Nuestros pequeños peludos disfrutan muchísimo en la calle. Corretear por parques y campos, olisquearlo y morderlo todo. Pasear con nuestra mascota es tiempo de ocio para ellos y para nosotros. Ahora bien, aunque no hay peligro alguno en realizar estos paseos, debemos tener en cuenta que el exterior, disfrutado como lo disfrutan ellos, puede traer problemas asociados como parásitos. Sí, pulgas, garrapatas o mosquitos pueden afectar la salud de nuestros animales, por eso es necesario tener un poco de cuidado con eso.

Los parásitos de tu mascota

Lo primero que debemos saber es que hay parásitos internos y externos. Los externos son los que más abundan en los paseos de nuestros animales, pero no por ello están exentos de contagiarse de los internos.

Debemos estar preparados ante pulgas, mosquitos y garrapatas. Todos ellos pican a perro para poder alimentarse de su sangre. Esto no sólo es molesto para nuestros peludos, con los picores y molestias derivadas. Es que, además, podrían transmitirles diferentes enfermedades, algunas muy peligrosas, producirles episodios de fiebre o provocarles anemia.

Las pulgas están presentes en cualquier época del año. Además, es bastante complicado acabar con ellas, porque, aunque termines con una plaga que afecte a tu perro, podrían haber tenido larvas en cualquier rincón de casa. Por tanto, siempre que nos encontremos con un problema de pulgas, conviene también desinfectar correctamente nuestros hogares.

En el caso de las garrapatas, su aparición suele darse al llegar la primavera. Suelen encontrarse en zonas más verdes como parques, jardines o el campo. Estas garrapatas acceden a las patas de los animales y van trepando hasta engancharse en un lugar en el que puedan empezar a alimentarse de tu mascota.

Por su parte, los mosquitos flebótomos son esos que transmiten la leishmaniasis, una enfermedad potencialmente peligrosa para los perros que puede derivar en problemas muy serios e incluso la muerte.

 

Perro

Librarse de los parásitos

Para prevenir las infecciones por parásitos podemos intentar que nuestro perro no se aleje demasiado y entre en contacto con lugares insalubres, pero aún así no está libre de ellos. La mejor forma, por tanto, es usar productos como collares antipulgas o, mucho mejor, usar pipeta para perros.

El collar antipulgas es un elemento que para que sea efectivo tiene que estar siempre puesto en el cuello de nuestros animales. No todos los perros se sienten cómodos con este producto. Además, en alguna ocasión podría dar problemas si el animal termina mordiéndolo e ingiriendo las sustancias con las que está impregnado. Sí, no es lo normal, pero siempre es mejor buscar una opción más cómoda para ellos y para nosotros.

Las pipetas son muy recomendables porque no tienes que ponérselas todos los días. Son tratamientos que se administran normalmente una vez al mes y que se aplican de forma externa.

El animal quedará con ellas completamente protegido frente a un amplio espectro de parásitos, como las pulgas y las garrapatas. Además, existe la posibilidad de encontrar pipetas que repelen también a mosquito transmisor de la leishmaniosis