Hola a tod@s, hemos creído conveniente este post porque quizás esta es la época de año en la que más gazapos vemos en la clínica, ya que en Navidad aún se regalan muchos. Por desgracia, es frecuente que la primera vez que nos visitan (incluso pocas horas después de adquirir al conejito) diagnostiquemos una enfermedad que los propietarios desconocían.

¿Por qué pasa esto? El destete precoz, el hacinamiento, la falta de higiene, la convivencia con otras especies en la misma instalación, no respetar los periodos de cuarentena, un mal estado de salud de la madre, la ausencia de tratamientos antiparasitarios y vacunas en los padres, los muchos cambios a los que se ven sometidos en tan poco tiempo, el estrés, etc. Esto es lo que viven muchas crías antes de llegar a nuestra casa 

En el caso de los gazapos, un destete precoz puede predisponer a diarreas porque el pH del estómago no es aún lo suficientemente ácido y pueden crecer bacterias. Además los coccidios (unos parásitos microscópicos) y algunos virus también pueden provocar diarreas mortales a esta edad. Otras enfermedades que vemos frecuentemente en gazapos son rinitis, neumonía, encephalitozoonosis y maloclusión dental. Es por tanto muy importante que se realice un chequeo en el veterinario especializado al poco tiempo de que el gazapo llegue a casa, aunque aparentemente todo nos parezca normal.

El pequeño Robi, de 3 meses de edad, vino a consulta por diarrea (incluso esa pequeña cantidad se considera una urgencia en un animal tan joven) debida a los coccidios que se ven en la preparación de microscopio; ha tenido que quedarse ingresado con pronóstico muy grave.

Autor: Miguel Gállego                                 Web: Centro Veterinario Exóticos de Madrid