Tortuga Laud ó Dermochelys coriacea

Revisado 21 Agosto 2023 - Publicado 26 Ene 2014

Nombre Científico: Dermochelys coriacea

Nombre Común: Laud

Distribución: Sudeste de E.U. Golfo de México y Venezuela

Hábitat: Océanos tropicales, subtropicales y templados de todo el mundo

Alimentación: Principalmente medusas y otros organismos gelatinosos

Tamaño: Puede superar los 2 metros de longitud

Peso: Los ejemplares adultos pueden superar los 400 kg y alcanzar pesos próximos a los 700 kg o más en individuos excepcionales

Estado de conservación: Especie amenazada; las poblaciones del Pacífico presentan un declive especialmente grave.

 

Una tortuga diferente a todas las demás

La tortuga Laúd (Dermochelys coriacea) es la mayor de las tortugas marinas actuales y una de las especies de reptiles más grandes del planeta. Su aspecto resulta inconfundible porque, a diferencia de las demás tortugas marinas, no posee un caparazón rígido formado por grandes placas córneas.

En su lugar presenta una estructura flexible formada por pequeños huesos dérmicos situados bajo una gruesa capa de tejido conjuntivo y piel, lo que le proporciona ese característico aspecto parecido al cuero. Precisamente de esta particularidad procede uno de sus nombres comunes: tortuga de cuero.

Su cuerpo es principalmente negro, con pequeñas manchas claras y zonas rosadas o blanquecinas, especialmente en la parte inferior. Sobre el dorso destacan siete crestas longitudinales que recorren el caparazón desde la zona anterior hasta la posterior.

 

Adaptada para recorrer los océanos

La anatomía de la tortuga Laúd está especialmente adaptada para desplazarse por mar abierto. Sus grandes aletas delanteras funcionan como auténticas palas y le permiten recorrer enormes distancias durante sus migraciones.

Es una especie extraordinariamente viajera. Algunos ejemplares pueden recorrer más de 10.000 kilómetros al año entre sus zonas de alimentación y las playas donde se reproducen.

Su distribución es también excepcionalmente amplia. Se encuentra en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, utilizando aguas tropicales y subtropicales para reproducirse y desplazándose posteriormente hacia zonas templadas donde encuentra alimento abundante.

 

Una especialista en comer medusas

La alimentación de la tortuga Laúd está estrechamente relacionada con su particular anatomía.

Su dieta se basa principalmente en medusas y otros organismos gelatinosos, como salpas y otros animales planctónicos de cuerpo blando. Para capturarlos cuenta con unas estructuras puntiagudas en el interior de la boca y el esófago que ayudan a impedir que las presas resbalen hacia el exterior.

Esta especialización alimentaria tiene además una consecuencia importante: la tortuga Laúd puede ingerir accidentalmente bolsas y otros residuos plásticos, que en el agua pueden parecerse a las medusas. La contaminación marina constituye, por tanto, una amenaza especialmente importante para esta especie.

 

Una gran buceadora

La tortuga Laúd también destaca por su capacidad para realizar inmersiones profundas. Se han registrado inmersiones de aproximadamente 1.200 metros, una profundidad extraordinaria para un reptil marino. También puede permanecer bajo el agua durante periodos prolongados.

Su cuerpo y su gruesa capa de tejido ayudan además a mantener la temperatura corporal cuando se desplaza por aguas más frías que las utilizadas durante la reproducción.

Esta capacidad le permite aprovechar zonas oceánicas muy alejadas de las playas tropicales donde nacen.

Reproducción y puesta de huevos

 

Torrtuga laúd cría - Foto propiedad de: Jolo Diaz - Pexels

 

Como ocurre con otras tortugas marinas, son las hembras las que regresan a tierra para realizar la puesta.

Las hembras salen principalmente durante la noche y buscan playas arenosas adecuadas para excavar el nido. Con sus aletas traseras preparan una cámara en la arena donde depositan los huevos y posteriormente vuelven al mar.

Una hembra puede realizar varias puestas durante una misma temporada reproductiva, normalmente separadas por alrededor de una semana. Después de completar la temporada, abandona las playas de reproducción y emprende nuevamente sus largas migraciones.

Los huevos permanecen enterrados aproximadamente dos meses antes de que las pequeñas tortugas salgan del nido y se dirijan hacia el mar.

 

¿Dónde vive la tortuga Laúd?

La Dermochelys coriacea posee la distribución más amplia entre las tortugas marinas. Está presente en diferentes regiones de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.

Las principales zonas de reproducción se encuentran en playas tropicales y subtropicales, mientras que los ejemplares adultos pueden desplazarse hasta aguas templadas en busca de alimento.

En el Pacífico oriental existen importantes zonas de reproducción en las costas de México y Costa Rica, mientras que las poblaciones del Pacífico occidental utilizan playas de países como Indonesia, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

 

Amenazas para la tortuga Laúd

Aunque la especie está protegida en numerosos países, continúa enfrentándose a importantes amenazas provocadas por la actividad humana.

Entre las principales se encuentran:

  • Capturas accidentales en redes y artes de pesca.
  • Ingestión de plásticos y otros residuos marinos.
  • Pérdida y degradación de las playas de puesta.
  • Recogida ilegal de huevos.
  • Captura directa de ejemplares.
  • Colisiones con embarcaciones.
  • Contaminación de los océanos.
  • Cambio climático y alteración de las condiciones de las playas de reproducción.

La situación es especialmente preocupante en el Pacífico, donde algunas poblaciones han sufrido descensos muy acusados. NOAA señala que las poblaciones del Pacífico occidental han disminuido más de un 80 % y las del Pacífico oriental más de un 97 % respecto a décadas anteriores.

 

Una especie que necesita protección internacional

La enorme capacidad migratoria de la tortuga Laúd hace que su conservación sea especialmente compleja. Un mismo ejemplar puede atravesar las aguas de diferentes países durante una sola migración.

Por ello, su protección requiere cooperación internacional, reducción de las capturas accidentales en las pesquerías, protección de las playas de anidación y reducción de la contaminación marina.

La tortuga Laúd es, además, una especie especialmente importante para comprender la salud de los ecosistemas oceánicos. Su presencia conecta diferentes ambientes marinos y sus largas migraciones ponen de manifiesto hasta qué punto la conservación de la biodiversidad marina necesita superar las fronteras nacionales.

La mejor forma de contribuir a su conservación es proteger los océanos, reducir el consumo de plásticos y respetar las zonas de reproducción de las tortugas marinas.

 

Curiosidades sobre la tortuga Laúd

  • Es la mayor de las tortugas marinas actuales.
  • Es la única tortuga marina que carece de un caparazón duro convencional.
  • Su caparazón presenta siete crestas longitudinales.
  • Puede realizar inmersiones de alrededor de 1.200 metros de profundidad.
  • Algunas recorren más de 10.000 kilómetros durante sus migraciones anuales.
  • Se alimenta principalmente de medusas y otros organismos gelatinosos.
  • Las hembras salen del mar para realizar la puesta, mientras que los machos adultos permanecen en el océano.

 

 

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