La violencia vicaria se produce a través de los hijos, pero también de los animales

La violencia vicaria se produce a través de los hijos, pero también de los animales

La Magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Bilbao, Leticia Badiola, ha comparecido en representación de la Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos, CoPPA, en la Comisión de Derechos Sociales y Políticas Integrales de la Discapacidad del Congreso de España.

Aunque más de una treintena de entidades habían solicitado intervenir ante la Comisión, finalmente únicamente 13 representantes del ámbito jurídico, veterinario, entidades de protección de los animales y portavoces del mundo de la caza han sido convocados. Las comparecencias están teniendo lugar con motivo de la tramitación la modificación del Código Penal en materia de maltrato animal y de la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales.

El mensaje de la jueza fue claro y contundente: para representar un verdadero avance, la reforma del Código Penal en materia de maltrato animal no debe ni puede obviar el maltrato animal cuando se usa para dañar a personas en estado de vulnerabilidad.

«La violencia vicaria es algo silencioso, imprevisible y muy eficaz», señaló Badiola. «Las investigaciones constatan lo que podemos ver en el Juzgado. El maltrato a los animales es a menudo usado por el agresor para controlar, silenciar y hacer sufrir a personas en situación de vulnerabilidad».

 

Viopet
VioPet es un programa coordinado por el Observatorio de Violencia Hacia los Animales

 

Es por ese motivo que la Magistrada pide a los legisladores que no únicamente se reformen los artículos del Código Penal relativos a los delitos contra animales, sino que incorporen las enmiendas presentadas por CoPPA en las que se contemplan conductas contra los humanos en las que se utiliza la violencia contra los animales para dañar a las personas.

La jueza explicó cómo en situaciones de violencia de género el maltrato animal puede ser una forma de violencia vicaria con consecuencias muy dañinas y duraderas para el bienestar de la mujer. «En otros países, esta consideración del maltrato animal se ha incorporado en la legislación y se incluye en la formación de agentes y fuerzas de seguridad e incluso en guías específicas para la judicatura«, añadió.

La Magistrada no se olvidó de la protección integral de los niños y niñas cuyos progenitores perpetran actos de maltrato animal: «se debería contemplar como pena accesoria la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento de menores«. También mencionó que distintas investigaciones indican que el maltrato animal en el hogar es una señal de alarma de maltrato infantil.

 

Maltrato animal

 

Riesgo de retroceso en el Código Penal

En representación de INTERcids compareció María G. Lacabex, abogada referente en materia de protección animal, que recordó que hasta la fecha todas las reformas del Código Penal en materia de maltrato animal han supuesto avances, pero esta que se está tramitando presenta riesgos de retroceso. «La introducción de la multa como alternativa a la pena de prisión es un retroceso objetivo», alertó, «como también lo es el hecho de que deban acreditarse lesiones para el delito de explotación sexual a animales».

Por otro lado, señaló la letrada, «la privación de la tenencia de armas no está bien redactada, ya que se impone únicamente cuando el maltrato se haya cometido con armas de fuego. El maltrato animal es una forma de violencia y por tanto no debería permitirse tener y utilizar armas a quien lo comete«.

Delitos penales que quedarían impunes

Por su parte, la abogada y asesora jurídica de la Fundación Franz Weber, Anna Mulà, analizó las claves del proyecto de reforma del Código Penal en materia de maltrato animal, señalando los puntos positivos, pero previniendo asimismo del riesgo de retroceso. «La posibilidad de sustituir las penas de prisión por multa no se acomodaría al efecto disuasorio que debe tener la ley, ni tampoco al principio de proporcionalidad», aclaró.

También alertó de que quedarían sin castigo actos en los que no se puedan probar lesiones pero que hayan causado un gran sufrimiento a los animales: «pensemos por ejemplo en esos casos de animales atados sin comer o beber, casos que en la actualidad sí son considerados delitos«.

Perros y gatos en la Ley de Protección de los Animales

El veterinario y catedrático Octavio Pérez Luzardo centró su ponencia en la Ley de Protección de los Animales, y más concretamente en la «segregación de perros y gatos» según la actividad que realicen o dónde vivan, algo que, en su opinión «no tiene ningún sentido«.

Por otro lado, si la ley busca la prevención del abandono, «hay que tener en cuenta que cuando los perros se destinan a una actividad laboral se produce un proceso de descarte que alcanza al 90% de los individuos«, lo que es precisamente una enorme fuente de abandono.

En relación a los gatos y el riesgo para la salud pública y la biodiversidad que presuntamente suponen, Pérez Luzardo recordó que «nadie ha contado gatos en España nunca. No sabemos cuántos hay, ni se han gestionado de una forma integral. Estos animales proceden siempre de entornos humanos y el único modelo de gestión viable es el control reproductivo de todos ellos, los que tienen propietarios y los que no», señaló el veterinario. «Escucharán que el método CER (Captura, Esterilización, Retorno) no funciona, pero eso es falso. Ha sido probado y funciona en muchos lugares del mundo«.

One welfare, un solo bienestar

Patricia Santos, Profesora en Filosofía Política y del Derecho, puso el foco en la conexión entre el bienestar humano y la salud de los animales, haciendo referencia al concepto de «one welfare«, un solo bienestar, y recordando la dependencia recíproca entre personas y animales. «Desde una perspectiva más integradora, el bienestar animal es clave para la salud humana«, señaló, haciendo un repaso de todos los ámbitos de la vida en los que los seres humanos se benefician de los animales.

Juan Antonio de Luque, Presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga, se centró en la Ley de Protección Animal señalando que tiene aspectos positivos, como el hecho de que unifica criterios para todo el territorio nacional, la inclusión de un registro centralizado de animales o la regulación de las colonias felinas. «La única manera de reducir el abandono«, señaló, «es a través de la identificación de todos los animales, de una mayor educación de la ciudadanía y con el endurecimiento de las penas ante el incumplimiento de las leyes«.

Así concluye un primer día de comparecencias en el que las propuestas de CoPPA, presentadas por la Magistrada Badiola, de penalizar la instrumentalización del maltrato animal como forma de violencia hacia las personas han despertado gran interés entre los miembros de la comisión y han sido apoyadas de forma expresa por otros comparecientes.