Mi nombre es Elvis, soy un canario o también llamado formalmente Serinus canarius. Hoy me han dejado este espacio, como portavoz de las pequeñas aves, para hacer unas recomendaciones que mejoren nuestra calidad de vida dentro de las jaulas:

  • El tamaño importa. El ser pequeños no implica tener una casa pequeña. Queremos poder movernos, revolotear y tener espacio para ir de un palo a otro. Y agradecemos infinitamente la limpieza de ese espacio semanalmente.

Elvis - Canario

  • Los posaderos. Esos palos tan estrechos que se nos suelen poner, nos hacen daño en las patas. Preferimos que sean más gordos para poder repartir todo el peso de nuestro cuerpo en los dedos.
  • La comida. Aunque me cueste decirlo,esa mezcla de semillas tan rica que nos ofrecéis y que tanto nos gusta, he de reconocer que no es lo más saludable para nosotros. Al final acabamos seleccionando lo que más nos gusta y eso nos provoca enfermedades de origen nutricional así que es preferible el pienso estrusionado como son, por ejemplo, los de las marcas Harrison, Zupreem, Versele Laga…
  • El agua. Nos gusta mucho el agua, disfrutar de las bañeras. Pero… lo que no nos gusta tanto es lo poco que, en ocasiones, se nos cambia el agua de los bebederos y se limpian a fondo. No os imagináis la de diarreas que nos produce esta falta de higiene 
  • Espejito, espejito… Existe la creencia de que el tener un espejo dentro de la jaula nos entretiene o nos hace sentirnos menos solos. La verdad es un poco distinta, llegamos a “enamorarnos” de nuestra propia imagen y podemos tener problemas de comportamiento y/o reproductivos: osteoporosis, puesta de huevos crónica, hernia adominal, infecciones,… Si además, se nos pone un nido, una dieta rica en grasa (semillas) y tenemos más de 12 horas de luz, aumenta el riesgo (sobre todo entre las hembras) de padecer alguna de las enfermedades que acabo de nombrar.

¡Por una vivienda digna!

Elvis 

 

 Autor: Miguel Gallego                                 Web: Centro Veterinario Madrid Exóticos