perros-problemas-comportamiento-solucion

No nos engañemos, los problemas que nos acarrean los canes generalmente vienen porque nosotros no hacemos las cosas como debiéramos. Pero no alarmarse, nadie es perfecto. Vamos a poner las cartas sobre la mesa y hablar de qué malos comportamientos solemos encontrarnos y como evitarlos. Está en nuestras manos.

PERROS “FUGUISTAS”

Aunque parezca extremadamente evidente, un perro se fuga porque alguien se lo permite…

La gran mayoría de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas tienen legislaciones en las que detallan los perros deben salir a pasear a las calles atados con correa y collar… ¿por qué?… simple: para que no se escapen y puedan provocar accidentes o problemas a los viandantes.

Es de lógica casi absurda que, cumpliendo con este sencillo requisito, no existan los perros “fuguistas”… pero muchas veces nos puede el: “pobrecillo, si necesita correr”… Sí, debe hacer ejercicio, expansionarse… ¿pero nos hemos preocupado por enseñarle a obedecer a la orden de volver una vez suelto?

Para soltar a un perro y conseguir que vuelva antes hemos tenido que dedicar un tiempo a enseñarle. Los primeros paseos deben formar al animal en este sentid. Con una correa de adiestramiento, paciencia y algún premio, tendremos suficientes ingredientes para conseguirlo.

Pongámonos en la situación de que el perro pasea tranquilamente a nuestro lado pero se interesa por algo y se separa de nosotros… en ese momento le damos la orden: ¡Aquí!, ¡Ven! o la palabra que elijamos ( palabra corta). Si os acordáis, esto ya lo vimos en otro post llamado “Cómo enseñar al perro a responder a nuestra llamada”.

Una vez conseguido esto, estando sujeto a la correa, podemos intentar darle más distancia ayudados por una correa extensible… el proceso es el mismo, pero de esta forma evidenciaremos si responde igual en largas distancias.

Una vez completado el aprendizaje podremos plantearnos soltarle… eso sí, teniendo muy presentes las normativas y haciéndolo en zonas de nulo riesgo (tráfico, otras personas…).

 

PERROS PEDIGÜEÑOS Y/O LADRONES DE COMIDA

Aquí también tenemos la solución en nuestras manos: el perro pide comida de la nuestra porque se la hemos enseñado o dado alguna vez… roba de las basuras porque no le hemos enseñado que eso no debe hacerse y porque dejamos esos “exquisitos” manjares a “tiro de morro”.

“Pluto” acostumbrado a pedir, dejará de hacerlo inmediatamente si dejamos de darle nuestra comida… Es verdad que nos pone “esa carita” pero es que ha aprendido a ponerla. Si no le haces caso a sus amorosos ojos en ese momento con el tiempo dejará de ponerlos.

Otro tema es dejar comida o basura a su alcance, no estaremos para vigilar su actuación y él aprovechará para devorarlo todo.El remedio para esto es más fácil, no dejar nada comestible a su alcance.

 

LOS QUE SE SUBEN A LOS MUEBLES

Y volvemos al antropomorfismo… Dejar que se suba a nuestra cama o al sillón que ya es viejo estará provocando que crea que todo mueble acolchado está bajo su dominio.

Este acto tan inocente para nosotros crea “pre-problemas” que pueden acabar con agresiones por dominancia… seguro que si nuestro peludo nos arrea un buen mordisco cuando intentemos bajarle de “su” sillón, comienza a no ser tan “mono”.

Desde pequeños debemos enseñarles a que tengan su zona de alimentación con su comida y su agua, sus zonas de descanso con su mantita o su colchón… Que por supuesto debe tener la mejor calidad y la mayor comodidad, tal como él se merece.

Si lo estamos haciendo mal y queremos reconducir la situación, olvidemos los enfrentamientos directos y la fuerza… intentaremos que el animal no se suba con ordenes secas, y si hace caso premiaremos su acción.

 

LOS QUE DESTROZAN LAS COSAS

El problema del animal que se queda sólo en casa y en ausencia de los dueños deja el hogar como un campo arado, tiene nombre y apellidos: Ansiedad por separación.

Aunque hemos tratado otras veces ansiedad por separación, recordaremos que el animal al quedarse sólo se estresa y puede romper cosas, orinarse, defecar, ladrar… Es un problema cada vez más frecuente, quizás por nuestro estilo de vida: muchas horas trabajando y pocas con el animal….

¿Cómo solucionarlo?

  • Salir de casa y al volver ni despedirse ni saludarle efusivamente (sí, sabemos que cuesta pero es por su bien).
  • No castigarle por las acciones inadecuadas.
  • No confinar al animal en una habitación pequeña.

 

Web: www.mascoteros.com