Gracias a una acción experimental para sentar las bases de un futuro proyecto de reintroducción, siete pigargos europeos (cuatro hembras y tres machos) sobrevuelan ya los cielos de Asturias y otras comunidades autónomas limítrofes. La mayoría de estos ejemplares ha emprendido largos desplazamientos, aunque seis permanecen o han vuelto a la zona de liberación.

Gracias a los emisores GPS que portan los pigargos y a observaciones directas, el equipo de expertos encargado del seguimiento diario sobre el terreno de estos ejemplares ha comprobado que la mayoría está adaptándose a la vida en libertad con normalidad, realizando movimientos dispersivos de hasta cientos de kilómetros a lo largo y ancho de la cornisa cantábrica, como corresponde a las aves jóvenes que son.

 

Picargos
Uno de los pigargos liberados reposa en una zona boscosa del entorno de la zona de liberación.

 

El Proyecto Pigargo es una iniciativa de la asociación conservacionista GREFA, especializada en la recuperación de fauna salvaje, para lo cual se cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). También dan su apoyo el Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Ribadedeva (Asturias), además del Gobierno de Cantabria. La empresa EDP colabora con la corrección de tendidos eléctricos peligrosos para el pigargo y otras muchas especies de aves, una acción que ya ha comenzado a acometerse en el entorno de la zona de liberación con la implantación de medidas anti-electrocución y anti-colisión.

Dos de los siete pigargos liberados han permanecido asentados en el entorno de la zona de liberación desde que fue abierta la puerta del recinto especial construido en Pimiango, en el concejo de Ribadedeva (Asturias), donde las aves han estado aclimatándose a la zona donde han sido liberadas. Mientras tanto, de los cinco restantes, que emprendieron vuelos a larga distancia, ya son cuatro los que han regresado a la zona de liberación. «Que seis de los pigargos se hayan quedado en la zona donde los liberamos o hayan vuelto a ella nos parece una buena noticia», indica Lorena Juste, bióloga de GREFA y coordinadora del Proyecto Pigargo.

Los seis pigargos que coinciden en estos momentos en la zona de liberación están utilizando el punto de alimentación habilitado para la especie por el Proyecto Pigargo, un recurso del que también están haciendo uso otras especies como el milano real. También se ha confirmado que los pigargos están alimentándose por sí mismos durante sus movimientos dispersivos, concretamente de carroña.

 

Picargo
Un pigargo descansa sobre una roca en un eucaliptal de la costa oriental de Asturias.

 

Avanza la fase experimental

El pigargo europeo está incluido en el «Listado de especies extinguidas en todo el medio natural español». Este documento, aprobado en agosto de 2018 por el Miteco, incluye los animales y plantas que tras desaparecer en nuestro país en el pasado pueden ser objeto de proyectos de reintroducción autorizados por las administraciones competentes, con el consiguiente aumento de la biodiversidad y mejora de la calidad de los ecosistemas.

La incorporación del pigargo europeo a este listado se justificó en su momento por parte del Miteco, previo dictamen positivo de un comité científico asesor, en base a la abundante documentación científica sobre restos fósiles, incluidos algunos datados en la Edad de Hierro, así como numerosas referencias bibliográficas sobre ejemplares cazados u observados en los siglos XIX y XX. En los últimos años se vienen viendo con cierta frecuencia pigargos en diferentes puntos de España.

La primera liberación de pigargos en España se ha llevado a cabo en el contexto de una reintroducción experimental, que tendrá dos años de duración. Transcurrida esa fase experimental, prevista en la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad en lo que se refiere a especies extinguidas, se realizará una valoración de los resultados obtenidos en cuanto a la adaptación de las aves liberadas al medio natural y su compatibilidad con las especies silvestres y las actividades humanas.

Si la fase experimental alcanza una evaluación positiva, el siguiente paso, tal y como prevé la Ley 42/2007, sería elaborar un proyecto de reintroducción propiamente dicho, activando las consultas preceptivas a los órganos colegiados de coordinación interterritorial y a los consejos consultivos de participación pública para su aprobación formal.

Una vez en marcha el proyecto de reintroducción, se prevé la liberación anual de hasta veinte pigargos durante al menos cinco años, con el fin de que se establezca en el futuro una población reproductora de la especie en España.