Nutrición de los peces y su relación con el equilibrio del acuario

pink tiger fish - Revisado 20 Agosto 2023 - Publicado 31 Ene 2014

Comprender cómo se alimentan y obtienen los nutrientes los peces nos ayuda también a entender muchos de los procesos que tienen lugar dentro de un acuario. La alimentación, el filtrado biológico, la calidad del agua, las plantas y la aparición de determinadas enfermedades están mucho más relacionados de lo que puede parecer a primera vista.

Desde el punto de vista biológico, todos los seres vivos necesitan obtener materia y energía para crecer, mantener sus funciones vitales y reproducirse. En los animales, estos recursos proceden de los alimentos que ingieren y de los procesos metabólicos que tienen lugar en su organismo.

No pretendemos convertir este artículo en un tratado de nutrición animal. El objetivo es explicar, de una manera sencilla, qué necesitan los peces para vivir y cómo la alimentación se relaciona con el funcionamiento de un acuario.

 

Organismos autótrofos y heterótrofos

Desde el punto de vista de la nutrición, los organismos vivos pueden clasificarse de forma general en autótrofos y heterótrofos.

Los organismos heterótrofos necesitan obtener materia orgánica del exterior. Los animales, incluidos los peces, pertenecen a este grupo. Obtienen de los alimentos los nutrientes y la energía necesarios para mantener su organismo.

Los organismos autótrofos, en cambio, pueden producir materia orgánica a partir de sustancias inorgánicas. Las plantas y las algas utilizan principalmente la energía de la luz mediante la fotosíntesis para transformar dióxido de carbono y agua en materia orgánica.

También existen microorganismos capaces de obtener energía mediante reacciones químicas. Entre ellos se encuentran diferentes bacterias que participan en los ciclos de nutrientes de los ecosistemas y de los acuarios.

 

La nutrición y el filtrado biológico

Aquí encontramos una de las conexiones más importantes entre alimentación y calidad del agua.

Cuando alimentamos a nuestros peces, una parte del alimento es ingerida y aprovechada por el organismo. Otra parte puede quedar sin consumir. Además, los peces producen residuos metabólicos y excretan compuestos nitrogenados.

Uno de los más importantes es el amoníaco, especialmente tóxico para los peces. En un acuario correctamente ciclado, diferentes grupos de microorganismos participan en la transformación de estos compuestos.

Las bacterias nitrificantes convierten el amoníaco en nitrito y posteriormente el nitrito en nitrato, que es mucho menos tóxico en concentraciones habituales de mantenimiento.

Este proceso forma parte del conocido ciclo del nitrógeno y constituye uno de los pilares del filtrado biológico.

Por este motivo, una alimentación excesiva puede terminar afectando negativamente a la calidad del agua. Cuanto mayor sea la cantidad de materia orgánica que entra en el acuario, mayor será también la cantidad de residuos que deberán procesar los microorganismos del sistema.

 

Foto de Samarth Singhai: https://www.pexels.com/es-es/foto/pez-ciclido-naranja-en-medio-del-agua-azul-1145269/ 31 Ene 2014
Foto de Samarth Singhai

 

¿Qué nutrientes necesitan los peces?

Los peces necesitan una combinación equilibrada de nutrientes. Entre los principales encontramos:

Proteínas: son fundamentales para el crecimiento, el mantenimiento y la reparación de los tejidos. Están formadas por aminoácidos, algunos de los cuales son esenciales y deben obtenerse mediante la alimentación.

Lípidos: constituyen una importante fuente de energía y proporcionan ácidos grasos esenciales necesarios para diferentes funciones fisiológicas.

Carbohidratos: pueden utilizarse como fuente de energía, aunque su aprovechamiento depende considerablemente de la especie. No todos los peces los metabolizan de la misma manera.

Vitaminas: participan en numerosos procesos metabólicos. Una alimentación deficiente o desequilibrada puede provocar problemas de crecimiento, alteraciones fisiológicas y una mayor susceptibilidad a determinadas enfermedades.

Minerales: elementos como calcio, fósforo, magnesio, potasio, hierro y otros oligoelementos intervienen en procesos tan diversos como la formación de estructuras corporales, la regulación osmótica y las reacciones metabólicas.

