La mayoría de los corales constructores de arrecifes coralinos viven en ambientes tropicales de aguas cristalinas donde las condiciones óptimas de desarrollo se encuentran a una temperatura de 27 grados y un pH cercano a 8. Algunos corales pueden sobrevivir en ambientes marginales para el desarrollo coralino en la periferia de su tolerancia ambiental. En ocasiones, estas especies suelen encontrar otras estrategias para sobrevivir en hábitats aún más extremos.

Las ventilas hidrotermales someras son ambientes marinos con condiciones ambientales extremas que incluyen altas temperaturas (80 grados), bajo pH (6) debido a la alta concentración de CO2 y metano y alta concentración de componentes tóxicos y nutrientes. Las condiciones imperantes en estos ambientes extremos se asemejan a las proyectadas bajo el escenario de cambio climático para 2100.

 

Porites panamensis
Imagen de la especie de coral estudiado (Porites panamensis) viviendo en la Ventila Hidrotermal Somera en el Golfo de California.

 

Un estudio realizado en una ventila hidrotermal somera en el Golfo de California (México), llevó a descubrir que la composición de microorganismos que viven en asociación simbiótica con el coral Porites panamensis no presenta signos de estrés en este ambiente extremo como inicialmente se pensaba.

El hallazgo fue posible gracias a la utilización de herramientas moleculares y al trabajo de investigación desarrollado por la Dra. Alicia Reigel de la Universidad Estatal Appalachian (Estados Unidos), el Dr. David A. Paz García investigador Catedrático CONACyT del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) y el Dr. Michael Hellberg de la Universidad Estatal de Louisiana (Estados Unidos).

 

 

“La clave para que estos corales sobrevivan a las condiciones extremas radica en la relación simbiótica que poseen con sus microorganismos”, subraya el Dr. Paz.

Los microorganismos benéficos que se destacan en este ambiente extremo fueron una Proteobacteria Endozoicomonas y una microalga Ostreobium que vive en el interior del esqueleto coralino.

La proteobacteria Endozoicomonas es conocida por proveer protección ante patógenos y nutrientes. Por su parte, la microalga Ostreobium es conocida por tener un rol en la disolución de carbonatos, “lo cual es particularmente importante en estos ambientes extremos donde los iones de carbono se encuentran en baja concentración y los cuales son utilizados para la calcificación del esqueleto coralino”, agrega el investigador. Además, esta microalga “posee la habilidad de soportar cambios en la temperatura y la simbiosis con el coral no se ve interrumpida durante el estrés térmico”.

Este es el primer estudio que revela signos de aclimatación de simbiontes microbianos en un coral formador de arrecifes que vive en condiciones ambientales extremas. “Comprender mejor el papel que los simbiontes microbianos juegan en la resiliencia a los corales en ambientes extremos ayudará a guiar las futuras políticas de restauración y preservación de los arrecifes coralinos ante el estrés térmico y de acidificación del océano”, concluye el científico del CIBNOR.

Referencia
Reigel A., Paz-García D. A., Hellberg M. E. (2021) Microbiome of a reef-building coral displays signs of acclimation to a stressful shallow hydrothermal vent habitat. Frontiers in Marine Science 8:652633. doi: 10.3389/fmars.2021.652633
https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmars.2021.652633/abstract

 

Fuente:  Dicyt