Polinizadores esenciales para el sustento de la biodiversidad

Polinizadores esenciales para el sustento de la biodiversidad

El Día Mundial de las Abejas, es una fecha que persigue sensibilizar acerca del papel esencial que estos insectos y otras especies de polinizadores desempeñan para la salud de las personas y el planeta, así como sobre los desafíos y amenazas a las que se enfrentan en la actualidad. Esta celebración fue proclamada por primera vez en 2018 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que declaró el 20 de mayo como día mundial oficial.

Este 2022 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) impulsa el lema “Compromiso con las abejas: celebremos la diversidad de las abejas y de los sistemas de apicultura”. Con ello pretende centrar la atención en el papel que desempeñan las diferentes especies de abejas y los sistemas apícolas en la mejora de la seguridad alimentaria y los medios de vida, al proporcionar una serie de productos y servicios ecosistémicos.

En este sentido, según apunta FAO, algunos polinizadores, entre los que se incluyen no solo las abejas, sino otros invertebrados como escarabajos, moscas, mariposas y hormigas, pero también vertebrados como aves, murciélagos o ratones, inciden en el 35 % de la producción agrícola mundial. Además, el 75 % de los cultivos de todo el mundo que producen frutas o semillas para uso humano como alimento dependen, en parte, de los polinizadores.

Estas especies también contribuyen al mantenimiento del equilibrio ecológico y económico y al sustento de la biodiversidad, ya que se encargan de la polinización. Este proceso es clave para la naturaleza, ya que ayuda a producir una gran variedad de plantas, muchas de las cuales también son cultivos alimentarios. FAO señala que se estima que el 90 % de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse, lo que incluye 25.000 especies distintas. Igualmente, también contribuyen a mantener los ecosistemas forestales, ya que la polinización ayuda a regenerar los árboles, lo que a su vez ayuda a conservar la biodiversidad forestal.

Sin embargo, en la actualidad, los polinizadores se enfrentan a distintas amenazas como los cambios en el uso del suelo, la agricultura intensiva y el uso generalizado de plaguicidas, la contaminación medioambiental, la presencia de especies exóticas invasoras y los efectos derivados del cambio climático.

 

Mariposa

 

En este contexto, a través del Plan de Acción 2018-2030 de la Iniciativa internacional sobre polinizadores, la FAO y la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, en colaboración con la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) llevan a cabo diversas actuaciones coordinadas en todo el mundo para la protección de los polinizadores y el fomento del uso sostenible de los servicios de polinización.

A nivel nacional, España, como miembro de la Coalición Internacional para la Conservación de los Polinizadores en el contexto del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, y en el marco de la Iniciativa de la Unión Europea sobre Polinizadores, ha elaborado la Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores, aprobada en 2020. El documento presenta un diagnóstico sobre la situación y tendencias de los polinizadores y las principales causas de su declive e incorpora objetivos y medidas en cuatro grandes áreas de actuación: promoción de hábitats favorables; mejora de la gestión de los polinizadores y la reducción de los riesgos derivados de plagas, patógenos y especies invasoras; reducción del riesgo derivado del uso de productos fitosanitarios; y realización de investigaciones que ayuden a cubrir los vacíos de conocimiento existentes y a divulgar y facilitar el acceso a la información.

Por su parte, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecología y Reto Demográfico ha contribuido en la mejora del estado de conservación de distintas especies de polinizadores a través de diversas actuaciones. Así, se han impulsado acciones para recuperar la presencia apícola silvestre en ecosistemas de gran valor ecológico y se han fomentado actividades para la restauración de ecosistemas claves para estas especies en zonas Red Natura 2000. Asimismo, se han desarrollado iniciativas para aumentar la conectividad de hábitats favorables para los polinizadores y se han impulsado actuaciones para analizar estrategias de adaptación al cambio climático y conocer la vulnerabilidad de estas especies frente a esta amenaza. También se ha promovido la generación de conocimiento a través de la recopilación de información sobre la distribución de grupos de invertebrados y se han impulsado acciones de sensibilización y divulgación sobre entomología para fomentar su conocimiento entre el público general.

 

Polilla

 

En esta línea, la Fundación ha apoyado a más de 17 proyectos dedicados a mejorar el estado de conservación de especies polinizadoras, destinando una dotación de cerca de 750.000 euros.

Así, el proyecto “Márgenes para la biodiversidad” que lleva a cabo la Unión de pequeños Agricultores y Ganaderos, trabaja en el diseño, la identificación y la valoración de diferentes mezclas de especies vegetales para conformar comunidades en linderos y favorecer la biodiversidad en los paisajes agrarios. En la iniciativa colaboran, además, diferentes personas expertas de sectores como la entomología, la ornitología y la agronomía dedicadas a estudiar las mezclas vegetales propuestas y su interacción con las poblaciones de insectos polinizadores y aves en los entornos agrarios. Con estas actuaciones, el proyecto busca compatibilizar la actividad agraria y los servicios que aporta con el impulso y mejora de hábitats adecuados para los polinizadores.

Por su parte, el proyecto “Desarrollo sostenible del sector apícola” desarrollado por la Cámara Oficial de Comercio de Cáceres en el marco de la convocatoria de ayudas del Programa Empleaverde trabaja en el desarrollo de acciones formativas para personas desempleadas. Con ello, tiene el objetivo de reducir el impacto de los efectos derivados del cambio climático en el sector apícola en espacios Red Natura 2000 y Reservas de la Biosfera.