Los masajes relajan al can, liberan su estrés y permiten mejorar la relación de amistad que mantiene con él

 

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¿Quién no disfruta de un buen masaje? Como a los humanos, a los perros también les encantan estas relajantes caricias. Los masajes reducen la presión sanguínea de estas mascotas y hasta les permite alejar el estrés canino, una ansiedad que incluso puede acortar la vidadel amigo de cuatro patas. Además, solo se necesitan diez minutos al día para realizarlos. ¿La recompensa? El animal estará más tranquilo, sano y se logrará estrechar el vínculo afectivo con él. A continuación se detalla cómo dar tres divertidos y sencillos masajes para canes en las orejas, el cuello y hasta uno muy reconfortante por la columna del perro.

1. ¿Cómo dar un masaje al perro en las orejas?

Los masajes en las orejas del perro son muy agradables para el animal. Esto explica por qué las caricias o masajes en las orejas son tan útiles para ganarse el afecto de un can e, incluso, para estrechar la relación de confianza con él.

¿Por dónde empezar? Hay que aplicar presión con las yemas de los dedos en las orejas del perro, con sentido común y cuidado. Otro movimiento consiste en rodear con las manos la base de las orejas, la parte en la que se unen a la cabeza, y proporcionar presión con las yemas sobre esa región.

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Cuando las manos rodean las orejas del can también es una buena oportunidad para manipular el resto del pabellón: desde la base hasta el final, donde acaba la oreja. El perro experimentará una relajante sensación si, una vez en la punta de esta estructura cartilaginosa, se ejerce una ligera presión con los dedos pulgar e índice. ¡A los canes les proporcionan especial confianza los movimientos circulares en la base de las orejas!

La postura adecuada para dar este masaje debe ser una posición que permita controlar con facilidad esa área: sentados, con el perro entre las piernas; o de pie o en cuclillas, con el can tumbado en una zona elevada del suelo, que deje acceder a sus orejas sin dificultad.

2. Masaje para perros en el cuello y cabeza

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Manipular con precaución el cuerpo del perro puede ser una experiencia muy agradable. El masaje ayudará al can a sentirse más tranquilo y a liberar su ansiedad.

El masaje para perros en el cuello se puede comenzarse con una manipulación cuidadosa del pescuezo canino, con una suave presión al alcanzar su columna vertebral. Estas caricias es posible acompañarlas con movimientos sobre el cráneo y la base de las patas del animal y también, ¡por supuesto!, con palabras amables.

Si se nota que la mascota se relaja, e incluso que deja caer la cabeza hacia delante, está claro que se habrá acertado con los movimientos y el can lo agradece. Entonces, se puede utilizar la palma de la mano abierta para manipular la zona de la cabeza, con movimientos circulares.

3. ¿Cómo dar un masaje para perros en la columna?

Los masajes terapéuticos profesionales para perros son cada vez más frecuentes. La razón es que sirven para tratar algunos tipos de nerviosismo e, incluso, se recurre a ellos en los tratamientos para corregir conductas agresivas. Aunque en estas situaciones conviene acudir a una clínica especializada en masajes para mascotas o consultar con el veterinario, también existen masajes sencillos para canes que es posible practicar en casa.

Si se quiere dar un masaje en la columna al perro en el hogar, ¿por dónde empezar? Lo primero es recorrer con los dedos la trayectoria natural de su columna vertebral. Esta caricia puede proporcionarle una agradable sensación de tranquilidad, mientras que le ayudará a relajarse. Después, hay que colocar el dedo índice y el dedo pulgar a cada lado de la columna y explorar las vértebras, hasta alcanzar la base de la cola. Se debe tener cuidado de no ejercer una presión excesiva ya que esta zona, como ocurre en las personas, es delicada.

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Masajes para perros: trucos

Los masajes para perros, como los tratamientos para personas, necesitan de un sitio apropiado y relajante. La base debe ser firme y en una estancia tranquila. Se puede usar una colchoneta o su cama preferida. Para los canes más pequeños no hace falta un espacio especial, si se es capaz de mantenerlos tranquilos y sin forzarlos en el regazo. De este modo, su amo se convertirá en la camilla de masaje idónea para el pequeño amigo.

¿Más trucos? Utilizar un tono de voz suave y añadir caricias y palabras de cariño para que el perro experimente el masaje como una vivencia agradable.

Estas claves ayudarán a que los masajes se conviertan en una práctica divertida y saludable, ¡tanto para al can como para su propietario!

 

Autor: Eva San Martín                                   Web: www.consumer.es