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Las aves, en especial aquellas que pasan grandes periodos del día fuera de su jaula, suelen estar expuestas a gran número de sustancias toxicas.

La curiosidad de nuestros estupendos “compañeros”, unido a la presencia de dichas sustancias toxicas en nuestros hogares, hacen que puedan verse expuestos a ellas de un modo totalmente involuntario.

En muchas ocasiones, la sintomatología que presentan es muy variada y en pocas ocasiones llega a relacionarse con un envenenamiento, a menos que le hayamos pillado ingiriendo el producto.

Las intoxicaciones se pueden producir por diversas sustancias que se pueden encontrar en: las plantas que poseemos en casa y que están al alcance de nuestra ave, sustancias químicas (insecticidas, herbicidas,…), productos que son habituales en nuestro hogar,… etc.

PLANTAS

Normalmente, no solemos saber que plantas tenemos en casa, es decir, su nombres especifico y si poseen o producen algún tipo de sustancia que pueda ser tóxica.

Existen plantas que son toxicas al ser ingeridas, como es el caso de la Adelfa y el Rododendro,…etc.

Otras plantas son peligrosas para nuestros amigos, por secretar sustancia que son irritantes para sus mucosas y su piel, como ocurre con las Euforbiáceas que producen látex irritante para la sensible piel de las aves.

La ingesta de una planta venenosa, podrá provocar en nuestra ave una sintomatología muy variada. Los síntomas más comunes, aunque no los únicos posibles son: salivación, vómitos, diarrea, apagamiento, shock,… etc.

INSECTICIDAD Y RODENTICIDAS

Los insecticidas y pesticidas suelen ser sustancias que afectan a grupos enzimáticos. En función del tipo de plaguicida que cause la intoxicación, encontraremos distintos síntomas en nuestra mascota.

Cuando un ave ha estado expuesta de un modo continuado o intenso a insecticidas (organofosforados y carbamatos), suelen presentar cuadros respiratorios, anorexia, síntomas nerviosos,…etc.

Nuestros amigos plumosos, suelen ser más sensibles que nosotros, los mamíferos, a este tipo de sustancias, sobretodo si son de pequeño tamaño o juveniles.

El uso de estos productos durante el verano es muy común, por lo que conviene que a la hora de utilizarlos, no nos olvidemos de sacar a nuestra ave de la estancia en cuestión.

Los rodenticidas o “venenos” para roedores suelen interferir en el proceso de síntesis de moléculas responsables de la coagulación. Sí nuestra mascota lo ingiere, hemos de acudir rápidamente al veterinario, para que instaure el tratamiento adecuado.

PLOMO Y ZINC

El plomo es uno de los metales pesados que mayor incidencia de mortalidad produce en las aves .Suele encontrarse en la pintura de los barrotes de las jaulas, en las campanitas que usan como juguetes, en alimentos contaminados,…etc.

Casi todos en algún momento, hemos visto como un ave mordisqueaba los barrotes de su jaula, o jugaba con una campana que tenía en su interior. Este suele ser el modo más frecuente de que nuestra ave se intoxique con plomo: por ingestión.

La intoxicación con plomo suele producir una gran variedad de síntomas, pero lo más representativos son los problemas nerviosos y gastrointestinales.

El Zinc, se encuentran en las telas metálicas, que suelen usarse para la construcción de voladeras para aves.

Cuando es el zinc el causante de la intoxicación, los daños se producen en el riñón y el páncreas. Nuestra ave mostrara un aumento en la ingesta de agua y en la producción de orina y trastornos gastrointestinales.

EL CHOCOLATE

El que nuestra ave coma chocolate, no es tan solo una alteración en su nutrición, sino que estamos poniendo en riesgo su salud. El chocolate provoca depresión, vómitos, convulsiones,… etc. y si no es cogido a tiempo puede llegar a suponer la muerte para nuestro “compañero”.

EL ALCANFOR

Las bolas de alcanfor, que se usan en casa para evitar las polillas, poseen una sustancia denominada Naftaleno. Esta sustancia al convertirse en gas, puede ser inhalada por las aves y producirles: anorexia, embolamiento, un debilitamiento progresivo que conlleva la muerte de nuestra mascota.

LA NICOTINA

Las aves, son muy dadas a jugar con todo aquello que encuentran a su alcance y en ocasiones, llegan a intentar ingerir aquello con lo que están jugando.

La nicotina presente en los cigarrillos, no solo les es toxica por inhalación, además también lo es por ingestión y por contacto.

Según la cantidad inhalada o ingerida la gravedad de nuestra mascota variara. Normalmente provoca depresión y postración, pero si la dosis es muy elevada puede llegar a provocar la muerte.

Cuando el ave esta en un ambiente con un porcentaje alto de humo, suele producir irritación de los ojos y la mucosa respiratoria. Si sus “patitas” entran en contacto con una superficie con un alto contenido de nicotina su piel se lesionara.

Autor: Carlos Rodríguez           Web: www.mascoteros.es