El lobo del Himalaya (Canis himalayensis) es uno de los principales carnívoros de las altas altitudes asiáticas, que albergan algunas de las últimas áreas silvestres intactas de nuestro planeta. Su protección no solo es esencial para la preservación de la especie, sino también para mantener un ecosistema sano y equilibrado. Sin embargo, hasta ahora poco se sabía sobre este misterioso animal.

Durante mucho tiempo se ha pensado que el lobo del Himalaya era simplemente un lobo común como los que habitan en América del Norte y Eurasia, pero de gran altitud. Por esta razón, no se han realizado muchos estudios sobre esta especie, y las acciones de conservación han sido más bien escasas. Este cánido podría estar ahora en peligro de extinción.

Tras analizar muestras de excrementos, un nuevo trabajo, publicado en el Journal of Biogeography, retrata la singularidad evolutiva de este carnívoro basándose en diferentes marcadores genéticos y destaca una adaptación genética para hacer frente a un entorno de alta altitud; una característica que no se encuentra en ninguna otra especie de lobo.

“El resultado de esta investigación es absolutamente asombroso. Cuando comenzamos en 2014, fue sorprendente lo poco que se sabía sobre estos lobos que habitan en una región relativamente grande de nuestro planeta”, explica Geraldine Werhahn, del departamento de Zoología de la Universidad de Oxford (Reino Unido).

“En ese momento, los escasos datos disponibles indicaban una diferencia genética, pero no conocíamos la razón de por qué estos lobos son diferentes de un lobo común”, añade. Ahora los científicos muestran que el desafío evolutivo que ha marcado la diferencia con otros cánidos es la supervivencia a bajos niveles de oxígenos en alta montaña.

“Cuando comenzamos esta investigación, pensamos que este lobo se encontraba solo en el Himalaya, pero ahora sabemos que habita todas las regiones de gran altitud de Asia, en el Himalaya y la meseta tibetana”, detalla la investigadora, quien subraya que aún queda mucho por revelar sobre su ecología, su comportamiento y el tamaño de la población. “¡Pero el momento de protegerlos es ahora!”, insiste.

Lobo del Himalaya
Un ejemplar de lobo del Himalaya a 5.000 metros de altitud. / Geraldine Werhahn

La prioridad: conservar al lobo

Para lograr una protección eficiente de este esquivo carnívoro, los científicos indican que son necesarios planes de conservación a largo plazo del animal, así como de sus ecosistemas de gran altitud. Por esta razón, el equipo ha recopilado información sobre la conducta de este lobo.

Los ejemplares observados en Nepal, por ejemplo, fueron menos numerosos que lo habitual. El tamaño de las manadas en esa zona no superaron los cinco individuos. A esto se suma los conflictos que puedan surgir con los ganados de alta montaña. El análisis de los excrementos también permitió conocer su dieta.

Los resultados revelaron que los lobos del Himalaya atacan más especies salvajes que ganado, sin embargo este último es más abundante en la zona donde vive esta carnívoro. Además, el ganado desplaza en muchos casos a las especies salvajes que son presas del lobo, por lo que a este carnívoro no le queda más que matar a los animales domésticos para alimentarse. Como consecuencia, la principal amenaza de estos carnívoros son las represalias tomadas por los ganaderos.

Según los investigadores, este es un hallazgo clave para desarrollar acciones de conservación para el lobo del Himalaya, con soluciones que permitan restaurar y proteger las poblaciones de presas silvestres y trabajar hacia prácticas sostenibles de pastoreo de ganado.

Referencia:

Geraldine Werhahn et al. «Himalayan wolf distribution and admixture based on multiple genetic markers» Journal of Biogreography 19 de febrero de 2020.

 

Autor: Agencia Sinc