La población de buitre negro en los Pirineos sigue creciendo y consolidándose gracias al programa de reintroducción desarrollado en la Reserva Nacional de Caza de Boumort. En la actualidad, la colonia alcanza ya 66 ejemplares, una cifra que confirma el éxito de las medidas de conservación aplicadas durante los últimos años.
Durante la última temporada reproductora se contabilizaron 19 parejas reproductoras, de las que nacieron 13 pollos, y 12 de ellos lograron volar con éxito. Estos datos reflejan una tasa de reproducción positiva que contribuye a la consolidación de la especie en el territorio.
Del total de aves censadas, 40 son individuos residentes que permanecen de forma habitual en la zona, mientras que 26 son ejemplares flotantes, es decir, aves que se desplazan entre distintos territorios. Un aspecto especialmente significativo es que 44 de los buitres han nacido ya en la propia colonia, lo que indica que la población se está estableciendo de forma natural. Otros ejemplares proceden de programas de reintroducción o de poblaciones cercanas de la península ibérica y del sur de Francia.
El proyecto de recuperación del buitre negro tiene como objetivo restablecer la presencia de esta especie en los Pirineos, donde desapareció en el siglo XIX, y favorecer la conexión entre las poblaciones ibéricas y europeas para mejorar su diversidad genética.
Además de su valor ecológico, la presencia de estas aves carroñeras desempeña un papel fundamental en el ecosistema, ya que ayudan a eliminar restos de animales muertos de forma natural, contribuyendo al equilibrio ambiental y reduciendo la necesidad de tratamientos artificiales de los cadáveres ganaderos.