SEMES informa sobre mascotas y pacientes con viruela del mono

SEMES informa sobre mascotas y pacientes con viruela del mono

El Grupo de Ayuda Animal de SEMES recomienda a las personas aisladas por la viruela del mono que se aíslen de sus mascotas para evitar un posible contagio

Desde el Grupo de Ayuda Animal de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (GRAAN-SEMES), tras las últimas noticias relacionadas con mascotas y pacientes infectados por la viruela de los monos (monkeypox, MPX), han presentado una serie de puntos clave sobre el manejo de la mismas.

España es actualmente uno de los países más afectados por el brote de MPX, virus zoonósico endémico en África central y occidental, que ha generado una alerta sanitaria en todo el mundo y del que, dado que en los países de origen no hay programas de vigilancia rutinarios, no se conoce bien la frecuencia de su presentación.

Según la Dra. Beatriz Rodríguez, urgencióloga, veterinaria y coordinadora de GRAAN-SEMES, la transmisión en humanos ocurre a través de contacto directo (incluyendo el consumo de carne infectada), o indirecto con mamíferos vivos o muertos: “Se ha descrito clásicamente a través de gotas respiratorias grandes durante el contacto estrecho y prolongado, aunque también por contacto directo con fluidos corporales de una persona infectada o con objetos contaminados”, ha comentado la experta.

Por otro lado, ha indicado que roedores y primates no humanos de zonas endémicas parecen ser los reservorios naturales, “aunque esto no está demostrado aún, en un estudio reciente se ha objetivado la presencia de ortopoxvirus, hantavirus y arenavirus en pequeños mamíferos en España y anticuerpos para todos ellos en zorros. También puede tener lugar una propagación secundaria limitada a través de la transmisión de persona a persona.”

En África, la infección por el virus de la viruela símica se ha detectado en varias especies animales: ardillas listadas y arborícolas, ratas gigantes de Gambia, ratones de cuatro franjas, lirones enanos africanos y primates. Por otro lado, en 2003 se confirmaron casos en EEUU tras contacto con perros de la pradera domésticos que habían sido infectados por roedores africanos importados al país. Derivado de esto, los gatos que tienen contacto con roedores son los que presentan mayor riesgo de infección.

 

Animales de compañía

Sin ánimo de generar alarma, la experta ha incidido en la importancia de advertir a los propietarios de los gatos y ratas domésticas afectadas del riesgo zoonósico de esta enfermedad. En el año 2020 la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) actualizó su información acerca de los riesgos de los poxvirus como zoonosis. Sin embargo, a día de hoy no hay en la Unión Europea reportado ningún caso animal de MPXV, doméstico o salvaje.

En cuanto a cómo se presenta este virus en los animales, la Dra. Rodríguez ha informado que la presentación clínica en animales suele ser cutánea. “Las lesiones generalmente empiezan en la zona de la cabeza y después se extienden al resto del cuerpo, especialmente en las patas y orejas” y ha explicado que, al igual que en humanos, las lesiones primero se inflaman y después aparecen cubiertas por costra: “el animal será contagioso hasta que desaparezcan. En la mayoría de los casos el cuadro es leve y autolimitado pero ciertos animales como gatos jóvenes e inmunosuprimidos se puede establecer un cuadro grave de clínica respiratoria en forma de neumonía pudiendo llegar a ser mortal. No existen vacunas contra el virus de la viruela para su uso en gatos ni un tratamiento específico.”

Recomendaciones para pacientes con mascotas

Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad en caso de pacientes infectados que permanezcan en su domicilio es evitar el contacto con animales silvestres o domésticos, por lo cual las mascotas deben ser excluidas del entorno del paciente.

La coordinadora de GRAAN SEMES ha recordado que en estos casos, si ha habido contacto del paciente infectado con la mascota, presente o no síntomas, el primer paso por parte del propietario será notificar el caso a un servicio veterinario para que haga una evaluación de la situación y tomar las medidas oportunas en cuanto a programar la visita del animal y la toma de muestras: “las muestras obtenidas deberán ser manipuladas por personal capacitado en laboratorios debidamente equipados para el efecto y el transporte de muestras de pacientes debe garantizar un embalaje seguro y seguir las pautas para sustancias infecciosas. Posteriormente se adaptará el manejo al contexto particular de la familia.”

Tras la valoración veterinaria, en el caso de que en el animal no haya riesgo de infección y pueda ser cuidado por algún familiar o amigo, se hará el cambio de domicilio previa desinfección de sus útiles. No obstante, la experta ha recordado qué si esto no fuera posible y hubiese varios convivientes en el domicilio, se minimizará la interacción con el animal por parte del paciente infectado y si fuese imprescindible dicha interacción, se hará con uso de mascarilla y extremando la higiene de manos y otros contactos estrechos. Por otro lado, ha indicado que, para minimizar el riesgo, “se pueden cubrir las lesiones del paciente dando por hecho que hasta que éstas no desaparezcan, seguirá siendo contagioso. Así mismo es importante asegurar que ese animal no tenga contacto con otros animales, domésticos y salvajes.”

Los animales potencialmente infectados deben ser aislados de otros animales para evitar la propagación y hacer cuarentena durante 30 días bajo medidas de control estrecho.

Por último, la Asociación Empresarial Veterinaria de Galicia (CEVE Galicia) ha redactado un informe para dar algunas claves a los veterinarios que pudieran tener que tratar a un animal afectado encaminadas a reducir el riesgo de transmisión de los animales a las personas:

  • La labor de prevención de la transmisión en las regiones endémicas debe focalizarse en evitar cualquier contacto con roedores y primates. Limitar la exposición directa a la sangre y la carne, y cocinarlos a fondo antes de consumirlos. Durante el manejo de animales enfermos o sus tejidos infectados, y durante los procedimientos de matanza, deben usarse guantes y otra ropa protectora adecuada.
  • Evitar el contacto de un animal con síntomas o sospechoso de estar infectado con otros animales durante al menos 4 semanas. Reducir la exposición a secreciones del animal (empleo de guantes y mascarilla).
  • Limpieza y desinfección de los útiles del animal (bandeja, comedero y bebedero, cama, cepillos…). Los desinfectantes más efectivos son solución de hidróxido sódico al 0,8%, hipoclorito sódico al 1%, compuestos de amonio cuaternario, cloramina T al 0,2%, compuestos yodados y fenólicos al 3% y ciertos detergentes.
  • A la hora de establecer las medidas sanitarias y la toma de muestra, el veterinario clínico debe recordar que los roedores pueden actuar como reservorio asintomático mientras que los felinos y otros mamíferos (vacas, ovejas…) suelen presentar sintomatología.

Pese a no haber notificado en la Unión Europea ningún caso animal de MPXV, doméstico o salvaje, los expertos han puntualizado que se deben extremar las precauciones para evitar su aparición. En en este caso, al igual que en el resto de zoonosis, cobra especial importancia el concepto de One Health, que reconoce que la salud de las personas, animales y medio ambiente están estrechamente relacionadas, por lo que es imprescindible una atención multidisciplinar entre los profesionales de las distintas áreas.