Los babuinos macho priorizan relaciones sociales distintas según la etapa de su vida

Los babuinos macho priorizan relaciones sociales distintas según la etapa de su vida

Los babuinos de Guinea viven en comunidades sociales muy organizadas. Un nuevo estudio muestra que los machos de esta especie se relacionan más con las hembras cuando están activos reproductivamente. En cambio, de jóvenes y en la vejez invierten más tiempo en relacionarse con otros machos.

En el mundo animal, los vínculos de amistad entre machos pueden brindar importantes beneficios. Entre ellos, recibir apoyo por parte del grupo para subir de rango social o ayuda para defender a las hembras contra sus rivales. Sin embargo, un nuevo estudio indica que la sociabilidad macho a macho tiene también sus consecuencias ya que se asocia a un menor éxito reproductivo.

Investigadores del Laboratorio de Etología Cognitiva del Centro Alemán de Primates (Deutsches PrimatenzentrumDPZ), han estudiado la relación entre las amistades masculinas, el apoyo mutuo y el éxito reproductivo en babuinos de Guinea salvajes (Papio papio).

Han estudiado la relación entre las amistades masculinas, el apoyo mutuo y el éxito reproductivo en babuinos de Guinea salvajes

 

Babuinos
Babuinos macho y hembra durante el acicalamiento en el Parque Nacional de Amboseli en Kenia. / Susan Alberts, Duke University

 

Durante 4 años, el grupo de investigación analizó el comportamiento social de 30 machos y determinó la paternidad de 50 cachorros. Los animales formaban parte de una población de estudio de más de 400 individuos que vive en Simenti, Senegal, cerca de la homónima estación de campo del DPZ (Centre de Recherche de Primatologie Simenti). El trabajo, que se publica en la revista Proceedings of the Royal Society, está liderado por Federica Dal Pesco, investigadora postdoctoral en el DPZ.

Una sociedad tolerante y organizada en niveles

Los babuinos de Guinea son una especie socialmente muy tolerante. Los machos tienden a permanecer en el mismo territorio en el que nacieron y muestran un alto grado de convivencia espacial. Asimismo, forman fuertes lazos entre ellos y se apoyan mutuamente en coaliciones. Las hembras eligen libremente a sus parejas sexuales, permaneciendo con el mismo macho desde varias semanas hasta varios años.

Estos animales viven en comunidades sociales organizadas en varios niveles. Se distribuyen en unidades reproductivas compuestas por un macho ‘primario’ y de una a seis hembras con sus crías. Fuera de estas pequeñas agrupaciones, pero vinculados a ellas, están los machos ‘solteros’.

Varias unidades, junto con los individuos que tienen asociados, forman un grupo, y dos o tres de ellos se agregan en lo que se denomina como ‘gang’.

Los machos ‘primarios’ mantienen relaciones afiliativas y sexuales, en gran medida exclusivas, con las hembras de su unidad. En cambio, los ‘solteros’ no son reproductivamente activos y en general mantienen menos interacciones sociales con las hembras.

Sacar el máximo rendimiento al tiempo

Varios estudios describen una relación positiva entre la sociabilidad y el éxito reproductivo, tanto en machos como en hembras, en varias especies de mamíferos y aves. Sin embargo, el trabajo liderado por Dal Pesco indica que la sociabilidad macho a macho no necesariamente se traduce en mayores posibilidades reproductivas.

La pregunta crítica del estudio era si los machos con muchos ‘amigos’ podrían atraer más a las hembras gracias a su posibilidad de brindarles ventajas, como la defensa contra los depredadores.

Contrariamente a las predicciones, no hubo evidencia de que los individuos que mantenían vínculos con otros del mismo sexo fueran más atractivos para las hembras. En cambio, los machos ajustaban su tiempo social según la cantidad de individuos femeninos con los que estaban asociados: cuantas más hembras había en su unidad, menos tiempo pasaban con otros machos.

Los investigadores observaron que los individuos que pasaban menos tiempo socializando con otros animales masculinos se emparejaban con un mayor número de hembras y concebían más descendencia.

Por otro lado, la dedicación a las relaciones con individuos del mismo sexo o del sexo opuesto varía según la etapa de la vida. “Son principalmente los machos ‘solteros’, jóvenes y viejos, los que pasan mucho tiempo con otros machos, lo que podría asegurarles permanecer en el grupo”, señala Dal Pesco. “Pero una vez que se vuelven activos reproductivamente, estos animales dirigen su atención hacia las hembras, para así aumentar su éxito reproductivo”, añade.

En otros simios se han observado comportamientos similares a lo largo de las estaciones. En el caso de los monos de nariz chata (Rhinopithecus bieti), por ejemplo, la inversión en relaciones de afiliación macho a macho cae durante la temporada de apareamiento.

Son principalmente los machos ‘solteros’, jóvenes y viejos, los que pasan mucho tiempo con otros machos, lo que podría asegurarles permanecer en el grupo.

«Lo que aún no sabemos es si las amistades masculinas ayudan a atraer a las primeras hembras antes, o a mantener el estado de macho reproductivamente activo durante más tiempo«, añade Julia Fischer, jefa del grupo de investigación.

Además, los vínculos macho-macho podrían proporcionar ventajas a los individuos viejos e indirectamente promover la cohesión del grupo. “Para responder a estas preguntas, necesitamos muchos más años de observación”, concluye Fischer.

Referencia:

Federica Dal Pesco et al. «Male–male social bonding, coalitionary support and reproductive success in wild Guinea baboons» Proceedings of the Royal Society B Biological Sciences

Fuente: AgenciaSinc