Muda de otoño en gatos: por qué pierden tanto pelo y cómo ayudarles

Cepillado gatos - Foto propiedad de: Ivanna Lebediuk - Pexels

Con la llegada del otoño muchas familias empiezan a encontrar pelos de gato por todas partes: en el sofá, la ropa, las camas, las alfombras e incluso en lugares donde parece imposible que haya llegado un gato.

La muda forma parte del ciclo natural del pelo y durante determinadas épocas del año puede intensificarse. En primavera y otoño es habitual observar una mayor renovación del manto, aunque los gatos que viven exclusivamente dentro de casa pueden presentar una caída de pelo más repartida durante todo el año debido a las condiciones ambientales y a la exposición a luz artificial.

Pero ¿cómo podemos ayudar a nuestro gato durante la muda? ¿Todos los cepillos sirven? ¿Es necesario utilizar un deslanador? ¿Y qué ocurre con los nuevos cepillos de vapor que empiezan a aparecer en el mercado?

 

 

 

¿Por qué los gatos mudan el pelo?

El pelo del gato no permanece en el cuerpo indefinidamente. Cada pelo tiene un ciclo de crecimiento, reposo y caída. La muda permite eliminar el pelo viejo y sustituirlo progresivamente por otro nuevo.

Los cambios en las horas de luz tienen un papel importante en este proceso. Sin embargo, los gatos que viven dentro de casa están expuestos a iluminación artificial y a unas condiciones ambientales más constantes que los animales que viven en el exterior.

Por ello, un gato doméstico puede perder pelo prácticamente durante todo el año, aunque determinados periodos pueden resultar especialmente llamativos.

 

En otoño podemos encontrar mucho más pelo por casa

Durante la muda, una parte del pelo que normalmente terminaría cayendo sobre el entorno puede ser retirada mediante el cepillado. Esto tiene una doble ventaja. Por un lado, disminuye la cantidad de pelo que queda repartida por la casa. Por otro, se reduce la cantidad de pelo muerto que el gato puede ingerir mientras realiza su higiene diaria.

Los gatos son animales extremadamente limpios y dedican una parte importante de su tiempo al acicalamiento. Cuando aumenta la cantidad de pelo suelto, también puede aumentar la cantidad que ingieren.

Durante la muda estacional esto puede favorecer la formación de bolas de pelo.

 

¿Cuántas veces hay que cepillar a un gato durante la muda?

No existe una frecuencia universal para cepillar el pelo a todos los gatos. Depende de la longitud y densidad del pelo, de la cantidad que pierda el animal y de su tolerancia al cepillado.

En términos generales, un gato de pelo corto puede necesitar varias sesiones semanales durante los periodos de muda, mientras que los gatos de pelo medio o largo pueden requerir un cepillado mucho más frecuente.

En gatos de pelo largo, el cepillado regular resulta especialmente importante para evitar que el pelo muerto termine formando nudos.

Lo importante es que las sesiones sean agradables y que el cepillo utilizado sea adecuado para su tipo de manto.

 

Cepillado gatos - Foto propiedad de: Cottonbro Studio - Pexels

 

No todos los cepillos sirven para todos los gatos

Este es un aspecto que muchas veces se pasa por alto. Un gato de pelo corto no necesita necesariamente la misma herramienta que un Maine Coon o un Bosque de Noruega.

Entre las opciones disponibles encontramos:

  • Cepillos de cerdas suaves.
  • Cepillos de púas.
  • Peines metálicos.
  • Guantes de aseo.
  • Herramientas deslanadoras.
  • Cepillos autolimpiables.
  • Cepillos con sistemas de vapor.

La elección debe hacerse teniendo en cuenta el tipo de pelo y, sobre todo, la sensibilidad del animal. Un cepillo que funciona perfectamente con un gato puede resultar demasiado agresivo para otro.

 

¿Son útiles los deslanadores?

Las herramientas de deslanado están diseñadas para retirar parte del pelo suelto del manto y actualmente existe una amplia oferta específica para gatos.

