Mascotas - Por qué elegir un alimento procesado
Perro y gato

 

Antes de que los conocimientos sobre nutrición animal hubieran dado sus primeros pasos, los animales domésticos como los gatos y los perros recibían la comida que eran capaces de cazar, los primeros, y las sobras de la comida humana, los segundos; máxime teniendo en cuenta que en su mayoría se trataba de animales funcionales, destinados al trabajo.

Según se fueron incorporando a la vida humana como animales de compañía y se fue tomando conciencia de la importancia que tenía para ellos recibir una alimentación perfectamente adaptada a sus necesidades, nuestro sector se puso manos a la obra y emprendió la importante labor de desarrollar alimentos para gatos y perros que cumplieran con esta premisa.

Durante la elaboración de estos alimentos se tienen en cuenta las particularidades de cada especie y las materias primas se tratan de manera que los nutrientes que las componen mantengan sus propiedades nutricionales.

En todo el proceso se tienen en cuenta factores tan importantes como la calidad de las materias primas, la temperatura de elaboración y el tipo de extrusión de la croqueta, con la intención de que todos los nutrientes mantengan sus propiedades y que cada croqueta contenga una cantidad prácticamente idéntica de cada uno de ellos.

Después, a modo de guinda del pastel, se añaden los elementos palatables, que hacen del alimento un bocado irresistible para el gato o el perro.

Si nosotros quisiéramos hacer algo parecido en nuestra casa para nuestra mascota, tendríamos que disponer de conocimientos muy altos sobre nutrición, entre los que son fundamentales, la especie del animal, la edad y el tamaño (si es un perro), incluso la raza, por destacar los más importantes.

Después tendríamos que contar con los medios de elaboración que nos permitieran conservar los valores nutricionales de cada nutriente y añadirlos si fuera necesario. A este respecto, no se podrían añadir indiscriminadamente, sino que tendría que ser compensando los que conserva la materia prima utilizada y los que faltan para completar la ración diaria recomendada. El aporte de infinidad de vitaminas, minerales y aminoácidos podría quedar descompensado si no se sabe cómo suplementarlos.

Por supuesto, al tratarse de un alimento elaborado con materias primas frescas, el tiempo de que disponemos para conservarlo es muy limitado; además, si se refrigera hay que calentarlo ligeramente antes de dárselo a la mascota.

Por ello, la mejor elección es un alimento procesado, de la más alta calidad posible, lo que nos dará la garantía de que el alimento para nuestro gato o nuestro perro está adaptado a sus necesidades y que en el caso de los alimentos deshidratados, más conocidos como piensos, poseen una muy larga duración.

¡No se nos ocurre ninguna decisión mejor que abrir el envase de un alimento de gran calidad, elaborado con todas las garantías sanitarias y nutricionales, que hace las delicias del paladar de nuestro gato o nuestro perro!

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