PPP – Perros Potencialmente Peligrosos

PPP. Tres siglas que parecen inocentes pero que lo cambian todo para muchos perros que son definidos por ellas. Es el acrónimo de Perro Potencialmente Peligroso, una denominación que sigue vigente en España por la que se estigmatiza a determinadas razas caninas y se las cataloga como peligrosas sin unos fundamentos científicos y objetivos que lo avalen, solo ateniéndose a su físico, fuerza y orígenes.

Así, multitud de canes viven hoy con restricciones y medidas de comportamiento para relacionarse con las personas que son, a todas luces, injustas y que suponen tener que llevar un bozal sin que hayan mordido nunca a nadie, que no puedan acercarse a parques infantiles o determinadas zonas, etc.

Rottweiler

 

Desde la Real Sociedad Canina de España (RSCE) ya hemos pedido al Gobierno que derogue esta figura en la nueva Ley de Bienestar Animal estatal y que ponga a disposición de los tutores test de sociabilidad para saber si su perro está preparado para vivir en sociedad y, si no es así, reeducarlo.

Mientras tanto, desde la Canina queremos hacer pedagogía al respecto acerca de estas razas ‘supuestamente peligrosas’ y, para ello, vamos a intentar, objetivamente, derribar esos mitos que injustamente acompañan a estos canes.

 

Dogo argentino

 

En primer lugar, estos perros no son agresivos. El hecho de que tengan más musculatura y fuerza que otras razas no implica que lo sean. Como decimos en la RSCE, no existen perros peligrosos, «existen tutores peligrosos». Es decir, si a un perro se le enseña a ser agresivo y pelear, lo aprenderá; pero si se le enseña a ser tranquilo, afable y educado, también lo aprenderá. Por lo tanto, el problema no es tanto el animal, sino quien lo cría.

¿Hay razas que son agresivas de forma innata? En absoluto. De nuevo repetimos, el ser agresivo no está determinado genéticamente. Un perro solo puede desarrollar esa conducta si alguien le enseña previamente. El problema es que estas razas ahora catalogadas PPP fueron hace años usadas para las peleas, lo que ha redundado en esta idea general, pero no se sostiene sobre criterios antropológicos.

 

Pitbull

 

Otro mito que se escucha sobre ellos es que se les bloquea la mandíbula al morder, lo cual es falso totalmente. Al tener más fuerza puede parecer que se les bloquea la mandíbula, pero no es así, es simplemente que el perro no quiere volver a abrir la boca. Pero en cuanto quiera y se le enseña, lo hará.

Por otra parte, otras veces se señala que un perro agresivo es irreconducible. Es otro error, con educación y adiestramiento, un perro puede cambiar. Muchas veces ese carácter viene dado por cómo ese can ha crecido, pues al recibir maltrato los perros pueden desarrollar fobias que les hagan atacar al sentirse amenazados. Con una terapia adaptada a su problema y una reeducación, pueden convertirse en perros afables y tranquilos.

 

Akita-Inu

 

Por lo tanto, podemos determinar que, si un perro es ‘potencialmente peligroso’ es porque alguien ha hecho que lo sea, no porque haya nacido siéndolo. Debemos pararnos a pensar en cómo se cría a los perros, en la regulación que existe al respecto y en cómo cambiar esto.

Si dejamos la labor de cría a criadores éticos, responsables y con conocimiento, sin intención de lucrarse con los animales, conseguiremos que perros cuyo único fin sea ayudar a las personas y hacer su vida mejor, que es lo que llevan haciendo siglos.

 

Perros Potencialmente Peligrosos

 

Hay que acabar con los criaderos masivos, el maltrato y las actividades delictivas en torno a los perros y dejar de poner el foco en las razas, pues estas solo tienen la labor de mejorar para dar un buen servicio a la sociedad. Porque las razas no tienen otro fin que estar al servicio de la sociedad, y aunque haya habido quien intentara pervertirlas, no por ello deben pagar justos por pecadores.

 

Autor: Julián Hernández

              Presidente de la Real Sociedad Canina de España (RSCE)