Los machos de mariposa marcan a sus parejas con un olor repulsivo para disuadir a otros pretendientes

Las glándulas sexuales de los machos de una mariposa tropical han evolucionado para producir una sustancia química fuertemente perfumada que dejan en las hembras después del apareamiento, con el fin de disuadir a otros machos, según ha encontrado un estudio publicado en ‘PLOS Biology’.

Los investigadores descubrieron que este “perfume” es idéntico a una sustancia química producida por las flores para atraer a las mariposas. En concreto, se identificó por primera vez un gen que muestra que las mariposas y las flores evolucionaron de forma independiente para producir la misma sustancia química para diferentes propósitos.

Dirigidos por el profesor Chris Jiggins, de la Universidad de Cambridge, mapearon la producción del compuesto químico en el genoma de la especie de mariposa, llamada ‘Heliconius melponene’, y descubrieron un nuevo gen.

'Heliconius melpomene'/Kelsey JRP Byers, 4.0,
‘Heliconius melpomene’/Kelsey JRP Byers, 4.0,

“Identificamos el gen responsable de producir esta poderosa feromona anti-afrodisíaca llamada ocimeno en los genitales de las mariposas machos. Esto muestra que la evolución de la producción de ocimeno en las mariposas macho es independiente de la evolución para la producción de ocimeno en plantas”, explica Kathy Darragh, autora principal.

«Durante mucho tiempo se pensó que los insectos tomaban estos compuestos químicos de las plantas y luego los usaban, pero hemos demostrado que las mariposas pueden producir estas sustancias por sí mismas, pero con intenciones muy diferentes. Las mariposas macho lo usan para repeler a los competidores y las flores usan el mismo olor para atraer a las mariposas para la polinización», agrega.

Hay alrededor de 20.000 especies de mariposas en todo el mundo. Algunas solo viven un mes, pero las mariposas ‘Heliconius melponene’ estudiadas, que habitan en Panamá, viven alrededor de seis meses. Las hembras suelen tener pocas parejas sexuales y almacenan el esperma, utilizándolo para fertilizar sus óvulos durante varios meses después.

Los machos de las mariposas tienen tantas compañeras ‘como pueden’ y cada vez que se aparean transfieren el químico anti-afrodisíaco porque quieren ser ellos quienes fertilicen a su descendencia. Sin embargo, esta sustancia química no es producida por todas las mariposas Heliconius. Si bien ‘Heliconius melpomene’ produce ocimeno, otra especie estrechamente relacionada que se analizó, ‘Heliconius cydno’, no produce esta feromona de olor fuerte.

Mariposa
‘Heliconius cydno’ (izquierda) y ‘Heliconius melpomene’ (derecha) apareándose en cautiverio/Luca Livraghi, CC-BY 4.0,

Si el olor tiene un efecto tan poderoso, ¿cómo saben las mariposas cuándo ser atraídas o cuándo mantenerse alejadas? Darragh, que ahora trabaja en la Universidad de California en Davis, apunta que “las señales visuales que reciben las mariposas son importantes: cuando se detecta el olor en presencia de flores, es atractivo, pero cuando se encuentra en otra mariposa es repulsivo para los machos”. Así pues, “el contexto es clave».

Este nuevo análisis olfativo, también llamado señalización química, arroja nueva luz sobre la importancia del olfato como forma de comunicación.

El profesor Jiggins Agrega por su parte que “las mariposas presumiblemente se adaptaron para detectarlo y así encontrar flores, y luego han evolucionado para usarlo de esta manera muy diferente”. “Los machos quieren pasar sus genes a la próxima generación y no quieren que las hembras tengan descendencia con otros padres, por lo que usan este aroma para hacerlas poco atractivas”, subraya.

«Las mariposas macho molestan mucho a las hembras, por lo que también podría servir para beneficiar a las hembras si el olor que dejan significa que ya no son molestadas una vez se han apareado”, concluye.

 

Referencia
Darragh K, Orteu A, Black D, Byers KJRP, Szczerbowski D, Warren IA, et al. (2021) A novel terpene synthase controls differences in anti-aphrodisiac pheromone production between closely related Heliconius butterflies. PLoS Biol 19(1): e3001022. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3001022

 

Fuente:  Dicyt