puede utilizar una piedra calefactora o placa térmica, controlando que no sobrecaliente y queme al animal (recomendamos usar las que tienen regulador térmico). Si fuese necesario, se pueden utilizar bulbos cerámicos o spots de color rojo para brindar más calor, siempre y cuando no esté al alcance del animal. La humedad es importante, debiendo mantenerse en un 70% u 80%. El terrario debe ser rociado cada dos días, dejando es sustrato húmedo (no empapado). En caso de que el gecko esté por mudar su piel, se lo rocía directamente encima aunque muestre desagrado y se utiliza el sauna.

Enfermedades

Si nuestro Gecko no ha defecado últimamente puede estar reteniendo heces. Esto puede ocurrir porque ha comido demasiado o por qué ha ingerido lecho accidentalmente y tiene un taponamiento. Un remedio casero que funciona es sumergir a nuestro gecko en un baño de agua templada dos veces al día. Debe de cubrir sus caderas y mientras está sumergido intentaremos masajear su barriga.

 

Aún así es recomendable llevar a nuestro gecko al veterinario de exóticos para que nos de un diagnóstico y unas pautas que seguir, porque además puede estar encubriendo alguna otra enfermedad de tipo respiratorio que puede ser la causa de que no quiera comer.

 

Otra de las causas de que no quiera comer puede deberse a que tiene alguna herida que le causa dolor, una lesión ocular o en la cola puede hacer que nuestro gecko no quiera comer hasta que se encuentre mejor y no sienta mal.

 

Autora: Antonia Villalba                                     Web: www.infomascota.com