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A nuestros animales de compañía les encanta seguir una rutina y un horario de paseos, comidas, juegos… Por eso cuando llega la Navidad y los jaleos en casa no se sienten demasiados cómodos. Pero a parte de disturbar su comodidad podemos hacerlo también con su alimentación, y esto puede suponer un gran peligro. 

Desde el primer día de Adviento comenzamos a llevar a casa dulces típicos, grandes manjares salados, líquidos especiales…. Alimentos que nos llenan los ojos pero también los de nuestras mascotas, y la nariz, porque ¡qué olores más ricos! Y claro, nosotros vemos esos ojos y esa boquita babeante y no podemos evitar darles un aperitivo navideño porque “estamos en fiestas, ellos también se merecen celebrarla”.

Pues estamos haciéndoles un flaco favor, queridos Mascoteros. Los alimentos para humanos son perjudiciales para nuestras mascotas, ,como bien sabéis, y los navideños no son una excepción.

· El chocolate es tóxico para el estómago de nuestro animal, tiene una sustancia llamada teobrimina, que resulta tóxica para los canes. De hecho, que coma 100 gramos de chocolate negro tiene graves consecuencias para la salud de un perro de 15 kilos. Pero este ingrediente puede estar en muchos dulces de navidad, aunque sea en dosis pequeña, como en los polvorones o el mazapán.

· Las uvas. Nosotros empezamos el año comiendo 12 uvas pero a nuestros animales no les hace falta para tener suerte, de hecho consumirlas les puede jugar una mala pasada porque afectan al funcionamiento de los riñones del peludo.

· Marisco. Las cáscaras del marisco contienen una sustancia denominada quitina que el perro no digiere bien. Le puede provocar vómitos, diarrea y estreñimiento.

· Alcohol. Tenemos que añadirlo a la lista aunque sea más que obvio la total prohibición del alcohol. Pero tal vez no lo ingiera porque se lo deis si no porque queda a su alcance, así que vasos de champán, vino y demás licores lejos de los hocicos de vuestro animal, por favor.

· Cordero y cerdo. La grasa de esta carne, así como sus huesos, se convierte en el temor de los veterinarios durante las fiestas navideñas. La ingestión de la carne de este mamífero le provoca desajustes estomacales, que se traducen en vómitos y diarrea. Y aquí añadimos los huesos, que pueden provocar perforaciones intestinales, diarrea y estreñimiento. Para deleitarse con un buen hueso ya tienen los específicos para ellos.

Web: www.mascoteros.com