Autor: Alberto Gónzalez

geckos_leopardo

Como en título bien indica, hay que dejar claro que esta simpática especie de gecko no hiberna como otros saurios o quelónidos, entendiendo hibernación como un cese de actividades metabólicas casi completo y prolongado con temperaturas cercanas a 0º. El descanso invernal se diferencia en que las temperaturas son más “cálidas” y el letargo es moderado, pues las funciones metabólicas sólo se ralentizan. Actualmente hay un cierto debate entre los aficionados que mantienen esta especie ( Eublepharis macularius, Blyth 1854 ) acerca de la necesidad o no de un descanso invernal. Aunque hay quienes aseguran no haber tenido ningÚn problema de salud ni un descenso significativo de los apareamientos suprimiéndolo, entendemos, en nuestra experiencia, que no sólo es aconsejable, sino muy beneficioso por varias razones:

  • Recuperación y refortalecimiento de las hembras reproductivas.
  • Limpieza del aparato digestivo.
  • Aumento de la longevidad de los individuos.
  • Coherencia con la biología y climatología anual de la especie.
  • Posibilidad de descubrir enfermedades latentes, etc.

En definitiva, todo son ventajas y sólo razones de edad o salud pueden hacernos desistir de ofrecer a nuestros reptiles este descanso invernal tan necesario (los individuos juveniles en su primer año y los que presenten algÚn problema de salud no deben someterse a él. Los primeros están en pleno crecimiento y un déficit alargado de nutrientes puede ser fatal y en los segundos, la enfermedad se agudizaría). Sólo los individuos sanos pueden someterse a este proceso. A continuación pasamos a describir como se realiza el proceso:

Fase 1: Preparando a los animales

Dos meses antes de someterlos al descanso propiamente dicho separamos el macho del grupo reproductor para impedir nuevos apareamientos. Se alimenta a las hembras con cantidad suficiente de comida, calcio y vitaminas para que recuperen las reservas perdidas en la época de apareamiento. Una señal clara del nivel de recuperación de los geckos leopardo es su cola. Un gecko sano es un gecko con una hermosa y gorda cola. Se alimenta, por supuesto, también al macho. Tanto la temperatura como el fotoperiodo seguirán manteniéndose en los rangos normales para la especie.

Fase 2: Limpieza intestinal

Un mes después y una vez ” recuperadas” las hembras se deja de alimentar a todos los individuos con el objetivo de que vacíen y limpien sus aparatos digestivos de cualquier alimento que pueda descomponerse durante el letargo en su interior. Así evitamos posibles infecciones a la vez que incitamos al organismo del animal a prepararse para la temporada fría. Es importante tener siempre agua limpia para que los animales puedan beber. Es igualmente importante revisar el terrario para que no haya grillos u otros insectos que puedan ser ingeridos de forma tardía y echar a perder todo el proceso.

Fase 3: Reducción temperatura y fotoperíodo

Una vez que tengamos la certeza de que nuestros Eublepharis han terminado de expulsar todos los excrementos empezaríamos a realizar un descenso paulatino del fotoperiodo (horas de luz) al mismo tiempo que de la temperatura durante un periodo no inferior a 15 días y no superior a 30. La temperatura bajará 1º-2º grados de media diarios hasta alcanzar temperaturas de entre 15-12º. La iluminación irá recortándose en tramos de 15 minutos diariamente. Estos parámetros son indicados y se pueden y deben programar con termostatos digitales ya que hacerlo manualmente supone un esfuerzo, una atención y una constancia difíciles de llevar a cabo sin la ayuda de esta tecnología.

Fase 4: Descanso invernal

Preparamos cajas individuales suficientemente grandes como para que cada gecko tenga un cobijo donde ocultarse y un cuenco pequeño con agua limpia. La caja a de ser opaca y estar ventilada. Colocamos a cada individuo en una caja y las dejamos en una zona de la casa donde la temperatura no supere nunca los 15º y no baje de 10º. La temperatura media ideal son 12º grados según nuestra experiencia. Es importante renovar el agua de cada semana y verificar que nuestros eubles están bien. Hay que procurar realizar la inspección con delicadeza y premura, molestando lo menos posible a nuestros lagartos. Muchas veces los encontraremos deambulando o despiertos pero hay que evitar cogerlos, pues estarán adormilados y se moverán lentamente. El tiempo de letargo suele comprender de 45 a 60 días, no habiendo un tiempo específico consensuado a día de hoy. Poco tiene que ver la necesidad de descanso de un eublepharis salvaje que uno nacido en cautividad.

Fase 5: Recuperación fotoperiodo y temperatura

Aquí hacemos justo lo contrario que en la Fase 3. Aumentamos la temperatura y el fotoperiodo paulatinamente durante los siguientes 15 días hasta alcanzar los rangos vitales habituales de la especie. Posteriormente ya se podrá ofrecer alimento a los individuos por separado y verificar que todos han pasado esta prueba con salubridad. No hay mejor síntoma que el buen apetito de todos ellos. El macho será introducido unos días después y así volverá a empezar el ciclo reproductivo con nuestros ejemplares descansados, fortalecidos y preparados para darnos nuevas alegrías en forma de preciosas crías algÚn tiempo después.