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La llegada de un bebé a casa no solo pone patas arriba la vida de los padres recientes. Los gatos también sufren -y disfrutan- su presencia. La mayoría de los felinos se llevan bien con los bebés y su convivencia con el animal, además, beneficiará al niño. Sin embargo, todos los gatos necesitan prepararse para la llegada de un bebé al hogar. ¿Cómo? A continuación se ofrecen seis pasos para conseguirlo: saber que vivir con felinos es seguro durante el embarazo, establecer rutinas para el gato con un recién nacido en casa, acostumbrar al felino a los juguetes y olores infantiles, hacer los cambios necesarios antes del nacimiento, decidir si el gato podrá entrar en la habitación del niño y no descuidar el tiempo de juego con el felino.

Gatos y bebés: grandes amigos

La mayoría de los gatos se llevan bien con los bebés. Además, su convivencia no será fuente de problemas, sino que beneficiará al niño: vivir con un felino refuerza el sistema inmunitario infantil, potencia la autoestima de los críos, fomenta su sentido de la responsabilidad y hasta puede promover el hábito de la lectura en el pequeño.

Pero el bebé no solo pondrá patas arriba la vida de los padres recientes, también transformará el día a día de los gatos, que necesitarán la ayuda de sus dueños para adaptarse al recién nacido. “Debemos tener en cuenta que la llegada de un bebé a la familia implica un importante cambio de rutinas para el felino”, explica la asociación Gatos.

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La casa es para los gatos su mundo entero. Cualquier cambio puede suponer un motivo de estrés o miedo en los felinos. ¿Cómo hacer entonces que la convivencia en el hogar, con gatos y bebé, sea buena y que toda la familia, humana y peluda, esté contenta? Los siguientes trucos ayudan a que se logre una buena convivencia entre padres recientes, felinos y recién nacidos.

1. Un embarazo seguro con gatos

La toxoplasmosis es probablemente uno de los principales miedos de las mujeres gestantes que conviven con un gato. De hecho, el 13% de los abandonos de felinos en España se producen durante el embarazo de la mujer, según un estudio de la Fundación Silvestre.

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Sin embargo, un extenso estudio publicado en la revista médica especializada British Medical Journal, una de las principales investigaciones sobre el contagio de la toxoplasmosis en esta etapa, desmiente de forma tajante que haya una asociación entre vivir con gatos durante la gestación y el contagio de la toxoplasmosis. En otras palabras: el embarazo con gatos en casa no solo no es peligroso, sino que los felinos pueden ayudar a la gestante a liberarse del estrés. Entonces, ¿cuáles son las principales fuentes de contagio del parásito de la toxoplasmosis?: el contacto con suelo contaminado, comer carne cruda o ingerir frutas y verduras no lavadas.

“De cualquier modo, para quedarnos más tranquilos, conviene acudir al veterinario, comprobar que el felino está sano y evitar las salidas al exterior del gato durante la gestación“, añaden los expertos de la asociación Gatos. Otra medida que proporcionará mayor tranquilidad durante el embarazo con gatos es limpiar el arenero de los felinos con ayuda de unos guantes. Estas son pautas sencillas y que permitirán a la mujer disfrutar de una feliz espera con su querida mascota.

2. Rutinas para el gato y bebé

“Todos los gatos se beneficiarán de un poco de preparación durante el embarazo que les ayude a entender la llegada del bebé”, dice la Sociedad Contra la Crueldad Hacia los Animales. Esta preparación es en especial importante para los felinos que no están acostumbrados a lidiar con niños pequeños en casa.

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La rutina del hogar se transformará en caos una vez que llegue el bebé. Por ello, conviene planificar con la pareja cuáles serán las horas más sencillas para alimentar al gato o para jugar con él, ponerlas en marcha y respetarlas una vez que el recién nacido ya esté en casa.

3. Acostumbrar al gato al bebé

Los felinos necesitan prepararse a la llegada del bebé. Por ello, es importante introducir de forma paulatina en su vida los ruidos, rutinas diarias e incluso olores (lociones, jabones, etc.) con los que necesitará convivir una vez esté el niño.

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¿Un truco? Conviene establecer una relación positiva entre el gato y estos nuevos elementos cotidianos. ¿Cómo? Con juegos, caricias, mimos y sabrosas recompensas comestibles.

“Podemos dejar cerca del felino los juguetes del bebé o colocar los nuevos accesorios del niño cerca del área de comida o de descanso del animal, para que se familiarice con ellos”, dicen estos expertos.

También es recomendable usar un poco de loción infantil o colonia del bebé sobre nuestro propio cuerpo. Esto los hará más familiares para los gatos de casa.

4. Los cambios para el gato, antes del bebé

¿Necesitará cambiar el área de comida o arenero del felino una vez que llegue el bebé a casa? Si la respuesta es afirmativa, hay que hacer estas modificaciones antes del nacimiento del niño. De este modo, se reducirá el estrés y la incertidumbre del animal cuando el pequeño ya esté en el hogar.

5. Atención y cariños para el gato

Los gatos nos necesitan y seguirán haciéndolo una vez que el bebé llegue a casa. Sin embargo, las necesidades del recién nacido harán complicado dedicar tanto tiempo a los felinos. Por eso conviene acostumbrar a los gatos a su nuevo horario de juegos. ¡Sin descuidarlo!

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No es una buena idea duplicar los cariños hacia el felino durante las semanas previas al nacimiento del niño: es mucho mejor establecer rutinas de juegos y mimos con antelación y tratar de respetarlas tras la llegada del pequeño.

6. ¿Podrá entrar el gato en la habitación del bebé?

¿Podrá entrar el gato en la habitación del bebé? Esta es una pregunta que conviene resolver antes de la llegada del niño y respetarla entre todos.

Si la respuesta es que no, es aconsejable preparar la habitación del bebé con tiempo y cerrar su paso a los gatos antes del nacimiento.

 

Autor: Eva San Martín                                     Web: www.consumer.es