Se forma un otohematoma – hematoma de la oreja – cuando se acumla sangre sobre la lámina de cartílago que forma la oreja de las mascotas.

Suele darse en mascotas con orejas péndulas (como ser: Basset, Cocker, Weimaraner, mestizos, etc.) por autotraumatismo, es decir por golpeárselas solos, aunque también puede darse en animales que tienen otitis externa (lo cual hace que se rasquen más las orejas y se las traumaticen), dermatitis de pabellón auricular, en fin, todas aquellas circunstancias que lleven al animal a sacudir excesivamente la cabeza y golpearse las orejas.

El daño se produce cuando la mascota, al golpearse, rascarse, frotarse, rompe los vasos sanguíneos que están en la oreja, y se produce el sangrado. Esta sangre se acumula sobre la lámina de cartílago de la oreja, y así toma el aspecto de hinchada, deformada producto de dicho acúmulo de sangre.

A medida que pasa el tiempo ese “saco de sangre” puede fibrosarse, es decir, tomar consistencia dura y ser más complejo de evacuar.
Pero…. ¿Qué hacer si hay un otohematoma?

Como propietario, prestar atención, a ciertas pautas que pueden ayudar al profesional de la salud:

– Si sacude la cabeza hace tiempo.

– Si hay o hubo secreción en la ojera en cuestión.

– Si fue luego de un golpe externo que se formó: a veces las mascotas son bruscas al jugar y suelen dañarse solas.

– Si hay o hubo rascado.

– Si hay dolor al tocar la zona, antes de que se produzca la lesión.

– Si hay olor nauseabundo en la zona.

¿Se puede curar o tratar el 
otohematoma ?

La respuesta es SI. El otohematoma agudo puede drenarse de manera quirúrgica, se pueden aplicar antiinflamatorios, hacer punciones.

Sin embargo en los otohematomas crónicos, es fundamental el control y manejo de las patologías dermatológicas de base, ya que mientras persistan estas mismas, la consecuencia del rascado (otohematoma) no se va a solucionar.

El pronóstico suele ser bueno a excelente con el tratamiento adecuado del hematoma y el manejo de la otitis de base. La recurrencia es probable si la patología de base no se maneja como corresponde.

Es fundamental que el propietario controle el vendaje que se realiza para comprimir el pabellón auricular,  que medique adecuadamente según lo que indique el veterinario y que acepte el uso de collar isabelino, para evitar el rascado, mayor lesión y así contribuir a la cura del problema.

 

 

Autora:  Ana Paula Iapichino – Veterinaria                                                  Web: www.foyel.com