Los canes que viven solos en viviendas unifamiliares o aislados en terrazas urbanas suelen padecer enfermedades como la depresión, derivadas del aburrimiento y de la falta de estímulos.

Imagen: Steve Browne & John Verkleir

 

Un perro que vive en un chalé puede ser feliz si está bien atendido por sus dueños. Pero, si el can está aislado, sin contacto con su familia humana y otros congéneres, o permanece siempre atado, la soledad, el aburrimiento y la falta de estímulos pasarán factura al perro, que puede desarrollar ansiedad, depresión o agresividad. En este artículo se explican los problemas psicológicos que se desatan en los perros aislados en chalés o pisos urbanos y cómo denunciar y prevenir su sufrimiento.

 

Canes que viven solos en chalés y sus problemas psicológicos

“Un perro no es una alarma que disuada a los intrusos que quieren acceder a propiedades particulares, como los chalés”, explica Cristina García, presidenta de la protectora Galgos Sin Fronteras. Este planteamiento erróneo suele ser el origen de perros aislados en viviendas individuales o parcelas que no tienen cubierta su faceta social: estar integrados y en contacto con su familia humana y relacionarse con otros perros.

La soledad del perro en pisos urbanos

El aislamiento social del perro que vive en un chalé, sin relación con sus dueños y con otros canes, sin paseos por el exterior de la vivienda, crea aburrimiento y frustración en el perro, que puede causar estereotipias o movimientos repetitivos, así como comportamientos neuróticos.

Otra forma de maltrato por aislamiento del perro, en la versión urbana, son las terrazas en los pisos, donde hay dueños que dejan a sus perro la mayor parte del día. Un can no se puede adaptar a vivir sin pasear o sin relacionarse con su grupo (humano o canino).

Imagen: akk_rus

 

Las consecuencias para su salud no sólo son psicológicas, sino también físicas. “Enfermedades psicosomáticas, como las cardiopatías o las úlceras de duodeno suelen detectarse en casos deperros estresados y ansiosos, debido a un estado crónico de aislamiento en su entorno, que deriva en frustración”, apunta el etólogo Miguel Ibáñez.

Pero, ¿puede recuperarse un perro enfermo debido a sus carencias ambientales? Según Ibánez, hay esperanza para estos canes: “La conducta de un perro se puede rehabilitar porque tiene gran plasticidad y, en cuanto se enriquece el medio del animal, la respuesta no se hace esperar y su comportamiento cambia y se ajusta a su nuevo entorno”.

Denunciar y prevenir el sufrimiento de un perro aislado

En caso de observar que un perro está desatendido en una propiedad privada, ya sea un chalé, una casa o una parcela, se puede denunciar la situación en la policía municipal o a través de una asociación de protección animal que cuente con asesoría jurídica. Para que la denuncia prospere, es recomendable aportar pruebas, como fotos o videos.

Bienestar canino

“Garantizar el bienestar y felicidad de los perros es una responsabilidad de los dueños y conviene considerar ciertas pautas cuando la vivienda del can es un chalé”, explica Marco Villén, veterinario que trabaja en etología clínica. Estas son algunas de esas pautas:

  • Tener dos perros en el chalé o parcela es una manera de evitar la soledad del can, que es un animal social y necesita la interacción con personas u otros perros.
  • Dedicar al perro tiempo para jugar con él o sacarle a pasear para evitar el aburrimiento, así como para conseguir que el can refuerce la relación con sus dueños y se sienta integrado en su clan familiar.
  • Procurar no tener atado al perro y, si es así, que sea el menor tiempo posible, además de permitirle el acceso a la vivienda, un rato, todos los días.
  • Tener en cuenta que hay que cubrir las necesidades vitales propias de la especie canina, como la relación social y que para un perro es tan perjudicial no alimentarle, como que esté solo siempre.

 

 

Autor: Carolina Pinedo                                                              Web: www.consumer.es