!Venga, venga hora de despertarse! ¿A qué ya os habéis despertado? Bueno pues entonces os vamos a brindar los mejores cuidados para que después de esa siesta que os habéis echado durante unos meses empecéis con buenas patas la nueva andadura de la temporada…

Cuidados después de la hibernación en las tortugas

Tortuga comiendo

 

Al aumentar la temperatura ambiental hacia 10 ºC la tasa metabólica de una tortuga comienza a volver a la normalidad, el uso de energía se incrementa, y el metabolismo de una tortuga empezará a reactivarse.

Se inician una serie de procesos químicos y biológicos complejos cuando una tortuga se prepara para salir a la luz de una estación cálida. En este punto, a menudo se encuentran con su principal dificultad. Al salir de la hibernación una tortuga agota sus fuerzas, tiene un nivel bajo de glóbulos blancos, y es muy vulnerable a infecciones. El glucógeno (reservas de energía almacenadas en el hígado) también será muy bajo en este momento.

 

Tortuga con calor

 

A menos que reciba la cantidad adecuada de calor y luz se negará a comer, utilizará sus reservas de grasa y energía existentes, y comenzará a disminuir rápidamente. Si la tortuga se despierta, y la temperatura se sitúan por encima de 10 ºC habrá que mantenerla despierta.

Retira la caja de hibernación y deja que se caliente, colocándola en una habitación moderadamente cálida (25ºC). Las tortugas deben tener más luz y calor en este momento tan delicado, con el fin de acelerar la reactivación de su sistema digestivo.

 

La hidratación en las tortugas 

Tortuga en barreño

Se recomienda colocar la tortuga en un barreño de agua tibia donde no le cubra la cabeza. Es la mejor forma de hidratarla.

Beber es, en esta etapa, mucho más importante que la comida, tanto para la deshidratación como para eliminar la presencia de toxinas en la vejiga. Hay que insistir en que beba primero, alimentando más tarde.

La tortuga también se debe mantener caliente como se ha descrito anteriormente. Uno de los procesos más importantes que se reactiva tras la hibernación es la liberación en el torrente sanguíneo de una sustancia llamada glucógeno, que se ha almacenado en el hígado. Esto proporciona energía extra para dar a tu tortuga un ‘empujón’ inicial. La alimentación debe tener lugar antes de que éste se agote.

 

Tortuga comiendo

 

Todas las tortugas deben alimentarse en los primeros 10 días de salir de la hibernación. Si no lo hace debes llevarla a tu veterinario de exóticos.
En la mayoría de los casos, si le proporcionas unas condiciones adecuadas y una buena hidratación, tu tortuga tendrá una recuperación muy rápida, y no tardará en alimentarse con normalidad.

 

 

 

Autor: Juan Luis Sánchez de León Sierra – Veterinario especializado en animales exóticos

Web: http://veterinarioexoticosmadrid.wordpress.com