Ventajas de la esterilización o castración felina
La castración de gatos, tanto machos como hembras, trae más ventajas que inconvenientes para los animales y sus dueños: no solo sirven para la prevención de embarazos, sino que además evitan enfermedades y facilitan la convivencia con ellos.

La castración felina puede ser por intervención quirúrgica o mediante la administración de anticonceptivos. Lo mas aconsejable es la operación, para la cual también hay dos alternativas: la extirpación de los ovarios o de los testículos o la obstrucción del pasaje por el que circulan los gametos (óvulo y espermatozoide).

En la extirpación, como los testículos están debajo de la piel y son más accesibles que los ovarios, la operación es más rápida para el macho. También lo es la recuperación posquirúrgica: de tres a cinco días – para ellas es de entre ocho y diez -.

La alternativa de una obstrucción en el pasaje, vasectomía en el macho y ligadura o extirpación de trompas de Falopio en la hembra, sólo evitan el embarazo, pero no anulan el comportamiento sexual por lo que tampoco disminuyen las patologías genitales como infecciones del útero y cáncer de mama, lo que las hace menos recomendables.

La castración de gatos (extirpación de las glándulas sexuales) ayuda a evitar el tumor de mama, las infecciones genitales y los quistes de ovario. Además, al disminuir el vagabundeo del gato se evitan traumatismos, intoxicaciones, heridas de peleas y hasta infecciones como la leucemia felina o el virus de la inmunodeficiencia felina, que es una versión del SIDA que se transmite por las mordeduras y solo ataca a los gatos (no afecta a las personas).

La castración de gatos también termina con algunas molestas aficiones de los gatos en celo, como es marcar el territorio con la orina, maullar demasiado, mostrarse agresivos o huir.

Los efectos secundarios de la castración de gatos no son graves y se pueden controlar. La castración de gatos, afecta el metabolismo por lo que hay que controlar la alimentación. Otro problema asociado, sobre todo en las hembras, es la caída del pelo por falta de hormonas, pero es un caso muy raro y no debe preocupar.

Sepa que el temperamento no cambia con la castración. Es puro mito.

Cuándo realizar la castración de gatos

La castración de gatos se puede realizar a partir de los dos meses de edad, pero es recomendable esperar a que el animal pase al menos su primer período de celo: seis meses para la hembra y un año para el macho. Para ese momento, además, ya tendrán la uretra ensanchada, lo que reducirá los riesgos de problemas con la edad. De ahí en adelante, se puede hacer en cualquier momento.

Autor: M.V Rubén Mario Gatti                                                 Web: www.aamefe.org.ar