Autor: Foyel                                             Web: www.foyel.com

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¿Porque se escapan los perros?

En la mayoría de los casos un perro no abandona su hogar porque le falte algo o sea castigado. Se trata de un problema de conducta, en el que influyen factores de herencia genética y la mala educación.
Para comprender las razones por la que su mascota se fuga de su casa por períodos mas o menos prolongados, es necesario hacer referencia a sus antepasados salvajes, los lobos. En su medio natural, los lobos pueden ausentarse de la manada por motivos sexuales, necesidad de caza, o deseos de explorar.. Si bien los hábitos de vida de los perros no son los mismos que los de un lobo, la herencia genética queda, y muchos ejemplares llevan en la sangre la necesidad de alejarse de su casa por razones muy parecidas a las que impulsan los lobos.

Mala integración

Durante la etapa de cachorro, sus progenitores le obligan a abandonar su territorio (desapego) y a intentar abrirse camino por si mismo. Este hecho hace que si no se siente totalmente integrado dentro del hogar, tenderá a abandonarlo por cortos períodos de tiempo.

Razas fuguistas

Aunque no se puede generalizar, si existen algunas razas que se escapan con mayor facilidad que otras. Los perros nórdicos (Husky Siberiano, Alaskan Malamute), de carácter algo independiente, adoran salir a explorar y buscar nuevos horizontes. Son expertos en localizar comidas de basurero, y perseguir gatos escurridizos. Habrá que educarles bien para evitar escapadas, ya que si se acostumbran será casi imposible corregirles. Los perros de caza (Setter Irlandés, Labrador), son animales que no escatiman intentos para intentar escapar de su casa. A veces también pueden salir corriendo detrás de una pieza y extraviarse. Las razas de compañía (Teckel, Pinsher..) tienen inclinación a salir detrás de cualquier perrita que pase por el barrio.

Como impedir las huidas

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Si el perro pasa demasiado tiempo en el jardín de la casa habrá que reforzar los limites y prestarle atención. Jamás se puede relegar su existencia al simple cuidado de la casa; el contacto con la familia es fundamental.
Un segundo perro (preferiblemente del sexo opuesto) puede ser una excelente compañía para los ejemplares que pasan mucho tiempo en soledad.
La llegada de un bebe podría relegarlo a un segundo plano, pudiendo provocar su huida. La introducción de un recién llegado debe hacerse siguiendo los consejos de alguien que sepa de comportamiento canino.
Si la huida es por motivos sexuales, la solución pasa por el quirófano, ya que la castración es la única forma de eliminar sus impulsos sin afectar a otros rasgos de su personalidad.
Muchas fugas se evitarían si el amo mantuviera horarios fijos, y existiera una rutina en la hora de comer, de salir, etc., y no sometiera al animal a cambios bruscos de rutina.
Los perros necesitan saber quienes son y que puesto ocupan en la familia. Darles caprichos o siempre retarlos solo genera confusiones e inestabilidad emocional