La presencia de granjas de visón americano en nuestro territorio para la producción de pieles destinadas a artículos de moda supone una grave amenaza para nuestra fauna, además de causar un importante rechazo social por aspectos de bienestar animal.

Pero lo más grave es que ahora también se pone de manifiesto su riesgo potencial para la salud pública, puesto que se ha confirmado que estos animales, en las condiciones de hacinamiento propias e esta industria, pueden constituir un reservorio para el SARS-CoV-2 y transmitirlo a los seres humanos. En este documento se explica brevemente la problemática ambiental, de salud y social que supone la presencia de lasgranjas peleteras de visón americano en nuestro país y los motivos por losque WWF solicita su cierre.

Granjas de visones
Foto propiedad de: Sturm

A principios de junio de 2020, en Holanda se ha demostrado por primera vez que los visones americanos pueden ser hospedadores del coronavirus Covid-19 y que pueden transmitirlo al ser humano (siendo, hastas la fecha, el único caso de animal en el que se ha comprobado la transmisión directa a las personas), lo que ha hecho saltar todas las alarmas internacionales y ha forzado a las autoridades holandesas a tomar medidas drásticas en las granjas afectadas para prevenir futuros brotes y contagios.

Llevamos años denunciando que el visón americano es una de las especies más peligrosas para la biodiversidad por su carácter invasor, según la UICN. Los reiterados escapes de esta especie exótica al medio natural suponen una amenaza para casi medio centenar de especies autóctonas, como el turón, la rata de agua, el desmán ibérico, la garza imperial o el cormorán moñudo. Y sobre todo para el visón europeo, que es la especie más amenazada, lo que ha motivado, gracias entre otras iniciativas, a la campaña de WWF ‘Salva al visón europeo de la extinción’ (iniciada en 2017), su declaración “en situación crítica”. Los datos muestran que ya ha desaparecido en más del 90% de su área de distribución original al ser desplazada por su congénere americano. En  España, uno de sus últimos reductos, puede desaparecer en apenas siete años, ya que apenas quedan 500 visones europeos.

El Gobierno y determinadas comunidades autónomas no pueden seguir amparando esta actividad peligrosa y prohibida ya en muchos países de Europa. La laxitud de nuestra normativa ambiental
ha permitido que se siga explotando esta especie invasora en las granjas de visón americano existentes.
Algunas instalaciones, incluso, han sido ampliadas en la última década para aumentar su producción,especialmente en Galicia, y albergan hoy un mayor número de visones. Es incoherente que el Gobierno reconozca que el visón americano es una de las especies exóticas invasoras más peligrosas del mundo y en España se permita su explotación peletera, a la vez que invierte grandes cantidades de dinero público en erradicarla de la naturaleza. La comprobación de que el visón americano puede ser un reservorio de coronavirus hace aún más urgente terminar con esta actividad.

Actúa para pedir el cierre de las granjas de visón

Ante estos preocupantes nuevos datos, desde WWF pedimos al gobierno español: el cierre urgente y definitivo de todas las granjas de visón americano existentes en España, con todas las garantías sanitarias y de bienestar animal necesarias y la modificación urgente del Real Decreto 630/2013, que regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras, para que esta actividad quede definitivamente prohibida y cese el funcionamiento de las granjas existentes.

En este breve informe, desglosamos la información de la que disponemos en WWF sobre este grave problema.

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Web: WWF