Agua: es imprescindible para todas las funciones fisiológicas del organismo y constituye una parte muy importante de los tejidos de los peces.

 

No todos los peces comen lo mismo

Una de las primeras reglas de la alimentación en acuariofilia es comprender que no existe un alimento universal adecuado para todas las especies.

Hay peces principalmente herbívoros, otros son carnívoros y muchos son omnívoros. También existen especies con adaptaciones alimentarias muy específicas.

Por ejemplo, algunos peces están especializados en consumir algas, mientras que otros necesitan una dieta rica en proteínas de origen animal. Algunas especies capturan pequeños crustáceos, larvas o insectos; otras aprovechan semillas, materia vegetal o microorganismos.

Por ello, antes de elegir un alimento debemos conocer las necesidades concretas de la especie que mantenemos.

 

Los alimentos comerciales

La evolución de la nutrición aplicada a la acuariofilia ha permitido desarrollar alimentos específicamente formulados para diferentes tipos de peces.

Actualmente encontramos alimentos en escamas, gránulos, pellets, tabletas y otros formatos, adaptados tanto al tamaño de los peces como a sus hábitos alimentarios.

Existen formulaciones para peces tropicales, cíclidos, peces de fondo, peces marinos, especies herbívoras y numerosos grupos con necesidades particulares.

Un alimento comercial de calidad puede constituir la base de una dieta equilibrada siempre que sea adecuado para la especie y se administre correctamente.

No obstante, determinadas especies pueden beneficiarse de una alimentación más variada, incorporando alimentos congelados o, cuando resulte apropiado y seguro, alimentos vivos.

 

Goldfish - Foto de kabita Darlami: https://www.pexels.com/es-es/foto/mascota-pez-pescado-peces-5966770/
Goldfish – Foto de kabita Darlami

 

La importancia de variar la dieta

Una alimentación variada puede aportar diferentes nutrientes y estimular comportamientos naturales de búsqueda y captura del alimento.

Dependiendo de la especie, podemos complementar la dieta con alimentos como artemia, daphnia, larvas de mosquito u otros alimentos congelados o vivos apropiados.

Sin embargo, ofrecer una mayor variedad no significa alimentar indiscriminadamente. Los alimentos vivos deben proceder de fuentes seguras, ya que pueden introducir parásitos, patógenos o sustancias contaminantes en el acuario.

La dieta debe adaptarse siempre a la biología de la especie.

 

¿Para qué sirven los nutrientes?

De una forma sencilla, podemos decir que los nutrientes cumplen tres grandes funciones:

Aportan energía. El organismo necesita energía para nadar, respirar, mantener su equilibrio interno, crecer y realizar todas sus funciones vitales.

Construyen y reparan tejidos. Las proteínas, aminoácidos, minerales y otros nutrientes intervienen en la formación y mantenimiento de las estructuras del organismo.

Regulan procesos metabólicos. Vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes participan en multitud de reacciones bioquímicas imprescindibles para el funcionamiento del pez.

 

La alimentación también modifica el agua

Existe una relación directa entre lo que introducimos en el acuario y la calidad del agua.

El alimento que no se consume termina descomponiéndose. A ello debemos sumar las heces y otros residuos producidos por los peces.

La materia orgánica es procesada por diferentes microorganismos y acaba incorporándose a los ciclos naturales de nutrientes. El problema aparece cuando la cantidad de residuos supera la capacidad del sistema para procesarlos.

Por eso, sobrealimentar es uno de los errores más frecuentes en acuariofilia.

Dar más comida de la que los peces pueden consumir no significa proporcionarles una mejor nutrición. Al contrario, puede deteriorar la calidad del agua y favorecer problemas sanitarios.

 

Las plantas y el ciclo de nutrientes

Las plantas acuáticas también desempeñan un papel importante en el ecosistema del acuario.

Mediante la fotosíntesis utilizan luz, dióxido de carbono y agua para producir materia orgánica. Además, absorben determinados nutrientes y compuestos nitrogenados del agua, contribuyendo a su incorporación a la biomasa vegetal.

Las plantas no sustituyen al filtro biológico ni a los cambios de agua, pero pueden formar parte de un sistema equilibrado y contribuir al consumo de nutrientes.