FURminator, por ejemplo, mantiene una gama específica de herramientas de deslanado para gatos y ha reforzado su presencia en el mercado profesional y doméstico durante 2026. Este tipo de herramienta puede resultar útil durante las épocas de muda, pero no debería utilizarse indiscriminadamente ni ejercer una presión excesiva. El objetivo es retirar pelo muerto, no «vaciar» el manto del animal.

Un uso demasiado intenso puede irritar la piel o terminar eliminando pelo que todavía forma parte del manto sano.

 

Una de las tendencias del mercado: los cepillos de vapor

En los últimos meses también han ganado presencia los llamados cepillos de vapor para mascotas. Estos dispositivos combinan el cepillado con una pequeña emisión de vapor y se comercializan con funciones destinadas a facilitar la retirada del pelo suelto y desenredar el manto.Ya pueden encontrarse modelos específicos para gatos en el mercado español, incluidos diseños autolimpiables y multifunción.

Es una opción interesante como novedad dentro del mercado de accesorios de grooming, especialmente para propietarios que buscan hacer más cómodo el cepillado. Sin embargo, hay que hacer una precisión importante: que un producto incorpore vapor no significa automáticamente que sea mejor o más saludable para el gato.

No existen pruebas independientes suficientes para afirmar que estos dispositivos sean superiores a un buen cepillo convencional.Además, hay que comprobar siempre que el producto esté diseñado específicamente para animales y seguir las instrucciones del fabricante.

 

¿Y los cepillos autolimpiables?

Otra tendencia que se está consolidando son los cepillos con sistemas de limpieza automática o mecanismos que permiten retirar el pelo acumulado con mayor facilidad.La principal ventaja es práctica: facilitan la retirada del pelo después del cepillado y pueden hacer que el propietario utilice la herramienta con mayor frecuencia. Actualmente ya existen diferentes modelos de este tipo dirigidos a gatos de pelo corto y largo.

No obstante, el mecanismo de autolimpieza no debe ser el criterio principal para elegir un cepillo.

Lo primero es que sea adecuado para el manto del gato, que no resulte agresivo para su piel y que el animal lo tolere bien.

 

El cepillado también puede ayudar a detectar problemas

Hay otra ventaja del cepillado que no tiene nada que ver con la cantidad de pelo que encontremos en casa. Permite observar de cerca la piel del gato.

Durante una sesión podemos detectar cambios como:

  • Zonas sin pelo.
  • Enrojecimiento.
  • Heridas.
  • Costras.
  • Descamas.
  • Parásitos.
  • Cambios de coloración.
  • Nudos muy compactos.
  • Lesiones que el pelo ocultaba.

Por eso, el cepillado puede convertirse también en una pequeña revisión periódica del estado del manto y de la piel.

 

Mucho pelo no siempre significa una enfermedad

Encontrar una cantidad considerable de pelo durante la muda no significa necesariamente que el gato tenga un problema. La clave está en observar cómo es esa caída y qué aspecto presenta la piel.

Una muda abundante pero uniforme, sin zonas de alopecia y con una piel sana, puede formar parte de la normalidad.

En cambio, las calvas, el picor intenso, el lamido excesivo, las heridas, el enrojecimiento o la descamación no deberían atribuirse simplemente a la muda. Pueden aparecer en problemas relacionados con parásitos, alergias, infecciones, enfermedades dermatológicas, estrés u otras alteraciones.

 

¿Cuándo debemos acudir al veterinario?

Conviene consultar con el veterinario si observamos:

  • Calvas o zonas claramente despobladas.
  • Pérdida de pelo muy localizada.
  • Picor intenso.
  • Lamido compulsivo.
  • Heridas o costras.
  • Piel enrojecida.
  • Caspa abundante.
  • Cambios importantes en la calidad del pelo.
  • Aumento repentino de la caída.
  • Cambios simultáneos en el comportamiento o apetito.

También debemos consultar si el gato vomita bolas de pelo con mucha frecuencia.

Las bolas de pelo ocasionales pueden aparecer en gatos sanos, especialmente durante las épocas de muda, pero su presencia frecuente merece ser comentada con el veterinario.

 

El alimento también influye en la calidad del manto

La alimentación no va a impedir que un gato realice su muda natural. Sin embargo, una alimentación completa y equilibrada proporciona los nutrientes necesarios para mantener la piel y el pelo en buenas condiciones.

