Los gatos también aprenden

Seguro que muchos de vosotros os habéis encontrado a vuestros gatos metidos en los lugares más insospechados de la casa. Algunos de estos sitios son más “normales”, como los armarios, las maletas o las cajas, pero en otras ocasiones pueden esconderse en lugares mucho más extraños, como los cubos de la ropa sucia, los bajos del sofá o incluso la lavadora.

Por muy increíbles o pequeños que parezcan estos escondites pueden resultar perfectos para nuestros gatos.

¿Por qué hacen esto?

Hay varias causas por las que los gatos pueden tener este comportamiento tan simpático, pero a la vez tan inconveniente, en algunas ocasiones.

Una de ellas es simplemente la curiosidad. Como sabéis los gatos son animales extremadamente curiosos y necesitan explorar su entorno para estar bien. Una vez que encuentran estos sitios, si se encuentran a gusto en ellos, pueden quedarse allí buenos ratos.

Los gatos y los escondites

Por otro lado, como buenos animales “solitarios” que son, los gatos prefieren permanecer “aislados del mundo”, al menos en determinados momentos y más frecuentemente en unos casos y más raramente en otros. Metiéndose en estos sitios consiguen pasar inadvertidos y que, tanto otros gatos como nosotros, sus dueños, los dejemos “a su aire”.

Por último, los gatos que tienden a ser inseguros o miedosos, o que sin serlo se asustan en algún momento, pueden buscar estos escondites para sentirse a salvo de algún animal que les amenaza, que les estresa o que, simplemente, les incomoda. También pueden usarlos cuando hay algún ruido (la aspiradora, por ejemplo) que les asusta mucho.

Estos tres son los motivos principales por los que los gatos se esconden aunque también pueden hacerlo cuando juegan o para descansar un rato.

¿Hay que dejar a nuestras mascotas que se escondan en estos sitios?

Definitivamente, sí.

Como acabamos de ver los gatos utilizan estos escondites para poder expresar conductas normales de su especie o, por otro lado, evitar algunos estímulos (animales, personas, sonidos, etc.) que les incomodan o asustan. Por tanto, es fundamental dejarles que realicen este comportamiento.

Sin embargo, es cierto que no todos los lugares que elige nuestra mascota, el gato son aceptables para nosotros o adecuados para él. Así, por ejemplo, cuando el gato se mete dentro de un armario puede llenar de pelos la ropa o enganchar alguna prenda delicada con sus uñas. Otros sitios, como la lavadora o las maletas, pueden ser peligrosos para nuestro compañero por motivos obvios. Desgraciadamente, algunos gatos han perdido la vida cuando el propietario ha puesto la lavadora sin percatarse de que estaba dentro o han sufrido viajes inesperados por no saber que estaban dentro de nuestra maleta.

Por tanto, si el gato elige alguno de estos sitios como su favorito para “desaparecer” deberemos proporcionarle alternativas que sean agradables para él y que tengan unas características similares para que las use sin problemas, pero nunca debemos impedir que se esconda. Esto sólo aumentará su estrés y ansiedad.

Una alternativa aceptable puede ser dejar una balda del armario sin ropa, con una manta que tenga el olor del animal. También el uso de cajas de cartón acondicionadas para que sean mullidas y cómodas y situadas en un lugar “íntimo” y seguro para el gato puede cumplir la función que el gato necesita.

Por último, recordad siempre mirar con detenimiento en todos aquellos sitios donde el gato puede esconderse, para saber dónde está y evitar que pueda haber algún percance por un descuido que podríamos lamentar seriamente.

Autor: Pablo Hernández. Etólogo veterinario

Web: www.royalcanin.es