La Unión Europea ha dado un paso histórico en materia de bienestar animal al aprobar las primeras normas comunitarias específicas destinadas a proteger a perros y gatos frente al maltrato, la cría irresponsable y el comercio ilegal. La iniciativa, respaldada ampliamente por el Parlamento Europeo, busca armonizar reglas entre los Estados miembros y responder a una creciente demanda social de mayor protección para los animales de compañía.
Actualmente, cerca del 44 % de los europeos conviven con una mascota, mientras que el 74 % considera que su bienestar debería estar mejor protegido. Con este contexto, Bruselas impulsa una normativa que introduce controles más estrictos sobre identificación, cría, venta e importación de animales.
Microchip obligatorio y registro común
Uno de los pilares de la nueva regulación será la identificación obligatoria mediante microchip para todos los perros y gatos en territorio comunitario. Además, deberán figurar en bases de datos nacionales interoperables, lo que facilitará el rastreo de animales perdidos, abandonados o utilizados en redes de comercio ilegal.
Fin a la cría abusiva y rasgos extremos
La legislación prohíbe prácticas de cría consideradas perjudiciales para la salud animal. Entre ellas:
- Cruces entre animales emparentados hasta segundo grado.
- Reproducción entre ejemplares de la misma camada.
- Selección genética para obtener rasgos físicos exagerados que provoquen sufrimiento o enfermedades.
Estas medidas apuntan especialmente a ciertas modas comerciales ligadas a razas con problemas respiratorios, articulares o dermatológicos.
Prohibidas mutilaciones y collares peligrosos
También quedarán vetadas mutilaciones realizadas con fines estéticos, de exhibición o competición. Del mismo modo, se restringe el uso de collares de pinchos o estranguladores sin mecanismos de seguridad. Asimismo, no se permitirá mantener atado a un perro o gato salvo por razones médicas justificadas.
Más control a mascotas importadas
Los perros y gatos procedentes de países fuera de la UE deberán entrar ya identificados con microchip y posteriormente registrarse en una base de datos nacional. El objetivo es cerrar vías de fraude frecuentes en la compraventa transfronteriza.
Una ley con impacto económico y social
El mercado europeo de mascotas mueve alrededor de 1.300 millones de euros anuales, y una gran parte de las adquisiciones se realiza por internet. Por eso, las nuevas reglas también buscan proteger a consumidores frente a ventas engañosas y criaderos clandestinos.
Un cambio de mentalidad
La aprobación de esta norma refleja una transformación cultural: los animales de compañía dejan de ser vistos como simples bienes comerciales para reconocerse cada vez más como miembros del entorno familiar que merecen protección jurídica y ética.
Para quienes conviven con perros o gatos, se abre una nueva etapa marcada por mayor responsabilidad, trazabilidad y bienestar animal.