Se ha confirmado científicamente por primera vez, por el Royal Veterinary College (RVC), que los conejos de orejas caídas son más propensos a problemas dentales y de oído que sus congéneres de orejas erguidas.

 

Conejo de orejas caídas

 

Dadas las preocupaciones de bienestar que causan estas condiciones, los hallazgos ponen en duda la ética de la cría y la compra de uno de los grupos de razas de mascotas más populares.

Los conejos de orejas caídas suelen ser más propensos a problemas de salud, como canales auditivos estrechos, acumulación excesiva de cera y dolor de oído. Sin embargo, no solo se ven afectados sus oídos; su forma de cráneo asociada causa problemas dentales, como incisivos desalineados y demasiado grandes, crecimiento excesivo de molares y espuelas molares. Aunque durante mucho tiempo se ha asumido entre muchos profesionales que las orejas cortadas y la forma del cráneo relacionada causa problemas frecuentes de orejas y dentales en los lazos, nunca se ha realizado un estudio científico para confirmar o refutar esto, hasta ahora.

Conejo de orejas caídas

Los investigadores de RVC buscaron rectificar esta brecha en el conocimiento estudiando 15 conejos de orejas caídas y 15 de erección desde un refugio de rescate. Examinaron la salud del oído de los conejos observando el comportamiento relevante, tomando muestras e inspeccionando los canales auditivos con un otoscopio y analizando los registros médicos. Estudiaron la salud dental al realizar exámenes dentales completos y analizar registros médicos. Los resultados del estudio de los dos grupos significan que el RVC puede confirmar que las características de la raza de los conejos de orejas caídas los hace más propensos a problemas de oído y dentales.

 

Conejo de orejas caídas

 

Las condiciones en cuestión a menudo son duraderas y tienen el potencial de causar dolor, sordera o dificultad para comer. También significan que los conejos de orejas caídas pueden requerir atención veterinaria frecuente para la limpieza de oídos y el tratamiento dental. Al vincular estos problemas de bienestar con orejas caídas, un rasgo que los criadores han criado históricamente, los hallazgos del estudio ayudan a contribuir a un debate más amplio sobre la ética de la cría y la compra de animales con rasgos extremos.

La Dra. Charlotte Burn, Profesora Titular de Bienestar Animal y Ciencias del Comportamiento en el RVC, que dirigió el estudio, dijo: «La gente ahora necesita sopesar si esas lindas orejas caídas valen el riesgo de dolor, sordera y dificultad para comer para el conejo, sin mencionar las facturas veterinarias adicionales.

 

Fuente: Royal Veterinary College of London