Autor: Consumer

La edad influye en el hecho de que un can tenga más desarrollada su capacidad de guardar sus recuerdos.

Imagen: Respectablestreet
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El perro tiene capacidad de almacenar recuerdos a largo plazo, sobre todo si son fruto del aprendizaje basado en la repetición cuando son cachorros. Si usted quiere que su perro memorice determinada información, repítaselo y prémiele cuando lo recuerde. En este artículo se habla sobre la memoria de los perros, cómo fomentarla, así como sobre un estudio científico que analiza los recuerdos caninos a largo plazo.

La memoria del perro les ayuda a sobrevivir

Los perros tienen memoria, y la usan al servicio de la supervivencia en su entorno

La memoria canina está enfocada al servicio de su supervivencia. De forma que “si un perro experimenta dolor al comer un erizo evitará repetir ese comportamiento que le ha resultado desagradable y que ha supuesto un riesgo para su vida”, afirma el veterinario Imanol Sagarzazu.

Pero, ¿qué es la memoria de un perro? “La memoria es la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado”, define la Real Academia Española. Y un perro también posee esa capacidad de almacenamiento de información en su cerebro.

El can guarda los recuerdos positivos y negativos para utilizarlos cuando se enfrenta a una situación similar. Es el caso de un perro que haya sido atropellado por un coche: tendrá miedo de la carretera y huirá de los coches porque ha memorizado la experiencia y la aplica en su vida cotidiana.

La memoria del perro para conocer a sus dueños

Un can puede memorizar información sobre situaciones que le ayudan a sobrevivir en su entorno, sobre el aprendizaje de la convivencia con sus dueños y al respecto de lo que le enseñan en casa sobre pautas educativas caninas. La memoria también le sirve para desempeñar determinadas funciones como el trabajo del perro como guía de personas invidentes.

Los perros son expertos intérpretes y almacenadores de recuerdos sobre sus dueños

“La estrecha convivencia que los perros mantienen hoy con sus dueños, sobre todo en el ámbito urbano, ha cambiado las prioridades memorísticas de los canes”, comenta Sagarzazu. Los perros necesitan recordar los gestos corporales o el tono de voz que sus dueños emplean cuando están contentos o enfadados. “Para los perros, los dueños son miembros integrantes de su manada, por lo que memorizan la información que les resulta útil para relacionarse con ellos”, añade el veterinario.

Los canes se han convertido en expertos intérpretes y almacenadores de situaciones y datos sobre sus dueños, que asocian con momentos diarios como la hora de la comida, el paseo caninoel juego con el perroel cepillado o de las caricias.

La memoria del perro también puede estar al servicio del aprendizaje de determinadas actividades, como las que desarrollan los canes que ayudan a detectar droga, explosivos o personas sepultadas bajo los escombros en situaciones de catástrofe. Un can al que se le enseña desde cachorro determinadas pautas de comportamiento para desarrollar habilidades, como su capacidad olfativa, aprende y memoriza pautas de actuación que repetirá cada vez que se le solicite.

Memoria del perro y repetición

Los perros trabajadores, como los pastores o los guía, tienen una memoria más desarrollada

Un perro memoriza a partir de la repetición y los hay más rápidos y hábiles a la hora de recordar que otros. Sagarzazu explica que “los canes de trabajo, como el pastor border collie, o los que realizan labores sociales, como el labrador retriever, tienen mejor capacidad memorística” porque la trabajan con mayor frecuencia.

Lo habitual es que un perro con buena memoria sea hábil y rápido a la hora de aprender. El can recuerda información y comportamientos a través de la repetición. Hay perros a los que dos ocasiones les resulta suficiente para aprender a sentarse cuando se les da la orden y otros que precisan cinco repeticiones o más para asimilar y recordar determinadas la pauta.

Los estímulos positivos y negativos influyen en el cerebro del perro, que seleccionará en su baúl de los recuerdos los que le aportan satisfacción frente a los que le producen sensaciones desagradables. Esta información la memorizan a base de la repetición de las experiencias.

La memoria del perro cambia con la edad

Imagen: mirry.fm
Imagen: mirry.fm
Los perros, además, tienen mejor memoria cuando son más jóvenes. Los cachorros aprenden con facilidad: son como una hoja en blanco en la que todo queda impreso. Los perros mayores, a partir de diez años, tienen más probabilidades de perder capacidad memorística debido a enfermedades neurológicas como la demencia senil. Cambian su ritmo de descanso, están desorientados y disminuye su capacidad de almacenar recuerdos para aplicarlos a las situaciones cotidianas.

La memoria del perro en la ciencia

Según un estudio que publica la revista ‘Animal cognition’, dirigido por Claudia Fugazza y Adám Miklósi, de la Univesidd Eötvös Loránd de Hungría, los perros son capaces de imitar las acciones humanas cuando ha transcurrido un margen de tiempo de entre 40 segundos y diez minutos.

Los dueños de ocho perros adultos los entrenaron con el método denominado “haz lo que yo hago”, desarrollado por una de las investigadoras de este estudio sobre memoria canina. Los perros esperaron intervalos de tiempo de entre cinco y 30 segundos antes de imitar una determinada acción llevada a cabo por personas, como caminar alrededor de un aro.

Las pruebas demuestran que los perros son capaces de reproducir o imitar acciones conocidas y novedosas cuando ha transcurrido un tiempo. Los canes poseen la capacidad de imitar una acción nueva o desconocida para ellos transcurrido un tiempo, lo que sugiere la presencia de un tipo específico de memoria a largo plazo en los perros, que funciona de manera consciente.

Autor: Carolina Pinedo                                     Web: www.consumer.es