Autor: Madridiario                         Web: www.madridiario.es

Esta especie está amenazada y mantiene unos 23.000 ejemplares en nuestro país, más de la mitad de la población mundial.

Avutarda

En la avutarda se reflejan los problemas que aquejan al conjunto de las aves ligadas a medios agrarios, cuya principal causa de regresión es la pérdida y degradación del hábitat agroestepario tradicional, señala SEO/BirdLife. La avutarda común es una de las aves de mayor tamaño de Europa y la especie voladora más pesada del mundo. Sus poblaciones, que antiguamente ocupaban las estepas euroasiáticas, sobreviven hoy en determinadas áreas de cultivo extensivo de cereal.

Extremadura acoge al 35 por ciento de los ejemplares de esta especie de todo el mundo, por lo que desde SEO/BirdLife se subraya la importancia de conservar a la avutarda común. Muchas de ellas se encuentran amenazadas por las transformaciones agrícolas, el desarrollo urbanístico y la expansión de las infraestructuras.

La avutarda común -de nombre científico, Otis tarda- es un ave característica de las llanuras, de los terrenos desarbolados y abiertos, y de las áreas de cultivo extensivo de cereales. Está emparentada con el sisón común -Tetrax tetrax-, que tiene una amplia presencia en España, y la avutarda hubara -Chlamydotis undulata-, que vive en las Islas Canarias. Estas dos especies son similares en tamaño y mucho menores que la avutarda común.

Una característica de la avutarda es su gran tamaño. Los machos pesan hasta 15 kilos, mientras que las hembras no pasan de los 4-5 kilos, su silueta es mucho más grácil y tienen una coloración menos llamativa. Durante la mayor parte del año, machos y hembras viven en grupos separados.

La familia de las Otídidas, que incluye en la actualidad a 25 especies, surgió como tal hace unos 50 millones de años en África, donde aún viven 21 especies. Su presencia está muy extendida por todo el planeta, ya que habitan en regiones secas o semiáridas de latitudes templadas o tropicales de todos los continentes, excepto en América y la Antártida. En la Comunidad de Madrid se estima que viven unos 1.200 ejemplares, sobre todo en el noreste de la provincia. Su estado de conservación es “vulnerable”. Por ello, el Gobierno regional puso en marcha un programa de medidas agrícolas compatibles con la conservación de la naturaleza, que ofrece compensaciones a los agricultores que no utilicen prácticas agrícolas nocivas para la fauna.

Desde 1988, SEO/BirdLife designa el “Ave del Año” con el fin de llamar la atención sobre alguna especie de la avifauna española, que requiere de una atención especial como consecuencia de su precaria situación de conservación y de las amenazas vigentes.