A medida que las cordilleras se levantaron en Colombia, las especies de árboles de las zonas extratropicales, es decir de Norteamérica, migraron y colonizaron territorio nacional

Esta es una de las hipótesis que comprobó el estudio adelantado por el biólogo Jilbert Sebastián González Caro, doctor en Ecología, y el profesor Álvaro Javier Duque Montoya, ambos de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, y que les mereció una “Mención de honor en ciencias exactas, físicas y naturales” en los premios Alejandro Ángel Escobar 2021 en la categoría de Solidaridad.

La explicación planteada por el biólogo González es que “los árboles han migrado en el tiempo, durante millones de años, por procesos de dispersión constantes en el territorio, entre ellos la posibilidad de que un animal traslade las semillas a cierta distancia”.

“Por eso en terreno colombiano se encuentran árboles originarios de Norteamérica y del sur de Suramérica, que a través de un proceso de adaptación histórica han migrado: si nunca lo hubieran hecho, probablemente los bosques que tenemos ahora serían árboles más pequeños”.

Entre los migrantes está el encenillo, de la familia Cunoniaceae, perteneciente a la flora antártica, nativa de Australia. Se da en suelos inclinados, arenosos, bien drenados y en ocasiones rocosos.

Para evaluar el efecto que tiene la historia en la evolución de las especies, el estudio tomó de referencia dos zonas biodiversas en Colombia: la Amazonia –que representa el 41,8 por ciento del territorio nacional– y los Andes, cadena montañosa que atraviesa el territorio de 7 países incluyendo glaciares, volcanes, praderas, desiertos, lagos y bosques. Estas dos zonas se constituyen en las mayores fuentes de riqueza biofísica de Colombia.

En la Amazonia –que en Colombia abarca 476.000 kilómetros cuadrados– el estudio arrojó que las especies de árboles de esta zona se pueden dispersar o mover por cualquiera de las condiciones ambientales de la región, aunque también evidenció que a medida que se instauran en un suelo específico se adaptan a ese terreno.

Aquí los distintos tipos de árboles, aunque tienen características propias que los hacen únicos, también tienen “primos” con los que comparten su genética.

Ese proceso genera la gran diversidad que tiene la selva, por la manera como funcionan sus ecosistemas, que se basa en un ciclo de alimentación generado por las condiciones ambientales de alta humedad y calor imperantes.

 

Arboles
Los árboles migran en el tiempo por procesos de dispersión constantes. Raul ARBOLEDA / AFP

 

Historia evolutiva

Aunque los cambios en los ecosistemas arbóreos están sujetos a condiciones climáticas y de suelos, existen otros factores que pueden afectar la vida de los árboles.

Esta tiene que ver con la historia evolutiva (origen), posiblemente el factor más importante incluso que el cambio ambiental en diferentes escalas espaciales. Es decir, la historia de vida que tienen ciertos árboles determina su capacidad de adaptación en algunos ecosistemas.

“Algunas especies de árboles se han adaptado a condiciones climáticas diferentes a las actuales”, afirma el investigador González.

Ilustra además, como ejemplo, la zona de la Amazonia en comparación con otra del África: “a pesar de ser dos territorios con condición climática húmeda y caliente, se puede observar mayor diversidad biológica en la Amazonia; estos cambios pueden estar determinados por los procesos de evolución históricos y patrones regionales de cada zona”.

“El clima sí determina la distribución de todos los organismos, pero no de la misma forma” explica. Agrega que “los ecosistemas pueden sobrevivir o adaptarse al cambio climático, pero las funciones o beneficios que generan en la conformación de la tierra como se conocen hoy podría cambiar la percepción del mundo. Ejemplo de ello son los bosques secos, que tienen menor capacidad de regulación hídrica, lo que resulta en menos agua potable para la existencia del ser humano”.

Así mismo hace hincapié en la importancia de conocer la historia evolutiva de las especies, que no ha sido muy estudiada: “si uno la conoce podría predecir qué pasaría con ellas según el cambio climático”.

Por su parte el profesor Duque señala que “el proyecto identifica la importancia de la historia evolutiva de las especies de árboles y su capacidad de adaptarse a las condiciones actuales del medioambiente”.

“Ubicar la ecología al nivel de las otras ciencias exactas es un gran logro”, afirma el doctor en Ecología.

 

Fuente: Dycit