Entre las plantas utilizadas tradicionalmente en acuariofilia encontramos géneros como Vallisneria, Egeria y Echinodorus, aunque actualmente existe una enorme variedad de especies adecuadas para diferentes tipos de acuarios.

 

La luz también forma parte del equilibrio

En un acuario plantado, la iluminación tiene una importancia fundamental porque proporciona la energía necesaria para la fotosíntesis.

Una iluminación adecuada debe ajustarse a las necesidades de las plantas que mantengamos. Una iluminación insuficiente puede limitar su crecimiento, mientras que una iluminación excesiva o mal equilibrada, especialmente si existen otros factores limitantes, puede favorecer problemas de algas.

Por tanto, no debemos considerar de forma independiente la alimentación, la iluminación, las plantas, la filtración y los cambios de agua. Todos estos elementos forman parte de un mismo sistema.

 

Peces y algas

 

Los microorganismos: pequeños pero imprescindibles

En cualquier acuario maduro existe una enorme comunidad de microorganismos.

Las bacterias participan en la descomposición de la materia orgánica y en diferentes etapas de los ciclos biogeoquímicos. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del filtro biológico.

También existe una microbiota asociada al organismo de los peces, incluido su aparato digestivo. Esta comunidad microbiana puede participar en diferentes procesos relacionados con la digestión y el metabolismo, aunque su composición y funciones varían según la especie, la alimentación y las condiciones ambientales.

Por este motivo, el uso de medicamentos debe hacerse de manera responsable. Los tratamientos antimicrobianos pueden afectar a microorganismos beneficiosos, aunque su impacto depende del producto utilizado, la concentración, el tiempo de exposición y los microorganismos presentes.

Cuando sea posible, disponer de un acuario hospital o de cuarentena facilita el tratamiento de los peces enfermos y permite evitar exponer innecesariamente al resto de habitantes y al sistema biológico del acuario a determinados medicamentos.

 

Nutrición y salud

Una alimentación incorrecta puede tener consecuencias a medio y largo plazo.

Una dieta insuficiente puede provocar un crecimiento deficiente, pérdida de condición corporal y problemas relacionados con determinadas carencias nutricionales. Por el contrario, una alimentación excesiva favorece la acumulación de residuos y el deterioro de la calidad del agua.

Además, no debemos olvidar que la nutrición es solamente uno de los factores que determinan la salud de un pez.

La temperatura, el oxígeno disuelto, el pH, la dureza, la calidad microbiológica del agua, el espacio disponible, el estrés, la compatibilidad entre especies y las condiciones de mantenimiento también desempeñan un papel fundamental.

 

Un acuario es un pequeño ecosistema

Cuando observamos un acuario podemos pensar que solamente estamos manteniendo peces dentro de un recipiente con agua. En realidad, estamos intentando mantener un pequeño ecosistema artificial.

Los peces, las plantas, las bacterias, las algas y otros microorganismos interactúan constantemente. La materia y la energía circulan entre los diferentes componentes del sistema.

El carbono, el nitrógeno, el fósforo y otros elementos participan en diferentes ciclos biogeoquímicos. Los residuos producidos por unos organismos pueden convertirse en recursos para otros.

Comprender estas relaciones nos ayuda a entender por qué un acuario no puede mantenerse únicamente echando comida a los peces. Necesitamos controlar la alimentación, mantener una filtración adecuada, realizar cambios de agua, proporcionar las condiciones ambientales necesarias y, cuando existan plantas naturales, ofrecerles iluminación y nutrientes apropiados.

 

 

Alimentar bien es mucho más que echar comida

La alimentación correcta de los peces no consiste en proporcionarles grandes cantidades de alimento, sino en ofrecer el alimento adecuado, en la cantidad adecuada y con la frecuencia adecuada.

Una dieta adaptada a la especie, acompañada de unas buenas condiciones de mantenimiento, contribuirá a que nuestros peces crezcan correctamente y mantengan una buena condición corporal.

Al mismo tiempo, una alimentación responsable ayudará a mantener bajo control la carga orgánica del acuario y facilitará el trabajo de su comunidad microbiana.

En definitiva, conocer la nutrición de los peces no solo nos permite alimentarlos mejor. También nos ayuda a comprender cómo funciona el acuario como ecosistema y por qué todos sus elementos —peces, microorganismos, plantas, agua, luz y filtración— están estrechamente relacionados.

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