La función visual en el ojo está determinada por una serie de factores que se combinan en el cerebro para dar lugar a una imagen completa. Estos factores son:

  1. Campo visual; espacio que ven los ojos.
  2. Profundidad; capacidad para medir distancias.
  3. Agudeza; capacidad para enfocar objetos.
  4. Percepción del movimiento.
  5. Diferenciación del color.

La formación de la imagen sobre la retina, capa interna que contiene los fotorreceptores encargados de la percepción del color y de la luminosidad entre otros, se produce gracias al enfoque del cristalino, el cual altera su curvatura, variando su distancia focal, lo que se denomina: proceso de acomodación del cristalino.

 

Tenemos que tener en cuenta que todos los ojos tienen células que reaccionan ante la luz, sin embargo existen distintas disposiciones oculares dependiendo de la especie a hablar, que les confiere una serie de características:

  • Los ojos compuestos, propios de los arácnidos, insectos y otros animales similares  contienen unos paneles simples que les permite visualizar una imagen pixelada.
  • Los ojos al frente, característico de los carnívoros les permite obtener una imagen en 3D gracias al cerebro que combina la información de ambos ojos, lo que se define como visión binocular.
  •  Los ojos laterales, presentes en los herbívoros  les permiten una mayor amplitud de campo visual.

El campo visual que perciben los ojos de un perro es mucho mayor (240º) que en las personas (200º). En cambio el campo de visión binocular(espacio que es visto por ambos ojos de forma simultánea), es menor en el perro, esto es debido a la disposión de sus ojos más laterales en la cabeza. Al formar un mayor ángulo, el ángulo de superposición es menor.

La vista ha ido evolucionando en los animales según sus necesidades. Así podemos diferenciar dos grandes tipos de animales:

  • Depredadores.
  • Presas.
  • Perros y gatos tienen un antepasado depredador por lo que su sistema visual está adaptado a condiciones de baja luminosidad, su mayor actividad se produce al amanecer y atardecer, momentos empleados para la caza. Han desarrollado varios sistemas para facilitar la visión en condiciones de poca luz:
  • Presencia de fotorreceptores predominantes, los bastones.
  • Presencia de una capa reflectante (Tapetum lucidum) que refleja la luz sobre la retina facilitando la visión en condiciones de baja luminosidad. Esta capa es la responsable de dar un color amarillo cuando una luz se refleja sobre el ojo de un perro, en cambio sobre el ojo humano se ven los característicos “ojos rojos”, debido a que la luz se refleja sobre el fondo del ojo, la coroides.

Los fotorreceptores, células especializadas en la fotorrecepción, llamados conos y bastones, contienen unos fotopigmentos que producen una energía química ante la exposición de la luz que viaja vía optica hacia la corteza visual para ser posteriormente interpretadas.

 

  • Bastones: son células alargadas, localizadas en la retina sensibles a los estímulos luminosos. Contienen un pigmento visual llamado rodospina que al acumularse permite la adaptación del ojo a condiciones de baja luminosidad. Un déficit de vitamina A impediría a la retina  producir dicho pigmento, lo que provocaría la llamada ceguera nocturna. Los bastones aparecen en mayor proporción en los cánidos que en los humanos.
  • Los conos, células en forma de botella, son sensibles a las longitudes de onda de los tres colores primarios (rojo, verde y azul), por lo que son los responsables de la percecpión del color y de los detalles. En la retina humana existe una zona llamada mácula que contiene el 100 % de estos fotorreceptores, sin embargo en la retina canina estos aparecen en un menor porcentaje, entorno al 20 %.

Por tanto la visión de los colores está determinada por la cantidad de conos distintos que posea el ojo. Se clasifican en:

  1. Monocromáticos: Solo poseen un tipo de cono, por lo que ven cambios de luminosidad. Ej. mapaches o salamandras.
  2. Dicromáticos: Tienen dos tipos de conos (M, S) son la mayoría de los animales entre ellos los perros. Carecen del cono L y por tanto no son capaces de ver el color rojo ni el verde.
  3. Tricromáticos: Presentan tres tipos distintos de conos (L, M, S), viendo una amplia gama de colores, aquí se incluyen los humanos, primates y también al gato.
  4. Tetracromáticos: Tienen cuatro o más tipos de conos, suelen aparecer en peces, reptiles o aves, especies que presentan una gran coloración en sus cuerpos y por tanto son capaces también de verlos.

Estas son dos situaciones cotidianas vistas por el ojo humano (fotografías superiores) y por el ojo canino(fotografías inferiores).

Los perros ven basicamente el color azul, el amarillo y una amplia gama de grises. No ven el rojo ni el verde, similar a la visión de una persona daltónica.

 

Los perros no son capaces de ver en condiciones de completa oscuridad, requieren de una pequeña fuente de luz para poder formar una imagen.

Estas dos fotografías corresponden, la superior izquierda al ojo humano e inferior derecha al ojo canino. El ojo de los cánidos es capaz de distinguir siluetas y distintas tonalidades de grises, gracias a la abundancia de bastones en su retina. En cambio en las mismas condiciones el ojo humano apenas es capaz de distinguir al primer gato.

 

 

Autor: Ines Diaz y Cristel Dubra                                                     Web: blog.vetjg.com