Normalmente existe la creencia generalizada de que un perro necesita tres paseos al día: uno a primera hora de la mañana, otro a mediodía (quizás después de comer) y finalmente otro por la tarde o cuando se está acercando la noche. Esta rutina popularmente transmitida quizás venga de una semejanza con nuestras costumbres haciéndola coincidir con los momentos más adecuados para nuestro día a día y el cálculo de horas para que hagan sus necesidades.

Pero, realmente ¿cuántos paseos tiene que dar nuestro perro al día?

No hay una respuesta única a esta pregunta, además nadie mejor que su dueño para saber las necesidades de su compañero de vida. No se puede establecer una regla exacta, aunque puedes marcarte una rutina y luego ir adaptándola a vuestras necesidades.

La sabiduría popular no va desencaminada en este aspecto, una de las cosas fundamentales es sacar a nuestra mascota las veces necesarias para que haga sus necesidades sin que pase demasiado tiempo entre una salida y otra. Lo ideal sería cada seis horas, aunque esto varía mucho respecto a cada perro y sus características, siempre puede consultar a su veterinario. Cuatro veces al día es una buena opción, nunca deberían ser menos de tres veces. Normalmente, se aconseja un paseo corto por la mañana, otro a mediodía, uno largo por la tarde y otro corto antes de irnos a dormir. Pero esta rutina está diseñada atendiendo al horario laboral de muchos trabajadores. Es una rutina correcta, pero si tienes tiempo por la mañana es tan buen momento como otro para dar un paseo largo.

Lo ideal es que combines sus necesidades con tus horarios y con el entorno. Dependiendo del animal es más o menos aconsejable salir con lluvia, con mucho frío o con mucho calor. En algunas zonas de playa, a veces, el horario en el que se puede acudir con perros está limitado a unas horas por la mañana y a partir de otra por las tardes, podéis adaptaros a esas horas si a ambos os gusta disfrutar del mar.

Una vez más, el número de paseos y el tiempo entre estos dependerá del animal y su vitalidad, de su tamaño, de su edad e incluso de su raza. Lo que sí se debe intentar es ser disciplinado con las horas de los paseos, respetar una rutina que ayudará a tu mascota habituándose a esos horarios.

¿Cuál es la duración recomendada de cada paseo?

En lo que respecta al tiempo de paseo hay que tener en cuenta las características de animal, la raza, la edad, su condición física y también las características del entorno, como la temperatura y la humedad y cómo se adapta el perro a estas.

Un paseo habitual como mínimo debería ser de media hora, cuando estemos más apurados de tiempo. Pero en la mayoría de los casos conviene dar largas caminatas o salir a jugar con ellos para que gasten energía y se mantengan en forma.

La mejor opción es combinar paseos cortos para que hagan sus necesidades con otros algo más largos que les permitan olfatear, socializar y relajarse. Hay que tener en cuenta, que hay perros bastante mayores con poca vitalidad a los que no les apetecerá caminar, pero (siempre que su salud se lo permita) hay que sacarlos a la calle, a tomar aire fresco y a hacer un poco de ejercicio, siempre adaptado a cada mascota. Además, no a todos los animales les gusta salir a la calle, pero es necesario, aunque sean paseos cortos.

¿Cómo debo pasear con mi cachorro?

Cuando los perros son cachorros sus paseos tendrán que ser en casa puesto que no deberías sacarlo antes de que le pongan todas las vacunas recomendadas. Cuando tenga puestas todas las vacunas, llegó el momento de salir a pasear. Esto suele ser transcurridos los tres primeros meses de vida. Al principio, dependerá del animal, pero normalmente más que pasear, se limitará a explorar todo lo que vea, a olfatear y a socializar con otros perros.

¿Cómo debo actuar con los demás perros?

Es aconsejable que nuestros perros se relacionen con otros perros. Hay que acostumbrarles a socializar, pero no todos los animales son proclives a estar con sus congéneres. Hay mascotas que tienen miedo o que serán esquivos al principio, es normal. Todo es nuevo para ellos, pero debes ayudarles a descubrir el mundo poco a poco. Si esta actitud se mantuviera o fuera a más, tendrás que consultar con tu veterinario.

Web: Amvac