El estado del manto puede ser un indicador del estado general del animal. Un pelo brillante y una piel saludable son compatibles con un buen estado dermatológico, aunque ningún aspecto externo sustituye una valoración veterinaria cuando existe un problema.

Existen además alimentos formulados específicamente para el cuidado de la piel y el pelo o para ayudar a controlar la formación de bolas de pelo. Algunos incorporan fuentes de ácidos grasos y fibras específicas.

No obstante, estos productos no deberían utilizarse como tratamiento de una enfermedad sin la recomendación de un profesional.

 

¿Cómo reducir las bolas de pelo durante la muda?

La primera medida es sencilla: cepillar regularmente al gato.

Cuanto más pelo muerto retiremos durante el cepillado, menos cantidad estará disponible para ser ingerida durante el acicalamiento.También es importante mantener una correcta hidratación y ofrecer una alimentación adecuada.

En determinados casos, el veterinario puede recomendar alimentos específicos para ayudar a controlar las bolas de pelo.

Lo que no debemos hacer es administrar por nuestra cuenta productos destinados a facilitar la eliminación de bolas de pelo sin saber si realmente son necesarios.

 

Gato aseandose -Foto propiedad de: Franco Monsalvo - Pexels

 

El cepillado debe ser una experiencia positiva

No conviene esperar a que llegue una gran muda para empezar a cepillar al gato. Lo ideal es acostumbrarlo desde pequeño y asociar el cepillo con una experiencia agradable.Podemos comenzar con sesiones muy cortas, utilizando un cepillo suave y premiando al animal cuando permanece tranquilo.

Si el gato se muestra incómodo, no debemos sujetarlo por la fuerza para terminar el cepillado. Es preferible parar y volver a intentarlo posteriormente.

Especialmente en gatos sensibles, la cooperación del animal es mucho más importante que conseguir retirar todo el pelo en una sola sesión.

 

¿Qué herramienta elegir?

Una orientación sencilla podría ser:

  • Gato de pelo corto: un cepillo suave, guante de aseo o herramienta específica para retirar pelo muerto.
  • Gato de pelo medio: cepillo adecuado para retirar pelo suelto y peine para revisar posibles nudos.
  • Gato de pelo largo: combinación de cepillado frecuente y peine apropiado, prestando especial atención a zonas donde se forman marañas.
  • Gato con mucha muda: puede utilizarse una herramienta de deslanado específica, siempre con moderación y siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Gato que no tolera los cepillos tradicionales: un guante de aseo puede ser una alternativa más aceptable para algunos animales.

 

Una herramienta nueva no sustituye al criterio

El mercado ofrece cada vez más soluciones para el cuidado del pelo de los gatos. Los cepillos autolimpiables, las herramientas de deslanado y los nuevos cepillos de vapor son ejemplos de cómo la categoría de grooming está evolucionando.

De hecho, el mercado de productos de bienestar y cuidado felino está creciendo y el grooming doméstico tiene cada vez más peso. Un análisis sectorial de 2026 señala que el uso de herramientas de cepillado continúa siendo muy elevado entre los propietarios de gatos.

Pero no debemos caer en la idea de que el producto más nuevo es necesariamente el mejor.

Para ayudar a nuestro gato durante la muda lo fundamental sigue siendo mucho más sencillo: un cepillado adecuado, una alimentación completa, hidratación, observación de la piel y atención a cualquier cambio anormal.

 

La muda de otoño no tiene por qué convertirse en un problema

Encontrar más pelos por casa durante septiembre y octubre forma parte de la convivencia con un gato.Con un cepillado regular podemos reducir buena parte del pelo muerto, ayudar a mantener el manto en buenas condiciones y disminuir la cantidad de pelo que el animal ingiere durante su acicalamiento. Y, al mismo tiempo, podemos aprovechar ese momento para observar su piel y detectar cualquier alteración.

La clave no está en intentar impedir la muda, sino en acompañar de forma adecuada un proceso natural. Si el pelo cae de forma uniforme y la piel está sana, probablemente estemos simplemente ante una muda estacional.

Si aparecen calvas, picor, heridas, descamación o un cambio repentino, ya no hablamos simplemente de muda: es momento de consultar al veterinario.

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