De las dos subespecies de rinocerontes blancos que existen, la norteña es la más amenazada con solo dos hembras supervivientes. Un consorcio internacional de científicos está desarrollando técnicas de fertilización in vitro con la otra subespecie más abundante, la del sur, para asegurar el nacimiento de una cría norteña.

Solo quedan dos hembras de rinoceronte blanco del norte (Ceratotherium simum cottoni), una subespecie en evidente peligro crítico de extinción. Con estos dos únicos individuos la especie no puede sobrevivir por sí sola, pero lo podría lograr gracias a las técnicas y métodos actuales de reproducción asistida. Esta es la misión del consorcio BioRescue, que coopera con instituciones zoológicas, de investigación y organizaciones de conservación.

Con estas dos únicas hembras, la especie de rinocerontes blancos del norte no puede sobrevivir por sí sola, pero lo podría lograr gracias a las técnicas y métodos actuales de reproducción asistida

 

Rinocerontes blancos del norte
Makena tras la extracción de ovocitos. / Serengeti-Park Hodenhagen

 

En el caso de esta especie, los investigadores recolectaron en el pasado óvulos inmaduros (ovocitos), que luego se fertilizaron en el laboratorio con esperma descongelado de machos ya fallecidos.

Estos embriones congelados se transferirán en algún momento a las madres de alquiler de rinoceronte blanco del sur, la otra subespecie, más abundante, para asegurar el nacimiento de una cría de rinoceronte blanco del norte.

Hasta que ese momento llegue, los expertos continúan con la mejoras de las técnicas, esta vez en los rinocerontes sureños, que también sufren problemas de reproducción en los zoológicos europeos. Uno de sus mayores éxitos hasta la fecha con rinocerontes blancos se ha producido durante la pandemia.

Creación de embriones

Debido a las restricciones de viaje, los trabajadores del Parque Serengeti en Hodenhagen en Alemania no pudieron traer un macho que debía reproducirse con Makena, una hembra de rinoceronte blanco del sur de siete años. Fue entonces cuando el consorcio, liderado por Thomas Hildebrandt, jefe del departamento de Gestión de la Reproducción en Leibniz-IZW, entró en juego.

“Estamos contentos de haber reiniciado el proyecto después del confinamiento logrando la mejor producción de embriones”, concluye Hildebrandt

 

Extracción ovocitos

El pasado 26 de mayo, los investigadores lograron extraer 12 ovocitos a la hembra. Posteriormente siete de ellos fueron fertilizados con éxito en un laboratorio en Italia con el esperma de un macho sureño del zoo de Salzburgo.

De ellos se desarrollaron cuatro embriones viables que ahora se conservan en nitrógeno líquido. El siguiente paso será conseguir el embarazo con la transferencia de embriones.

Gracias a la experiencia y los conocimientos adquiridos con estos métodos en los ejemplares de zoológico, el procedimiento da esperanzas a que se logre en un futuro cercano un embarazo en una de las hembras de rinoceronte blanco del norte en Kenia rinoceronte norteño.

“Estamos contentos de haber reiniciado el proyecto después del confinamiento logrando la mejor producción de embriones. Somos más optimistas ahora respecto al rescate del rinoceronte blanco del norte prácticamente extinto”, concluye Hildebrandt.