Apenas queda un mes para que el invierno haga su entrada estelar de todos los años, dejando a su paso bajada de los termómetros, heladas, nieves y frío intenso en la mayor parte del país. Eso implica que los abrigos, bufandas, gorros y demás pasen a formar parte de nuestro vestuario diario y que la calefacción sea nuestra mejor amiga. Esto en el caso de las personas, pero…¿qué pasa con las mascotas? ¿A ellas también les afecta?

En el caso de los perros, aunque cuentan con una ‘manta’ de pelo que les envuelve y protege de las bajas temperaturas, también tiene repercusiones la llegada del invierno. Porque el frío también les impacta, y conviene tener en cuenta una serie de pautas para actuar de cara a los próximos meses, sobre todo si nuestra mascota está en el grupo de las más vulnerables ante el invierno.

Nos referimos a las razas de perros de pelo corto, los cachorros, los perros senior y las razas pequeñas. Ellos conforman ese 25% de razas que más sufren los estragos del invierno, según datos de la Real Sociedad Canina (RSCE) y a los que más atención tenemos que prestar. Porque muchas razas de canes, como Labradores, San Bernardos o Pastores Alemanes se adaptan perfectamente a las bajas temperaturas, ya que proceden de zonas frías y originariamente han vivido en el campo al raso.

 

 

En esta tesitura, ¿cómo podemos nosotros, como tutores, hacer el invierno más llevadero para nuestro perro? En primer lugar, siendo prácticos. Si nosotros nos ponemos un abrigo para salir a la calle en invierno; ellos también para dar sus paseos. Los abrigos para perros están totalmente normalizados ya y se pueden encontrar prácticamente para todas las razas y tamaños. Los que más lo necesitan son los Chihuahuas, Carlinos, Yorkshire, Bulldog Francés e Inglés, todas las razas desnudas (sin pelo) y los Galgos. Son los que menor tamaño y pelo -en el caso de los últimos- tienen. En todos estos casos, conviene ponerles el abrigo cuando la temperatura desciende de los 10ºC.

 

Chubasqueros perros

 

Y no nos olvidemos de la lluvia, que a razas de pelo fino o sin subpelo impermeable, como los Shih Tzu o Bichón Maltés, deja totalmente empapadas y heladas. A ellos también hay que cubrirles para salir cuando llueve en invierno. Un consejo general en esta época, tenga nuestro perro el tipo de pelo que tenga, es que no se lo cortemos, porque será contraproducente.

Esto en la calle, pero…¿y en casa? ¿Tenemos también que tener un cuidado especial con ellos? Pues sí, porque al final ellos son muy similares a nosotros, y si la recomendación general es que vivamos en nuestros hogares con una temperatura de unos 20ºC, ellos también. Por lo que se acabó dormir en el jardín al raso, es mejor que durante estos meses entren dentro, y si es a un sótano o garaje que esté bien aclimatado para ellos.

Igualmente, en los días más fríos y sobre todo los más pequeños, es mejor que duerman en un cuarto con calefacción y cerca del radiador -no demasiado porque pueden quemarse- y nunca sobre el suelo directamente. Deben tener su propia cama o colchón.

Por último, pero no menos importante, en estos meses conviene que sigan una buena alimentación, probablemente más calórica que la del verano, para tener buenas defensas y que se hagan sus revisiones en el veterinario de forma periódica. Vaya, como cualquiera de nosotros. Es muy importante llevar al día el calendario de vacunas, porque ellos también pueden enfermar gravemente en invierno, por lo que, en los meses de frío, piensa en tu mascota. Porque el frío nos ataca a todos por igual.

 

 

Autor: José Miguel Doval

Director de Comunicación de la Real Sociedad Canina de España (RSCE)