Autor: Mateu

Introducción

A. occellaris (arriba) y A. frenatus (abajo)

Una de las más increíbles asociaciones en el mar es la que mantienen los peces   payaso y las anémonas. Si bien éstas poseen un veneno muy poderoso capaz de   matar a un pez en pocos segundos, el pez payaso segrega una mucosa que protege   su cuerpo haciéndolo inmune. Los payasos se refugian, entonces, en una anémona   para que ésta, con sus tentáculos venenosos los defiendan del ataque de los   predadores. A su vez el pez payaso atrae a otros peces que una vez envenenados   serán comidos por ambos. A cambio de esta protección el pez payaso limpia a   la anémona e incluso, si esta no lograra capturar peces, saldrá en busca de   pequeñas presas trayéndolas hacia la anémona para compartirlas con ella.

Biología

Los peces payaso, posiblemente los más conocidos en la acuariofilia marina, tienen tal variedad de especies que no me vería capacitado para describirlas a todas; son de mencionar los a. occellaris (el común), a. frenatus, a. clarkii, a. sebae, a. bicintus, a. melanopus, a. nigripes, a. allardi, a. percula, premmas biaculeatus (payaso espinoso), a. polymnus y un larguísimo etcétera. Todos ellos suelen tener los colores blanco y rojo/ anaranjado, y siempre se les relaciona con las anémonas, pero no se debe de cometer el típico error de pensar que sólo pueden vivir si tenemos alguna en el acuario.

Aunque los peces payasos varían de procedencia según la especie, la mayoría   provienen de la zona tropical de los océanos Índico y Pacífico, pero en la actualidad   ya son muchos los ejemplares criados en cautividad, estos son los de mayor calidad   que pueden encontrar los aficionado por tres razones: por motivos ecológicos, por tratarse de peces acostumbrados al acuario y finalmente porque así se da apoyo a la reproducción de especies marinas, que es un objetivo que nos conviene a todos los aficionados.

Introducción en el acuario

Los payasos no ofrecerán problemas de adaptación, aunque esta pueda ser lenta, ya que más tarde o más temprano, acabarán adaptándose y comiendo. Se debe de   destacar el carácter activo de este pez (especialmente los a. occellaris), raramente   lo veréis parado, se moverá siempre, e incluso mientras las luces están   apagadas y todo está oscuro el payasito continuará nadando de lado a lado del acuario; no son animales que busquen el escondite, ni siquiera en el período de adaptación.

Compatibilidad con otras especies

 payaso tomate (A. frenatus)

Como imaginareis, son los peces más adecuados para mantenerlos con invertebrados, especialmente las anémonas del género Stoichactis, Radianthus, Physobrachia, Cryptodendrum y Parasycionis que son las más adecuadas para observar la simbiosis que realizan con los payasos. Estos evitan las descargas urticantes de las anémonas, porque recogen en su propia piel, la mucosidad del invertebrado, que se cree que el roce con el payaso es de sus propios tentáculos. También pueden realizar la simbiosis con otras clases de invertebrados, como un coral cuero. Pareja de A. Percula, muy parecida al payaso ocelado (A. occellaris) Los payasos son peces que raramente ofrecen problemas con otras especies, pero sí con la suya propia, la excepción vendría dada por los a. occellaris que se pueden mantener por grupos, todos los demás, lo mejor será mantener un solo ejemplar por acuario.

Reproducción

Los payasos, son los peces de agua salada con los que más éxito se ha tenido en la reproducción en el acuario casero: estos crían cerca de una anémona, y si queremos salvar la cría, deberemos disponer de otro acuario, donde colocaríamos los huevos que eclosionarán en 7/ 10 días, período de tiempo en el cual el acuario debería estar lo más oscuro posible, este acuario debe ser plano (sin sustrato),  ya que los pequeños payasos se alimentarán con alimento vivo y si este se mete entre la arena coralina, ya no podrá ser cazado. Las larvas, al nacer, suben hasta la superficie y deben ser alimentadas con zooplanctón y más tarde con artemias pequeñas.

Alimentación

No es problemática su alimentación si exceptuamos su período de adaptación:   los payasos se apuntan a cualquier menú: alimento seco, congelado, krill, vivo,   dapnias, artemia, trocitos de gamba, de pescado, de caracolas de mar… pero siempre deberíamos trocear bien los alimentos, ya que del contrario, el payaso tenderá a desdeñarlos por no caberle en la boca. Es una de las especies más vivaces a la hora de comer.